El 8 de marzo, yo paro

El 8 de marzo apoyo la huelga feminista que se ha convocado en nuestro país. Yo paro.

Esta es una fecha muy importante en la lucha por la igualdad de todos los ciudadanos. El 8 de marzo está institucionalizado como Día Internacional de la Mujer por la ONU desde el año 1975. Pero se trata de una fecha reivindicativa desde principios del siglo XX. En España esta fecha tiene además una connotación muy especial porque, en un día como este del año 1910, se aprobó la Real Orden que permitía la participación de las mujeres en la enseñanza superior en las mismas condiciones que los hombres. La Real Orden decía lo siguiente:

“Real Orden de 11 de junio de 1888 dispone que las mujeres sean admitidas á los estudios dependientes de este Ministerio como alumnas de enseñanza privada, y que cuando alguna solicite matricula oficial se consulte á la Superioridad para que ésta resuelva según el caso y las circunstancias de la interesada.

Considerando que estas consultas, si no implican limitación de derecho, por lo menos producen dificultades y retrasos de tramitación, cuando el sentido general de la legislación de Instrucción Pública es no hacer distinción por razón de sexos, autorizando por igual la matrícula de alumnos y alumnas. (…)

Madrid, 8 de Marzo de 1910.”

Este año tiene, sin embargo, unas connotaciones especiales, desde luego en España, pero también a nivel global. Y es que, por diversas y variadas razones, en los últimos meses parece haber revivido la necesidad de muchas mujeres de hacer visibles las desigualdades que nos siguen afectando.

Las conquistas políticas, laborales y sociales, parecieron por un tiempo convencer a una parte importante de nosotros de que la lucha feminista ya no tenía sentido, que habíamos conseguido equiparar los derechos de hombres y mujeres. Pero la realidad nos demuestra cada día que esto no es así.

Las mujeres somos excluidas sistemáticamente de las posiciones de poder, de los círculos de decisión, de los espacios de visibilidad. Las mujeres recibimos menores retribuciones, asumimos masivamente las tareas relacionadas con el cuidado – de niños, de ancianos, de personas dependientes –  y tenemos mayor riesgo de caer en la pobreza. Las mujeres sufrimos de forma cotidiana numerosas formas de violencia. A muchas mujeres se nos mata. Y se trata de hechos que afectan a las mujeres por el hecho de serlo, independientemente de su clase social o nivel socio-económico, nivel educativo o ideología. La reivindicación de la igualdad real debe por tanto ser transversal. Se trata de la mitad de la población, la mitad de la ciudadanía, y por primera vez se nos ha convocado de una forma tan clara a mostrar que todas estamos en la misma lucha. Y, aunque somos las mujeres las que paramos, se trata de una lucha que es también de los hombres y no contra los hombres. Este paro es una oportunidad para que nosotras mismas veamos la fuerza transformadora que tenemos si actuamos juntas, si visibilizamos las brechas que aún nos dividen y mostremos a los hombres que solo colaborando podremos eliminarlas.

No comparto el 100% de lo recogido en el Manifiesto del 8M. Pero no quiero desaprovechar esta oportunidad histórica para ser parte de este despertar. De este momento en el que las mujeres debemos luchar por nuestros derechos, que son independientes de cualquier ideología política, juntas. Es por eso también el momento para que las mujeres de todas las ideologías nos movilicemos y así evitar que ninguna ideología o partido trate de apropiarse de esta lucha que es de todas. De todos, en realidad.

Si tuviera que identificarme con algún manifiesto probablemente me siento más identificada con el manifiesto publicado por el colectivo de periodistas “Las periodistas paramos” o las mujeres del mundo del libro. Aunque ellas ya lo han hecho muy bien, voy a intentar resumir los motivos por lo que yo paro, y por los que creo que cualquier mujer que pueda permitírselo debería parar:

  • La brecha salarial. A pesar de los “negacionistas” es un hecho demostrado que las mujeres cobran de media menos que los hombres por los mismos trabajos, incluso en las mismas empresas. Es un hecho que las mujeres son las que en su inmensa mayoría reducen sus jornadas cuando es necesario, entre otras razones porque tienen salarios más bajos y la pérdida para la unidad familiar es menor y porque, y este es mi segundo motivo, se hacen cargo de la inmensa mayoría de los cuidados de otras personas. Asimismo sufren mayores tasas de desempleo y de precariedad laboral, todo ello a pesar de tener de media un mayor nivel educativo.
  • La falta de corresponsabilidad real en el cuidado de niños, ancianos, personas enfermas o dependientes, y por supuesto en el reparto de las tareas domésticas. Creo que, ya que por su situación personal o laboral muchas mujeres no podrán hacer huelga, habrá muchos pequeños gestos que podrían ser muy relevantes en este día. Si por ejemplo las madres no llevan o recogen a sus hijos del colegio y de sus actividades extraescolares, o si no les ayudan con las tareas y no se encargan de su merienda, su cena o del baño, se visibilizará esta tremenda realidad que es que en España las mujeres dedican de media dos horas y media más al día a las tareas domésticas que los hombres.
  • El techo de cristal, que impide que las mujeres alcancen puestos de responsabilidad y ostenten cargos de decisión relevantes en las mismas condiciones que los hombres. Y es que es una obscena realidad en todos los ámbitos de nuestra sociedad, incluso en aquellos donde las mujeres están plenamente integradas desde hace años o incluso son mayoría, como el mundo judicial o sanitario.

(Y si quieren consultar algunos datos sobre todo lo anterior les recomiendo un estudio de FEDEA sobre las brechas en el mundo laboral en España muy interesante.)

  • Por supuesto, la violencia machista, que sigue cobrándose vidas en nuestro país cada semana. Y que se traduce también en abusos sexuales y laborales cada día.
  • La invisibilización de artistas, científicas, literatas, ingenieras, politólogas, periodistas, expertas y profesionales en todos los campos, históricamente y aún hoy.

Para mí, y para muchas mujeres que harán huelga y con las que he tenido la oportunidad de hablar, el día 8 es un momento para gritar fuerte y alto que somos conscientes de las desigualdades que aún sufrimos por ser mujeres, que somos conscientes y estamos dispuestas a cambiarlo. Que somos conscientes y exigimos a los responsables públicos que tomen medidas para que estas situaciones de injusticia cambien. Que somos conscientes de que a pesar de la igualdad formal (al menos ante la Ley en nuestro país, en muchos otros evidentemente ni eso) sigue imperando una cultura machista que se materializa en desigualdades prácticas y muy reales. Que somos conscientes de que esta transformación requiere un profundo cambio cultural y educativo, y que por ello requiere de todas nosotras empujando en una misma dirección. Que somos más de la mitad del mundo y podemos y debemos pararlo, para que, aunque sólo sea por una horas, se reflexione sobre estas situaciones y también la otra mitad sea consciente y nos ayude a cambiarlo.

Independientemente de cómo se desarrolle la jornada de huelga y las manifestaciones, para mí esta convocatoria ya ha sido un éxito, porque ha servido para que llevemos más de una semana hablando de estas cuestiones y el debate haya tenido un importante reflejo en los medios de comunicación. Y, aunque no haya como es lógico un consenso total en la forma de solucionar el problema, sí hay un consenso mayoritario que reconoce que el problema existe – salvo alguna deshonrosa excepción-, y eso ya es un avance fundamental

19 comentarios
  1. Félix
    Félix Dice:

    En esta huega lo que me parece realmente importante es descubrir y criticar los motivos reales de fondo, que no son, en mi opinión, los publicados. No obstante, comentaré brevemente dos de los motivos que se esgrimen. No tanto para tratarlo a fondo cuanto para mostrar su endeblez.

    – Vamos con la “brecha salarial”. Se está utilizando una frase simple, aparentemente obvia: a mismo trabajo, mismo sueldo. Parece obvio. Pero no es así nunca, ni con hombre ni con mujeres.

    Todos los futbolistas profesionales realizan el mismo trabajo. Pero unos cobran mil euros y otros millones. Porque la idea no es que a mismo trabajo mismo sueldo. La idea es que a mismo rendimiento mismo sueldo. Porque lo que cada uno produce es distinto.

    El sueldo es la medida de lo que tú aportas a la sociedad. Y eso no depende de tener unos estudios y estar ocho horas en una oficina. Eso depende de tu productividad.

    ¿Hay algún dato que diga que a igual productividad el sueldo es dintinto?

    – El otro día en Gijón una mujer mataba a su marido asestándole mas de 20 puñaladas a su marido. ¿Me puede explicar por qué esto no es un problema? Yo no he conocido jamás un caso de violencia de género, ni conozco a nadie que lo conozca. Sin embargo, sí he conocido casos de denuncias falsas. Miles de hombres se suicidan al año y, ¿descartaría usted que unos cuantos cientos de casos son por esto y por la normativa feminista? ¿Lo descartaría usted? ¿Y puede explicarme por qué esto no es un problema? ¿Por qué mueren hombres, esa es la razón?

    No hay violencia de género: hay violencia y punto.

    Pero vamos al tema fundamental: los motivos de fondo. ¿Sabe usted lo que está haciendo realmente con esta huelga?

    Se ha desarrollado una verdadera “industria de la mujer”. Una industria que vive de fondos públicos. Hay legión de personas que viven de eso, de escribir el libro subvencionado que nadie lee, la conferencia donde se repite lo mismo, la campaña publicitaria… Toda esa industria quiere conseguir la mayor cantidad de recursos posibles. Y presiona para ello.

    ¿Dónde se cree que van los cientos de millones de esto del género? ¿A “la mujer”? Pues claro que no van a “la mujer”. Yo sigo el mundo de los museos, y tengo la impresión de que un euro de cada dos se están yendo actualmente a la “industria de la mujer”. Una de cada dos actividades financian eso.

    Pero claro, si financia una cosa deja de financiar otra. Y en realidad se puede producir, y se produce un conflicto entre mujeres. Porque claro, si van miles de millones “a la mujer” dejan de ir a otra cosa. Y así, por seguir con los museos, puede pasar que haya menos puestos de trabajo en los museos, que en un 80 por ciento son ocupados por mujeres.

    ¿Resultado? Que una chica que termina sus estudios de Arqueología tiene cien conferencias, doscientos talleres, cuatrocientos seminarios, y dos mil libros donde le hablan de la mujer. Pero lo que no tiene es la oportunidad de encontrar un puesto de trabajo.

    Yo me suelo fijar, y le recomendaría que hiciera lo mismo, en dónde va el dinero público. Porque no me creo que estos gritos sean por altruista amor a la humanidad. Estos gritos son para llevarse dinero público. Y si luego tiene usted problemas en la sanidad pública, tiene que abonar un peaje en vez de ir por una autopista gratuita, o paga lo que paga en la luz, no proteste. Tendrá cien conferencias, doscientos talleres, cuatrocientos seminarios, y dos mil libros donde le hablan de la mujer. Todo pagado con fondos públicos que no irán a otras cosas.

    Todos debemos luchar contra la ignorancia y la mentira, que es básicamente lo que hay en esta huelga. Cuatro frases simples, que parecen de sentido común y de justicia esconden realmente una depredación de recursos públicos. La huega no apoya a “la mujer”. La huelga apoya a grupos de presión que quieren sacar dinero público en nombre de la mujer, que no es lo mismo. Y que va a perjudicar, y enormemente, a millones de mujeres.

    Cuando usted dice “El 8 de marzo yo paro” debería decir la frase completa. Yo paro y con ello dejo en el paro a otras mujeres, dejo sin recursos a los pensionistas o dejo sin recursos a la cultura. Yo apoyo que ciertas personas, sin oposición o eleccción alguna, se lleven dinero público en perjuicio del resto.

    Eso es lo que usted apoya, no a “la mujer”.

    • Carlota Tarín
      Carlota Tarín Dice:

      Estimado Félix,
      Soy empresaria y no he recibido jamás un euro de esos fondos de los que usted habla. Gracias por su recomendación, pero parte de mi trabajo consiste en analizar gasto público, así que no necesito lecciones en este sentido. Responder a cada un de las inexactitudes y errores de su comentario nos haría entrar en un debate estéril, me temo, pero le agradezco que haya leído el post y se haya tomado la molestia de comentarlo.
      Un cordial saludo

      • Félix
        Félix Dice:

        Es característico del feminismo simplemente no responder a ciertos temas. ¿Por qué las muertes de hombres no cuentan? ¿Por qué? Esto es una inexactitud que genera un debate estéril, parece, sí. ¿También lo es lo de las denuncias falsas? Hoy mismo un taxista me decía lo mismo: no conoce ningún caso de violencia de género, pero sí dos de denuncias falsas. El interventor de RENFE: ahora la moda es que las chicas denuncien y RENFE primero te despide y luego te pregunta. El 95 por ciento de los fallecidos por accidente de trabajo son hombre. Pero de esto tampoco se habla, ¿verdad?

        No importa la vida de los hombres, ¿pero realmente importa la de las mujeres? Por violencia de género fallecen decenas de mujeres (y de hombres). Por ahogamientos en el mar, miles. Por accidentes domésticos, decenas o cientos de miles. Pero destinaremos cientos de millones a una cosa y nada a las otras.

        ¿Usted no se ha preguntado por qué?

        Una razón se la comentaba antes. Detrás de todo esto está los intereses de una industria. No digo que usted forme parte de ella. Lo que le digo es que, sin saberlo, les hace el juego.

        Pero hay más razones. Le recomiendo que lea el reciente libro “Fake News”. Ahí encontrará una curiosa historia. Un dibujante fue mandado por su periódico a Cuba porque se suponía que en la isla se luchaba contra los españoles. Llegó, comprobó que no había guerra alguna, y dijo que se volvía. El director le dijo que se inventara los dibujos, que él crearía la guerra. Poco más tarde, ese periódico se inventó que España había hundido el “Maine” y eso originó la guerra entre Estados Unidos y España, de la que resultaría la pérdida de Cuba.

        Todo eran mentiras creadas por un medio de comunicación norteamericano para ganar dinero. Porque así vendía más.

        ¿Cuánto dinero están ganando las televisiones y las webs con estas historias?

        Todos hemos oido hablar de la “brecha salarial”. ¿Ha leido usted la fuente de donde salen tales datos? ¿Dónde está? ¿Alguna web la referencia o la incluye? ¿A que no?

        No lo hacen porque entonces se sabría que es falso lo que se dice. Como tantas otras cosas que han salido en los telediarios y luego eran falsas (el libro que comenta abunda en ello).

        El feminismo se apoya en la manipulación. Manipulación hecha simplemente para ganar dinero. Llenas horas y horas de programa a coste prácticamente cero. Y audiencias pendientes de la pantalla.

        No dudo de que usted tenga las mejores intenciones. Pero la realidad es que a quien beneficia no es a la mujer. A quien beneficia es, por un lado, a los de las subvenciones y, por otro, al multimilllonario de la Sexta y similares.

        No se engañe: esto es el feminismo.

        Y sí, me gustaría saber por qué piden igualdad pero luego resulta que la muerte de un hombre es algo que se ignora, y hasta se desprecia, pero la de la mujer no.

      • Félix
        Félix Dice:

        No sé si se está tomando su tiempo para contestar o no va a contestar. Pero por si decide hacerlo, me gustaría plantear otras cuestiones. Las consecuencias de todo esto. Hoy ya se están quitando las caretas y ya se está pidiendo dinero público. ¿Le sorprende? Ahora sí podemos saber qué se entiende exactamente por “la mujer”.

        Pero antes de eso me gustaría plantearle el tema que, como comentaba el día de la huelga con una amiga, a mí más me preocupa: la seguridad.

        Carlota Tarín, creo que estamos infravalorando el odio que genera el tema de las denuncias falsas. Son cientos de miles, pero cientos de miles de hombres que han sido llevados al calabozo siendo inocentes. Decenas de miles de ellos además han sido arruinados. Se han quedado sin casa, pero pagan las facturas de un piso en la que la que su mujer vive con otro. Y por si todo esto fuera poco, se sale a la calle a gritar que las mujeres son discriminadas y merecen todavía más.

        Basta que se radicalicen unos pocos para que esto se convierta en un problema de seguridad, Y llevar a la gente a la desesperación no parece lo más prudente. Ahora mismo estoy en Gijón con la gente participando en la búsqueda de las desaparecidas. ¿Son esas desaparecidas las primeras víctimas del 8-M? ¿Usted se atrevería a decir que no? Ayer mismo una mujer me comentaba que llevaba a su perro por las noches a la playa. Ahora no sale sola de casa.

        Este es el tipo de cosa que puede “ganar” la mujer con la huelga. Yo tuve la sensación el día de la huelga de que estamos creando un riesgo.

        Y, por otra parte, hay terroristas a los que no hace falta llamar. Pero poner altavoces y convertirse en el centro de atención mundial en ciertos temas no sé yo si es buena idea.

        No hay riesgo que deba detener una causa noble. ¿Pero dónde está esa causa noble? ¿Que las cadenas de televisión ganen más dinero? ¿Que haya más subvenciones para…?

        El feminismo no da una causa por la que luchar, sino una causa contra la que luchar.

        La huelga feminista ha sido poco prudente, Ha infravalorado, por no decir que ha desconocido, los riesgos para la seguridad de la población. Esto es típico del feminismo: sencillamente se ignora lo que no gusta. Por una vez y sin que sirva de precedente, esperemos que sea con razón.

  2. Cruz Leal Rodríguez
    Cruz Leal Rodríguez Dice:

    Clara y concisa Carlota, a la par que elegante, incluso contestando a los comentarios. Muchas felicidades. Yo también paro. Un abrazo y un beso grande.

  3. O'farrill
    O'farrill Dice:

    Vaya por delante mi apoyo a todos los que sufren algún tipo de discriminación más o menos encubierta y, entre ellos, el colectivo más afectado es el de la mujer. La cuestión es el porqué de esa discriminación. Hoy mismo veía la llegada del equipo femenino de la selección española de fútbol, tras una visoria importante (lo siento pero no entiendo mucho del tema). Nadie en el aeropuerto, ningún “homenaje institucional”, salvo claro está sus familias…. ¿donde estaban todas las mujeres que aplauden a los equipos masculinos y se desmelenan ante unos supuestos ídolos “machos”? Es una anécdota, pero ilustrativa de cómo las propias mujeres aplauden y jalean más a los hombres que a sus compañeras. Dicho esto, conozco, me he preocupado desde hace tiempo por el tema, he escrito mucho sobre ello y me he solidarizado siempre con el más débil (en la mayor parte de los casos, la mujer), pero también he tratado de analizar los “porqués” de determinadas situaciones. La identidad masculina se ha ido formando a costa de la identidad femenina en un intento de dominación mutua y, en general, han ganado los hombres, porque se identifican como los “protectores” y muchas mujeres incluso están encantadas con esa situación. Otras hablan de “sus armas de mujer” como vía de relación con el hombre para seducirlo y dominarlo. Hay de todo y cada caso es singular.
    Lo que en realidad me preocupa es que todo esto se zanje con los dichosos “días internacionales” que parecen reducir el asunto a 24 horas de desahogo. Luego todo seguirá igual. Lo he oído en el curso de una manifestación a una señora que se despide de sus amigas: “Bueno, yo me voy que mi marido se ha quedado solo y tengo que hacer la cena…” Antes había gritado con las demás por la emancipación femenina, pero ahora debía regresar a su puesto en el hogar. “La vida sigue igual” decía Julio Iglesias y eso es la más cruda y sangrante verdad de cada día, todos los días del año.
    Recomiendo la magnífica obra de teatro “Hay que deshacer la casa” de Sebastián Junyent. “….y todos los días son iguales” dice una de las hermanas cuando se atreve por fin a confesar cómo es la rutina de su vida a la otra más liberada.
    Termino con la discriminación en el mundo profesional o laboral. No sólo es para las mujeres. Muchos hombres también la padecen si no tienen “padrino” o cuando se considera que están anticuados. Tenemos un sistema político, social y corporativo hecho de “patrones” predeterminados donde la brecha está en realidad entre los que están en sistemas retributivos excesivos (órganos de dirección o ejecutivos) y los que de verdad, por su esfuerzo diario, hacen posible que la empresa salga adelante, con sueldos de miseria, con precariedad laboral, con condiciones y horarios abusivos. Por desgracia eso seguirá mañana cuando se considere que toca otro “día internacional” diferente.
    Un cordial saludo y mi apoyo a todas las reivindicaciones que son justas (aunque siempre habrá “listos” que traten de sacar tajada política o ideológica).

  4. Félix
    Félix Dice:

    O’farril, ¿me dice usted que el colectivo más afectado por la discriminación es la mujer?

    Ayer me contaban un caso, un caso más que todos conocemos. Mujer que cambia de pareja. Marido a pagar la pensión. Marido que se va de su casa, en la cual la que era su mujer se acostará con el nuevo. Marido a casa de su madre porque no tiene dinero para pagar la pensión. ¿Cuántas cientos de miles de personas hay en esta situación?

    La estrategia feminista es siempre la misma. De unos temas, nos callamos ¿Brecha salarial? ¿Y cuántas mujeres hay que se han quedado con la casa y la pensión y que ganan muchísimo más que el marido arruinado? Los datos nos dirán que el marido gana más. ¡Brecha salarial! Sí, claro que sí.

    Se habla de discriminación, de lo duro que es hacer la cena. ¿Usted ha contemplado el mar este invierno? Resulta que un pescador, faenando con un frío húmedo, con olas de cinco metros, es un ser realizado. Su divorciada, cobrando su pensión y haciendo una tortilla en casa, es la discriminada.

    Hoy decenas de hombres inocentes entrarán en el calabozo porque decenas de mujeres mentirán para sacarles dinero, por venganza, o por cualquier otra razón. Los detenidos serán seres plenos, y quienes les encarcelan son las discriminadas, ¿verdad?

    O’farril, discriminación empieza a ser la forma políticamente correcta de llamar a la envidia o de pedir dinero. ¿Qué se cree que tienen en la cabeza muchas? Que les den un sueldo por cuidar a la familia, ya que es “discriminatorio” que ellas se dediquen más y no tengan “reconocimiento”. Por supuesto, para esto tenemos que poner el foco aquí y no hablar de otros temas. Porque utilizando esta técnica, usted demuestra que está discriminado todo el mundo. Un ministro, pobrecillo, tiene que estar disponible las 24 horas del día incluyendo festivos. Amancio Ortega o Ana Botín, pobrecillos, no pueden darse un paseo sin escolta.

    Pues O’farril no me hable usted de discriminación diciendo que pensiones, denuncias falsas, permisos, y otras mil cosas más, es que no cuentan. Pues claro que cuentan.Estamos en un país en el que una de las peores desgracias que te puede pasar es tener un hijo. ¿Y los millones de hombres arruinados cuando no encarcelados resulta que son los discriminadores y ellas las discriminadas?

    Claro.

    • O'farrill
      O'farrill Dice:

      Amigo Félix, creo que sólo se ha quedado con una parte de mi comentario pero obvia el resto. Si lo lee más despacio verá que digo que la discriminación no sólo es para las mujeres, sino para muchos hombres que, por unas circunstancias u otras, se ven marginados por el sistema.
      ¿Cómo no voy saber quienes “sacan tajada” de todo esto? Esa es lamentablemente la situación. Siempre hay quien se aprovecha. Tanto si es en forma personal o profesional como colectiva o corporativa. Pero eso no cambia la realidad. El que se utilice mediática o emocionalmente una situación determinada, no cambia el hecho de que tal situación existe. Luego se la magnifica o se la sitúa en sus justos términos a criterio de cada cual.
      Un saludo.

  5. Eduard Ariza
    Eduard Ariza Dice:

    Muy buen artículo, me encanta la adhesión crítica!! Escasea por desgracia en este país.

  6. Victoria
    Victoria Dice:

    La principal cuestión es que el tema está desenfocado. Todas las opiniones se emiten desde un punto de vista patriarcal o machista. Se habla de la productividad de las mujeres , del techo de cristal, de su falta de implicación en el trabajo por sus obligaciones familiares, de la maternidad como punto de inflexión en sus carreras, etc., en definitiva , de competir con los hombres en el que siempre ha sido su terreno. Pero cambiemos la perspectiva. No se debe olvidar que para que cualquier sociedad prospere no sólo es necesaria la producción sino también la reproducción. Y la reproducción y el cuidado de los niños recae casi exclusiva en el sexo femenino. Y la reproducción no se retribuye. Por qué, cuando supone el deterioro del cuerpo femmenino, jornadas de 24 horas sin vacaciones, imposibilidad o graves dificultades para desarrollar otros trabajos, etc. ? Es la perspectiva la que debe cambiar. Veamos el mundo desde un punto de vista femenino, la reproducción en sentido amplio debe alcanzar la consideración que merece, ya que es un servicio social. Como se pague y de donde salgan los fondos es otra cuestión cuyo debate debería comenzar ya.

    • Félix
      Félix Dice:

      Las mujeres tienen que cobrar por tener hijos. Bonito, hermoso y romántico planteamiento. La maternidad a cambio de dinero. Se compra, literalmente, con dinero público.

      – Como ya se ha dicho, en ese caso el hijo es de todos y todos, por votación democrática, decidimos qué pasa con él.

      – Se paga el niño, vale, pero no con doble factura. O sea se suprime todo lo demás. Fuera el régimen de gananciales, fuera las pensiones de divorcio, fuera el uso de la vivienda familiar. Un sueldo. Vale. Pero no un sueldo público y además el del hombre. Un sueldo público y ya está. Millones de hombres firmaban ahora mismo.

      – Prácticamente todas las mujeres del mundo, con excepción de las españolas, están dispuestas a tener hijos “gratis”. Pues en vez de pagar a las españolas por reproducirse, ¿por qué no abrir las fronteras e “importar” niños “gratis”? No me utilizará argumentos racistas del tipo que “tienen que ser de aquí”, ¿no?

      Con esto de la huelga, se ha habñado bastante de maternidad y dinero. Afecta mucho la “carrera profesional”. O sea una cajera de Mercadona no tiene hijos porque eso limitaría sus legítimas expectativas de ser directora de tienda y quién sabe si algo más.

      Yo no conozco a ninguna mujer que no tenga hijos por eso. Ni conozco a quien conozca a una mujer que haya dicho que no tiene hijos por su carrera profesional. Conozco a mujeres que están en el máximo de sus perfiles profesionales. Y yo no he escuchado nunca a una alta funcionaria decir “no tengo hijos porque eso limitaría mis expectativas de llegar a ser ministra”. Ya están en el máximo de su carrera profesional, no hay ninguna carrera profesional que coartar. Y no por eso tienen hijos. De hecho, en la Administración ninguna funcionaria, ni una sola, encuentra limitada su carrera profesional por la maternidad. Y no por eso, insisto, tienen hijos.

      Lo que sí conozco son mujeres que quieren tener hijos, pero no pueden. No pueden porque no encuentran “contra quién”. Es decir, no encuentran un hombre dispuesto a asumir la paternidad. Lo cual es completamente lógico. El feminismo ha convertido a la española en un ser pleno de derechos sorprendentemente parecido a una maldición. Un hijo es una denuncia. Yo por lo menos conozco poquísimos hombres dispuestos a tener hijos con una española. Pero poquísimos. La cosa cambia algo si hablamos de extranjeras, sobre todo procedentes de Rusia y Europa del Este en general. Muchos, sin embargo, ni con española ni con ninguna.

      Y es lógico que así sea. No hay un solo español, ni uno solo, que no conozca a un hombre arruinado por una española, muy frecuentemente previa denuncia falsa y calabozo. Pero vamos, la historia del hombre que pensó que no le iba a pasar a él porque la suya era diferente la sabe todo español porque todo español conoce un caso (por lo menos) directamente. Lo típico que ya he comentado, te quedas sin vivienda, sin dinero y allí la otra a convivir con otro y con tus hijos. Y esto te pasa por haberlos tenido.

      Y te vas a poner a procrear para ser tú el siguiente, ¿verdad? Claro.

      Por supuesto el feminismo no habla de esto. Su estrategia es siempre la misma. Lo que es contrario no existe. Solamente cuentan una serie de cosas, las otras no. Y nada, ya está, no hay niños porque eso impediría a una chica que acaba de aprobar judicaturas su legítima expectativa de llegar a magistrada del Tribunal Supremo.

      Sí, claro que sí.

    • Insu
      Insu Dice:

      No sé si un comentario se ha traspapelado o es que no ha superado el filtro de moderación. Por si acaso es lo primero, lo transcribo a continuación:
      Y si decide que pague el sector público, habrá que decidir mancomunadamente todo. Qué genes se replican (al azar, mejorados genéticamente, los de científicas, o personas sin enfermedades,o…) Y por qué método: interacción sexual y de quién, fecundación en laboratorio, clonación. Creo recordar que ya Platón escribió sobre la crianza en común de, al menos, la clase guerrera. Que es lo que debería hacerse, caso de que lo pague el sector público.
      Porque si van a pagar a alguien o alguienes que deciden hacerse cargo de un ser vivo, pero pasar la factura a la sociedad. ¡Ja! ¿Por qué esa transmisión de costes si la otra parte, o una parte de la otra parte, no quiere? ¿Porque ese ser vivo con el tiempo contribuirá a la sociedad? ¡Ya le remuneraran por ello! Si no es así, por la misma regla de tres, yo me hago cargo de un ser vivo, y que me paguen, aparte de la hipotética remuneración que obtenga posteriormente ese ser. Un cerdo, una oveja, una tomatera.
      Por otra parte, subvencionar algo que biológicamente la mitad de la especie no es capaz de hacer (parir), me parece una barbaridad. Solo plantearlo me parece una barbaridad.
      Así que por igualdad los nacimientos subvencionados deberían ser de laboratorio, Dollies como la oveja, y entregados al Estado (o la Comunidad Autónoma, o…)
      ¿Esto suena absurdo? Si, pero es a donde me llevan las premisas que entiendo transmite.
      Si hay errores en mi razonamiento, agradezco su corrección. No así insultos, descalificaciones genéricas sin referencia a lo que acabo de escribir.
      Saludos

  7. O'farrill
    O'farrill Dice:

    Debate en una cadena de TV sobre el feminismo desde una línea editorial de defensa del movimiento. Llegan los 15 minutos de publicidad. Más de un tercio de los anuncios publicitarios son “machistas”. Si se trata de cuestiones domésticas son mujeres. Si trata de beber cerveza son hombres. Pero lo más…. la entrada de un “macho” guaperas con ropa de marca, hace que las mujeres del anuncio casi se desmayen… Es lo que hay. Un saludo.

    • Félix
      Félix Dice:

      O’farril, estamos llegando a un punto en el cual negamos la realidad física. Decimos que la realidad física es machista. Y como es machista, hay que luchar contra ella.

      Por ejemplo. Está probado, sin lugar a dudas, que la mujer, por el hecho de serlo, tiene el sentido del olfato mucho más desarrollado. Por esto, siempre, la preocupación por la limpieza será mucho mayor en una mujer que en un hombre. Siempre. Haga lo que haga, aunque ponga educación por la igualdad desde los cero años, aunque le ponga a un niño “tienes que limpiar la casa” como sonido de fondo desde que nazca. Es que es físicamente así. Y como es físicamente así, no tiene más vueltas. Lo puede llamar machista o como quiera. Pero los anuncios de limpieza siempre estarán dirigidos a mujeres.

      La preocupación por la figura es muy superior en las mujeres que en los hombres. Supongo que no me lo negará usted. Por esto los anuncios de cerveza irán siempre dirigidos a hombres. Como todo el mundo sabe, la cerveza engorda. ¿Conoce usted alguna mujer a la que no le preocupe engordar?

      El otro día escuchaba a un empresario, desesperado. Tenía un bar y quería contratar a una camarera “con buena presencia”. Pero anunciar esto era “machista”. El decía que a su bar van hombres, y van hombres, entre otras cosas, porque las camareras son guapas. Pues nada, no se puede. ¿Solución? Cerrar el bar, no había otra.

      Se dice que la huelga feminista está parando proyectos de inversión y a mí no me extraña. Si a un empresario le obligas a que la superficie de venta de ropa sea paritaria, mitad hombres mitad mujeros, lo arruinas. Pero decir que las mujeres gastan más en ropa es “machista”. Se está obligando a las empresas a ir contra la realidad física. Es que como si obligas al Corte Inglés a hacer un centro comercial en una montaña sin acceso por carretera porque las mujeres rurales están infrarrepresentadas. Pues arruinas al Corte Inglés, claro.

      Estamos en una especie de concurso por decir la tontería más grande. Menos reconocer lo obvio, que las realidades son físicamente diferentes, cualquier cosa.

      • O'farrill
        O'farrill Dice:

        Efectivamente coincido con que una cosa es lo que se dice y otra esa realidad con que nos tropezamos cada día. Comenté el anuncio con una amiga. Ella no creía que quedarse embobada ante un hombre atractivo (como en el anuncio) fuera machista, al igual que (en sentido contrario) los hombres puedan quedarse embobados ante una mujer atractiva. Tengo que decir que mi amiga es feminista a ultranza, pero prefiere y le encantan los “detalles” deferentes (discriminatorios) de los hombres hacia ella y, desde luego, le gusta que la piropeen sin entender que, con ello, está contradiciéndose en sus planteamientos.
        En fin, es un debate complejo lleno de contradicciones en sus protagonistas, que no puede reducirse al ámbito de los comentarios de un blog. Mientras no exista una coherencia entre lo que se dice y los comportamientos de cada uno, nos estamos haciendo trampas nosotros solos. Mientras tanto nos toca afrontar las situaciones personales (cada una muy diferente) como buenamente podamos, como simples personas que somos (y que es lo que muchas veces olvidamos). Un saludo.

  8. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Lo que esta y otras manifestaciones ha vuelto a demostrar es cómo una mentira, adecuadamente repetida, llega a parecer una verdad capaz de generar fenómenos de histeria colectiva.

    Entre los fenómenos de Psicología de Masas tan bien descritos por antes de la 2ª guerra mundial –para ser oficialmente olvidados a seguir– y lo demostrado por los tests de Asch –la capacidad del ser humano para fingir acuerdo con las mentiras mayoritarias tenemos que en pleno siglo XXI estamos cada vez más lejos de la verdad y del equilibrio.

    Aquí lo explica Doña Carmen Tomás.
    https://madridpress.com/not/234715/a-vueltas-con-la-brecha-salarial/

    Y el Sr. Rallo lo detalla en su artículo de la Razón del 11 de Marzo, ayer, titulado: “La Omnipresente demagogia de la brecha salarial”

    Esta sociedad no avanza, se va hundiendo en el barro hasta los corvejones y mientras algunos lobbies viven de ello.

    ¿Han visto lo rápido que han pedido más dinero del Presupuesto?

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