¿Qué es realmente Bitcoin?

Este año he publicado mi primer libro. Se titula “¿Qué es realmente Bitcoin?” y pretende ofrecer un ameno diagnóstico de las principales cuestiones y riesgos que plantea la criptomoneda más famosa del mundo.

Conocí Bitcoin a principios de 2014, cuando todavía sólo unos pocos habían oído hablar de él. Por diversas circunstancias, terminé dedicando mi TFM (Trabajo de Fin de Máster) al estudio de las implicaciones jurídicas que entrañaba este extraño fenómeno.

Este año he publicado finalmente el libro, gracias a Editorial Rasche, que pueden adquirir tanto en tiendas como por internet aquí y aquí) y cuya presentación en Madrid tendrá lugar hoy a las 19:30 en ESADE. Hemos conseguido completar el aforo (¡172 personas inscritas!), pero, con suerte, el futuro nos permitirá celebrar nuevos actos. En cualquier caso, la presentación del libro esta vez está organizada conjuntamente a través de la Cátedra Jean Monnet y la Fundación Hay Derecho.

Los principales temas a tratar son las clásicas cuestiones que genera Bitcoin y que, muy brevemente, podríamos resumir en:

¿Cómo y cuándo surgió Bitcoin?

Bitcoin, como concepto, nació en octubre de 2008 cuando un tal Satoshi Nakamoto publicó su famoso trabajo, titulado “Bitcoin: A Peer-to-Peer Electronic Cash System” (Bitcoin: un sistema de dinero en efectivo electrónico de usuario a usuario), en el que creaba un nuevo concepto, el de un dinero privado y descentralizado, al que acompañaba una de las tecnologías más disruptivas de nuestro tiempo: la llamada “cadena de bloques”, Blockchain.

La red de Bitcoin entró oficialmente en funcionamiento el 3 de enero de 2009 cuando el propio Nakamoto minó los primeros bitcoins de la historia. Cerca de un año y medio más tarde, Nakamoto despareció del mapa y no se ha vuelto a dar con él –aunque en alguna ocasión se ha creído que sí (aquí y aquí). Puede que sea una persona o varias, pero, en cualquier caso, es/son experto/s en informática, en matemáticas y en tecnología, además de un/unos gran/des aficionado/s a la economía.

¿Por qué surgió Bitcoin?

El proyecto de creación de esta criptomoneda, así como sus desmedidas ambiciones, parte desde luego del llamado conocido como anarcocapitalismo, que no es sino una explosiva mezcla de un anarquismo político y un liberalismo económico radical. Todo ello se combina con movimientos cyberpunk y cypherpunk y, juntos, forman un cóctel rebelde difícil de digerir por un Estado de Derecho que se sustenta gracias a unas instituciones y una administración (descentralizada, pero no tanto) que pretenden garantizar nuestra economía de mercado y, a través de ésta, el bienestar social.

Que Bitcoin surgiera a finales del año 2008 no es baladí. Surge en pleno estallido de una crisis económica mundial que venía amenazando los mercados financieros desde 2006, tras el colapso del mercado hipotecario estadounidense y, especialmente, desde la debacle de las hipotecas subprime en 2007. Baste con decir que Bitcoin propone dos medidas que atacan directamente al corazón de la banca –la principal protagonista de la crisis mundial–: la descentralización de la “emisión de moneda” y la supresión de los agentes intermediarios a bajo o nulo coste.

¿Es una moneda?

No. Al menos no en el sentido tradicional del término. El Banco Central Europeo distinguió entre moneda virtual, moneda digital y criptomoneda al objeto de concluir que Bitcoin es, al margen de consideraciones jurídicas y económicas, una criptomoneda. Una criptomoneda es, por su parte, un tipo de dinero virtual descentralizado, no regulado y controlado exclusivamente por su específica comunidad virtual (hasta aquí llega la definición de moneda virtual), que es creada y almacenada electrónicamente (hasta aquí llega la definición de moneda digital) y que utiliza la criptografía para proporcionar seguridad al sistema digital que les da vida.

Sin embargo, a todos los efectos relevantes, el Banco Central Europeo considera que Bitcoin es una representación digital de valor. Probablemente, a efectos civiles (por ejemplo), pueda considerarse un bien mueble, digital, fungible y de naturaleza privada, con los artículos 335 y siguientes del Código Civil en la mano.

¿Qué ventajas ofrece de Bitcoin?

Muchas. Son de destacar la trazabilidad de las operaciones, la posibilidad de realizar transacciones de dinero en todo el mundo a bajo o incluso nulo coste y, sobre todo, la tenencia de un sistema criptográfico que provee de una seguridad insólita al sistema, del que hablaremos a continuación.

¿Qué riesgos entraña el uso de Bitcoin?

Varios. Me interesa llamar la atención sobre tres riesgos inherentes a esta criptomoneda: la facilidad para, sirviéndose de su sistema, eludir todo control, evadir impuestos e incluso cometer delitos, como el blanqueo de capitales o la financiación del terrorismo, entre otros más morbosos.

¿Es seguro invertir en Bitcoin?

Tanto como en cualquier otro producto financiero o juego de azar, con algunas desventajas añadidas y, fundamentalmente: (i) el riesgo de liquidez en el mercado y (ii) la ausencia de una entidad supervisora ante la que se pueda reclamar.

Se habla mucho de la volatilidad de Bitcoin cuando éste no es su principal riesgo. La volatilidad, que es la alteración en el precio que sufren los activos, es habitual en los productos financieros, sobre todo en sus inicios, antes de lograr una cierta estabilidad. En realidad, es la liquidez, esto es, la facilidad para comprar y vender el producto en el mercado, el factor de mayor riesgo que asume un inversor en Bitcoin: si, por cualquier razón, el precio de Bitcoin cayera estrepitosamente, el dinero invertido en éste quedaría atrapado para siempre en el mercado, sin siquiera poder optar a su reclamación ante alguna autoridad.

¿Se invierte mucho en Bitcoin?

Tres datos. Primero, estos días se confirman alrededor de 200.000 transacciones cada día. Segundo, aunque ha llegado a valer más de 23.000 euros, actualmente 1 bitcoin cuesta unos 5.500, que no es poco. Tercero, de los 21 millones de bitcoins que pueden llegar a emitirse como máximo, actualmente existen 17 millones en circulación.

Lo anterior indica, al margen de su volatilidad, que el valor de mercado de esta criptodivisa alcanza los 100 mil millones de euros, la cual es una cifra superior al Producto Interior Bruto de muchos países del mundo, incluidos algunos europeos.

¿Qué es Blockchain?

Blockchain es, en español, cadena de bloques. Es una especie de Registro Público de todas las transacciones que han tenido lugar en la red, que se sirve de un sistema criptográfico que proporciona una gran seguridad en las transacciones y movimientos que se producen en aquélla. ¿Cómo? Gracias a las redes P2P (peer-to-peer, esto es, de usuario a usuario –sin necesidad de intermediarios), a la criptografía y a las pruebas de trabajo encadenado de los mineros.

La cadena de bloques funciona como un libro contable que es gestionado de manera descentralizada por personas que se conocen como “mineros”. Estos mineros se encargan de verificar todas las transacciones que tienen lugar en la red; en –muy– pocas palabras, lo que hacen es, desde que se realiza una transacción cualquiera en la red y una vez es comunicada a dichos mineros, revisar, de manera informatizada y en cuestión de minutos, todas las transacciones que se han realizado en Bitcoin desde sus inicios para identificar (i) el origen primero de esos bitcoins que pretenden transmitirse, (ii) la identidad del usuario que los transmite (más que una identidad, su clave pública y su clave privada) y (iii) la identidad del usuario que los recibe (más que una identidad, su clave pública –sin necesidad de mostrar la clave privada).

Si todo lo anterior es correcto, el primer minero que consiga descifrar, mediante algoritmos matemáticos, el llamado nonce (un número emitido al azar por el propio sistema y para cada transacción con el objeto de dificultar incentivar el trabajo de los mineros para que finalmente sea sólo uno el que se haga con el premio que implica ser el primero en verdaderamente verificar la transacción) recibirá un premio (una cantidad concreta en bitcoins), lo que se conoce como coinbase.

¿Qué tipo de contrato son los Smart Contracts?

Difícilmente puede considerarse un contrato. Más bien se trata de una herramienta para facilitar la ejecución de contratos.

No les cuento más, porque, de lo contrario, ni acudirán al acto ni comprarán mi libro. Pero sí: sobre éstas y otras muchas cosas debatiremos hoy a las 19:30 en ESADE, en donde compartiré mesa con unos ponentes excelentes.

7 comentarios
  1. themad
    themad Dice:

    Ni tengo Master, ni soy anarcocapitalista,…,ni soy millonario, ni soy “aficionado” a la economía.
    ¿Aficionado a la economía?, a saber lo que es eso. Ahora tener curiosidad humana es ¿ser aficionado?. Supongo lo dictará por oposición a profesionales, expertos. Por aquello de: la buena sociedad estructurada en “expertos” (la aristocracia) y el resto. Como si fuese posible separar economía y política, es decir, separar medios de vida y vida en medios.

    Mi aproximación al mundo Bitcoin es muy anterior a la suya, justamente por ser un “aficionado a la economía”.

    Sin ánimo de entrar a valorar otra vez la cantinela del lavado de dinero, financiación del terrorismo,…etc. Y todo ese “mundo oscuro” (usuarios de monedas privadas) que “Hazienda” persigue, con muy dudosa motivación (meter miedo), objetivo (atacar la adopción del dinero privado), método (sin ningún indicio de nada) e incluso justicia (en sentido filosófico).

    Sí le puedo decir, sus conocimientos técnicos sobre blockchain son cuanto menos peculiares. Por citar un ejemplo: Un “nonce” no se descifra se encuentra (justamente el nonce del siguiente bloque), por algo es un sistema de fuerza bruta (PoW) sobre sha256d. Mediante este sistema se establecen marcas de tiempo (sobre datos) congruentes de forma distribuida, siempre y cuando la mayoría de la red (mayoría de hashrate) sea “honesta” en el funcionamiento.

    Por cierto, también soy un aficionado a la informática, no se fíe mucho.

    “The Times 03/Jan/2009 Chancellor on brink of second bailout for banks”

    • Ignacio Gomá Garcés
      Ignacio Gomá Garcés Dice:

      Hola, themad:

      Gracias por su comentario. Tiene razón en que la palabra “descifrar” seguramente no sea la más correcta. “Sí le puedo decir” que del resto de su comentario tengo poco que decir, pero, y discúlpeme por el atrevimiento, es que creo que tampoco usted dice mucho.

      Un saludo.

      • themad
        themad Dice:

        No crea usted, llegaré al nivel de Pitágoras de pagar por enseñar,…,Si quiere entender el modelo de seguridad de Bitcoin:
        Usted ve una caja fuerte (“descifrar” algo previamente cifrado, abrir) y realmente es el “Ruina montium” (minar,buscar) donde “la tierra” es la pared (sin puertas) sha256d.
        Si entiende esto, sabrá además, porque el “nonce” NO se emite al azar por el propio sistema, NO se descifra, NO es exclusivamente para “dificultar”,…, se busca. Lo cual lleva a que sea “permissionless” frente a , por ejemplo, el sistema de forjado de bloques.

        “No despreciéis a nadie: un átomo hace sombra.” Pitágoras.

  2. Antonia Fuentes Moreno
    Antonia Fuentes Moreno Dice:

    Estuve en la presentación de tu libro en Oviedo y me pareció un tema apasionante, espero que esta tarde en Madrid tengas tanto éxito como por tierras astures donde el coloquio se nos quedo corto porque habia mucha materia para debatir.
    Muchas Felicidades Ignacio.

  3. Gonzalo F. Atela
    Gonzalo F. Atela Dice:

    Se escribe mucho sobre bitcoin, blockchain o smart contracts. Sin embargo, es muy frecuente que se escriba confundiendo conceptos o con lagunas importantes, incluso en artículos didácticos. Todo ello, muchas veces, viene acompañado de titulares deslumbrantes, sea por ganar clicks o por la denominada cultura del espectáculo. Por el contrario, este artículo expone el bitcoing de forma sencilla y comprensible, cuestión muy de agradecer al autor y al blog.

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