La sentencia de la manada y el veredicto social.

Trescientas setenta y una páginas tiene la sentencia de la manada. Se han estado unos cuantos meses para decidir. Han condenado a los acusados a nueve años. Parece que hay un voto particular de un magistrado, que era partidario de la absolución. Pero da igual, una buena parte del “pueblo” se ha lanzado a criticar la sentencia, profiriendo tremendas acusaciones contra los jueces.

Claro que si los que opinan son perfiles anónimos en tuiter, se da por descontado el desahogo. Es la triste realidad de las redes. Ahora bien, la cosa es distinta si quienes opinan son líderes políticos. Pablo Iglesias que, en tuiter o fuera de tuiter, dice: “La condena a La Manada sólo por abuso es una pésima noticia ¿Cómo que no hubo intimidación? Parece que se estuviera diciendo a las víctimas que si no te enfrentas a 5 matones que te doblan en tamaño, arriesgando la vida, no te están violando. Vergüenza y asco”. O partidos como el PSPV que dice: “Confirmada la sospecha. La sentencia a La Manada no recoge lo que sí ha hecho el veredicto social. Contra la violencia machista y el cuestionamiento de las víctimas #HermanaYoSiTeCreo y exigimos que @marianorajoy @DolorsMM cumplan el Pacto de Estado contra la #ViolenciaDeGénero”. Susana Díaz ni comprende ni entiende la sentencia nada más salir, y ha sido duramente replicada por el padre de Marta del Castillo. Y hay muchos más ejemplos.

Creo que es una deslealtad institucional refrendar los “veredictos sociales” sin saber cuáles son los hechos probados y por qué unos jueces han dicho lo que han dicho. Esto es muy grave porque supone prescindir del Estado de Derecho y apelar a la opinión pública, a la masa, como medio para dirimir los conflictos. Significa proscribir la razón y apelar al sentimiento, sobre todo cuando piensas que ese sentimiento te conviene para apretar las filas. Implica usar la brocha gorda y alejar la técnica jurídica, el matiz, la reflexión. También significa menospreciar a la Justicia en general  y a las personas concretas que han emitido un veredicto técnico, sin duda difícil y probablemente disputado entre ellos. Supone igualmente despreciar el procedimiento e ignorar que el Derecho no es una ciencia, sino un arte que se va equilibrando con sus diversas fases y que, por ello, puede que sea recurrida y que al final el resultado sea distinto del inicial. Implica también desconocer que los jueces no hacen necesariamente lo que sea Justo con Mayúsculas, lo que pueda ser más acorde a sus convicciones personales y menos a la opinión de la masa, sino que deben limitarse a aplicar la ley después de interpretarla, lo que harán restrictivamente si es en materia penal. Y que si queremos que el sistema funcione y que no se deslegitime el Parlamento, es bueno que sea así, porque este, como depositario de la soberanía nacional, es el que crea los límites de lo justo, dentro del que se mueven los jueces: cambiemos las leyes, no presionemos a los jueces.

Porque eso significa despreciar la profesionalidad como modo de vida: un puente no se puede construir a base de “me gustas” en Tuiter y una sentencia tampoco. Hay unos señores que han estudiado mucho y que llevan años trabajando, y otros antes que ellos que han creado jurisprudencia o elaborado conceptos matizados no siempre fácilmente aprehensibles, y no parece que podamos derribar eso con la primera idea que nos brote o que nos convenga que nos brote, porque coincide con la ideología propia.

Por supuesto, en este blog hemos criticado con profusión la politización de la justicia y con saña las sentencias que nos parecen técnicamente erróneas. Pero sabemos que juzgar no es fácil y también que los jueces son seres humanos con sesgos y carencias y que pueden errar. Además, somos institucionalistas y consideramos que los países funcionan mejor si sus instituciones son independientes, se equilibran las unas a las otras, rinden cuentas y son transparentes. Pero peor todavía es la imprudencia de unos líderes políticos que no dudan en socavar otros poderes del Estado por apuntarse un tanto, por seguir la corriente o por cargarse de razón.

No sé si la sentencia es justa porque no la he leído a fondo ni sé Derecho Penal. Algunos penalistas de verdad no la ven disparatada. Quizá sea una componenda, una solución salomónica o una injusticia. Se verá.

Pero lo que sí es disparatado sin lugar a dudas, y lo es ya, es que personas con responsabilidades públicas deslegitimen, ataquen y juzguen a otro poder del Estado y lo hagan sin elementos de juicio. Como lo sería que unos jueces se deslegitimaran al presidente del gobierno o al parlamento por una ley que no se hubieran leído.

Hay que tener cuidado con acudir a la Justicia del Pueblo porque el Pueblo es un ser indeterminado que no responde ante nadie ni se somete a ninguna regla. Y no hay autos de procesamiento ni procedimientos: la acusación y la sentencia son una misma cosa. Y el acusado puede ser cualquiera.

90 comentarios
  1. Carlos Carreter
    Carlos Carreter Dice:

    Buena verdad es el dicho de que entre bueyes, no hay cornadas. Si no es de sentido común que 5 hombres que han premeditado el asalto y han acorralado a un chica de 18 años en un zaguán es un acto de violencia e intimidatorio, el derecho por sí mismo no tiene sentido. Y he leído lo suficiente de la sentencia para considerar que los magistrados aceptan la descripción de los hechos; lo que se permiten el lujo de interpretarlos de acuerdo a la moral rancia e ideologizada que muchos jueces en este triste país aplican en sus sentencias. Para empezar el Tribunal Supremo, ya que parece que una antigua sentencia de esa triste magistratura ha podido servir para decidir que sólo si matan o muelen a palos a una mujer se puede considerar agresión sexual. Esto es un caso claro de divorcio entre sociedad y uno de sus poderes públicos, que se ha quedado retrasado en la historia y en el pensamiento.

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  2. Eduard Ariza
    Eduard Ariza Dice:

    ¡Muy buen post! Personalmente, en un primer momento confié en los magistrados cuando sólo se publicó el fallo. Pensaba que había sumisión química de por medio. Después de leerla soy bastante crítico con el veredicto. En los Hechos Probados se reconoce una situación intimidatoria que luego resulta algo incongruente con la tipificación jurídica de los hechos amparándose en el estado de embriaguez de la joven. Sin embargo, los testimonios admitidos hablan de estado de shock, algo estraño si alguien está desinhibido. En este punto, la argumentación de la conclusión me pareció escasa para fundamentar las conclusiones.
    Hay que recordar que la jurisprudencia no exige que haya resistencia, ni siquiera que se exprese una negativa. La víctima puede quedar, por ejemplo, paralizada de terror o incluso decidir someterse y no oponer resistencia ante la inutilidad de hacerlo. Y sigue apreciándose en estos supuestos los arts. 178 y 179 CP.
    En definitiva, creo que hay margen interpretativo de los hechos para que en casación se condene por agresión.
    Dicho esto, comparto plenamente tu crítica a la actitud de la clase política, populismo en Estado puro y deslealtad institucional.
    La justicia popular es una entelequia. Focault que la defendía nunca supo explicar como debería funcionar. Por ahora sólo conocemos formas más o menos violentas de linchamiento, algo muy peligroso. Lo que no quita en mi opinión que la gente no proteste contra un fallo que le disguste o no entiende si lo hace sin violencia.

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    • María Francisca
      María Francisca Dice:

      Un post que aporta y clarifica ,que ayuda a pensar a los que somos ignorantes jurídicamente pero que emocionalmente nos afectan estás cuestiones y buscamos explicación. ¿ Por qué los políticos son incapaces de hacer estas reflexiones tan necesarias ? .¿Quiénes son y llegan a la política en este país y quienes consiguen poder de …? Un estudio que no sé si se ha hecho ,me gustaría conocerlo .Sería muy necesario si queremos cambiar .

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  3. Alberto Fernández Matía
    Alberto Fernández Matía Dice:

    Gracias por expresar el sentir de muchos que asistimos atónitos y con disgusto a otro episodio que en nada contribuye a reforzar el rule of law, el respeto a los procedimientos y el reconocimiento de los matices y complejidades de lo jurídico. Sea como sea, el oportunismo, el cortoplacismo y la escasez de miras de algunos de nuestros politicastros es absolutamente deplorable. Bueno es seguir fomentando tribunas como ésta, tan necesaria en los tiempos que corren. Un saludo.

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  4. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Ahora estamos asistiendo a otra reacción gregaria, otra manada.

    Realmente apenas hemos comenzando porque aquí habrá más sentencias. Datos relevantes son que, según creo, esto va del CP del 95 y no sé por que recuerdo que el anterior era mucho más claro y no daba pie a tanto bizantinismo. Otro dato es que hay una opinión de un magistrado discrepante que piensa que la absolución era lo procedente. Tela. El tercero que una borrachera ha costado a cinco cafres descerebrados nueve años de cárcel y una vida a la basura. Mucha pena por la pobre cría, a ver si lo supera. Ojalá.

    Veremos qué dice el TSJ de Navarra y, si es el caso, el TS. Para entonces a lo mejor los mismos que ya han absuelto a los de Alsasua y se oponen a la Cadena perpetua revisable ya se han decidido a legislar en caliente que en el fondo es lo que de verdad les mola.

    Sí quisiera decir que de estas violaciones en manada ya hay procesos judiciales en marcha por al menos tres agresiones sexuales grupales en la Costa Mediterránea española. Muy análogas a las que desde hace mucho vienen pasando, a cientos, en Alemania y en Suecia y de las cuales la policía, la prensa y los ideólogos del “género” no dicen ni muuuu.

    Esto de Pamplona saltó a la prensa porque el tipo de cafre era autóctono y resultaba muy conveniente a determinados lobbies que cuando no les interesa, callan, y cuando les conviene se ponen histéricos.
    Las causas, el feminismo entre ellas, se hunden en cuanto se dejan carcomer por la incoherencia y lo sectario.

    Saludos

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  5. Ignacio Navas Oloriz
    Ignacio Navas Oloriz Dice:

    “Mucha razón tienes querido …,” Ignacio, pero no mezclemos churras con merinas. Tú apelación: a la sensatez, (cada vez sospecho más del sentido común, dicho sea de paso); a la división de poderes y en consecuencia a la de competencias y especialidades; al rechazo al populismo y con él a los veredictos emitidos por la masa (me cuesta calificarlo como pueblo, pues pueblo somos todos y no pensamos lo mismo) de un modo apresurado y emocional, tratando de evitar el linchamiento social; a la honestidad y buena intención de los jueces, no puede mezclarse o confundirse con la escasa sensibilidad demostrada por estos tres magistrados a la hora de excluir “la violencia” como elemento diferenciador entre la violación y los abusos sexuales.
    La plémica se suscita por la interpretación de la dichosa violencia y por la focalización del hecho delicitivo en la víctima – regocijo, pasividad, consentimiento tácito, etc_ – y no en los agresores, en lo que el sólo hecho de ser “manada” debiera haber sido suficiente para apreciar la existencia de violencia o intimidación-. Por cierto. creo que la calificación de manada es autoproclamación orgullosa y machista de los propios caballeretes.
    En la historia de la Iglesia y en la leyenda dorada o aurea,, Santiago de la Vorágine desarrolla relatos hagiográficos de mediados del s. XIII, que valoran más la virtud y la resignación sabia, que algunos jueces dl s.XXI. ¿Hay que ser requeté y morir luchando por tu respeto, para que te ampare la justicia?
    Esto nos lleva a la institución del Jurado como modo y manera de democratización de la Justicia y aproximación de la misma,en su ámbito penal, al pueblo (esta vez sí utilizo la palabra), y concluyo diciendo que en un juicio con jurado probablemente ñla “manada” estaría pastando en un presidio durante bastante más años.
    Por supuesto que estoy de acuerdo contigo en tu alusión a los políticos, en tu rechazo de los movimientos emocionales que sólo conducen al árbol del ahorcado, pero repito querido Ignacio: no mezclemos churras con merinas.

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    • Ignacio Gomá Lanzón
      Ignacio Gomá Lanzón Dice:

      Querido tocayo: hace 20 horas que se ha publicado el texto de la sentencia. Tiene 371 folios. Yo no me la la he leído entera. Muchas de las pruebas no se pueden examinar en la sentencia, como el vídeo. ¿Cómo narices sabes si ha habido falta de sensibilidad? Y por cierto, ¿sensibilidad a qué? Cuidado con la Justicia del Pueblo. Eso es juntar churras con merinas en una melé peligrosísima.

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  6. Iñigo de Loyola ROMERO DE BUSTILLO
    Iñigo de Loyola ROMERO DE BUSTILLO Dice:

    “·La Justicia del Pueblo”,”el veredicto social,”el poble” son conceptos tan indeterminados como manipulables y poco concordes con el Estado de Derecho en cuanto tales .
    Los Jueces y Tribunales son el Tercer Poder el Estado de Derecho aquí y en cualquier país civilizado y criticar sus Sentencias se puede hacer desde todos los medios pero por un solo conducto: los Recursos.- Que se lo pregunten al Juez Larena…solo ante el peligro como “EL Llanero Solitario”

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  7. Joaquín Vicente
    Joaquín Vicente Dice:

    Es muy interesante asistir a la cantidad de artículos publicados en defensa de la independencia de los Tribunales de Justicia tras la publicación de la referida Sentencia. Y lo es por contraposición a lo acaecido cuando la decisión la adopta un Tribunal alemán, pues en tal caso no existe una defensa de la independencia tan generalizada.
    Comparto con el autor la necesidad de la independencia institucional y también la de los poderes del Estado como presupuesto necesario para el mejor funcionamiento de un Estado de Derecho. No obstante lo anterior no empece para que se pueda criticar duramente y no compartir una decisión judicial. La sentencias se deben acatar pero no se tienen que compartir, que es algo bien distinto, y ello con indepencia de que se pueda apelar o no la misma.
    Los jueces interpretan las leyes y lo hacen conforme a sus convicciones (RAE: “1. f.convencimiento”), y a veces lo hacen incluso conforme a sus convicciones personales (RAE: “2. f. Idea religiosa, ética o política a la que se está fuertemente adherido”), algo apreciable en muchas decisiones judiciales. Debate distinto es si ello debería ser así, o no.
    En todo caso, no parece un disparate afirmar que existe cierto poso de machismo en esta sociedad y que existe en todas sus capas, con independencia de que hayan, o no, estudiado mucho, ¿o es que eso les hace inmunes?.

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    • Ignacio Gomá Lanzón
      Ignacio Gomá Lanzón Dice:

      Estoy totalmente de acuerdo, y nada contrario se dice en ese post, por lo que su comentario me da qué pensar. Si es difícil entender lo que quiero decir (repito, que los representantes públicos no deben deslegitimar a un tribunal diez minutos después de publicarse el veredicto porque no coincide con los sentimientos que produce su ideología) imagínese lo difícil que debe de ser entender un documento técnico como ese sin que se te lleven tus sesgos. No tengo ni idea -técnica- de la sentencia ye estoy tentado de ponerle aquí algunos enlaces de especialistas, incluso de algún relevante juez progresista, que defiende la sentencia. Pero me resisto, porque ese NO es el tema. El tema es prescindir del Estado de Derecho porque en este caso me apetece más una condena ejemplar. Por cierto, si mira mi timeline de twitter, verá que he dicho exactamente lo mismo el día en que apareció la sentencia del tribunal alemán.

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  8. Alejandro
    Alejandro Dice:

    Yo creo que en el problema del descrédito que la clase política, la opinión pública y publicada y los juristas licenciados por twitte han hecho sobre la sentencia, está el tratamiento que la prensa (y muy especialmente un medio digital) ha tenido con el caso.
    Nos han filtrado una serie de conversaciones anteriores de whatsapp (muy deplorables) que nos han creado una opinión preconcebida de los acusados, y de lo que en ese portal pudo pasar, y que posteriormente no se podían considerar para el juicio según tengo entendido. También la prensa nos ha descrito, con el prisma de quien hace la descripción, unos vídeos de los que todos opinamos pero nadie hemos visto. Nos han filtrado las declaraciones y un largo etcétera de asuntos que han generado un caldo de cultivo para que seamos “el pueblo” los que tengamos que juzgar los hechos (que desconocemos prácticamente) y los jueces adaptarse a nuestro veredicto.
    El problema de todo este caso, donde había muchísimas incógnitas, muchísimas incertidumbres y muchísimos matices que considerar es el trato que le ha dado la prensa con el único objetivo de conseguir clicks en sus webs, audiencias y vender periódicos. Esto es lo que ha dañado la institución de justicia y ha llevado a los políticos a lanzarse al oportunismo twittero y punitivo. Sobre este asunto es sobre el que también cabría hacer una grandísima reflexión. ¿Donde está la ética periodística a lo largo de este caso si es que existe?

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  9. Alejandro Bonhomme
    Alejandro Bonhomme Dice:

    La IV Conferencia Mundial sobre las Mujeres de la ONU, celebrada en Beijing en 1995, dio lugar a una pléyade de importantes consensos internacionales con grandes implicaciones jurídicas. Entre otras, la necesaria utilización del concepto de ”género” , – de empírica contrastación y elaboración científica, y no una mero y desustanciado credo ideológico, como ‘sugiere’ la Iglesia Católica -, para analizar las relaciones entre hombres y mujeres en todas las sociedades y culturas. En base a ello, si tenemos en cuenta que el artículo 10.2 de nuestra C.E erige en supremo canon interpretativo en materia de derechos Declaraciones internacionales como la precitada, el concepto de género debería ser utilizado no ya para la interpretación del derecho, aunque también, sino incluso para la propia apreciación de los hechos declarados probados por parte del órgano jurisdiccional. En este sentido, el concepto ‘género’ y sus implicaciones sociales forzosamente deberían haber conducido a los magistrados (todos hombres, por cierto) a una resolución punitiva mucho menos indulgente para los condenados. Que conste que yo he leído la sentencia completa exceptuando el encabezamiento. Ruego me disculpen por tal imperdonable omisión y solicito que, a pesar de tamaña afrenta intelectual, me permitan realizar esta humilde aportación al foro que aquí nos ocupa. Gracias de antemano

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    • Alejandro Bonhomme
      Alejandro Bonhomme Dice:

      Añadir simplemente que el concepto de ‘género’ no es sólo científico sino también jurídico. Y no sólo desde el punto de vista interpretativo sino también desde la perspectiva sustantiva o material. La L.O 1/04 lo introdujo dentro de la expresión más restricta de ”violencia de género” pero también de un forma más amplia, in extenso, el artículo 82.3 del Estatuto de los Trabajadores habla de ‘ discriminación por razón de género’, no de sexo. La interpretación sistemática y sociológica del 3.1 C.C se torna, por tanto, fundamental para apreciar violencia e intimidación, y no sólo prevalimiento, en la apreciación de esos hechos ya declarados probados.

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  10. Ignacio Navas Oloriz
    Ignacio Navas Oloriz Dice:

    Si quieres te la envío. Sólo hay que dedicar un poquito de tiempo para hacerte una idea de la existencia o no de sensibilidad. Hay unos hechos probados y una interpretación de los mismos.Precisamente en esa interpretación y en las consecuencias de la misma, descansa el debate. Sólo a los jueces corresponde el monopolio jurisdiccional y en condiciones de libertad e independencia, no caben inmisiones institucionales ni sociales. Lo suscribo y así lo vengo afirmando siempre que he tenido oportunidad de hacerlo. Pero sí cabe la crítica fundamentada y la legítima discrepancia.
    La responsabilidad de tu comentario exige despejar o deslindar claramente los aspectos institucionales de otros de mera oportunidad respecto a esa sentencia. Vuelvo a decirte que has mezclado churras con merinas. Tú mismo afirmas “…hemos criticado con profusión las sentencias que nos parecen técnicamente erróneas” Yo sólo he leído en tu comentario posibles interpretaciones favorables, ninguna alusión positiva a las contrarias, que son aniquiladas bajo el argumento de que se acude a la justicia del pueblo.
    Técnicamente la sentencia y el voto particular son criticables. Lo demás, lo que tú señalas como columna vertebral de tu comentario, ya decía en el mío que lo suscribía. No te fijes sólo en la discrepancia.En mi opinión, mezclas afirmaciones de orden institucional totalmente respaldables, con comentarios costumbristas de esa sentencia, refugiándote en el burladero de no haberla leído totalmente ni saber derecho penal, pero acudiendo a los peones de brega que consideran esa sentencia no disparatada.
    Doy por no iniciada una posible polémica que resultará aburrida e innecesaria.
    .

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    • Ignacio Gomá Lanzón
      Ignacio Gomá Lanzón Dice:

      No inicio ninguna polémica, simplemente preciso conceptos: es que lo mio no va del contenido de la sentencia sino de la reacción de los políticos ante la misma. Tú estas hablando del contenido de la sentencia y de la sensibilidad social. No mezclo nada, y me temo que tú sí.
      Y sigo sin querer entrar en la polémica del contenido, pero sí me permito decir que hay personas con sensibilidad social, como un juez de “Jueces para la Democracia”, que que no despotrica con la sentencia
      https://twitter.com/JoaquimBoschGra/status/989614821518860288
      Tenga razón o no, lo que quiero decir no es que la sentencia sea buena o mala, sino que no es tan fácil opinar, que hay que tener cuidado, y sobre todo si somos personalidades públicas. O juristas.

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  11. JOSE VICENTE
    JOSE VICENTE Dice:

    Suscribo el fondo de la entrada plenamente. Lo que ocurrió ayer nos traslada a los linchamientos en la plaza publica. Que eso lo diga “fulanito de tal” escondido tras un alias y un avatar de un dibujo animado en twitter lo entiendo; que lo digan representantes de organizaciones políticas con posibilidades de ejercer funciones de gobierno, me da escalofríos.

    La sentencia conocida ayer, puede ser una buena sentencia, una mala sentencia, una sentencia de consenso para procurar una decisión definitiva entre las opiniones divergentes que podían sostener los tres miembros de la sala. Me remito en este punto al ingenioso artículo que destila años de experiencia firmado por Don José Luis Manzanares Samaniego en el nº99 de la Revista del Consejo General de la Abogacia (Septiembre 2016) en el que describe has 20 tipologías de sentencias. En todo caso y al margen de lo dicho, sentenciar es un arte. Una cosa es el fallo y otra es la motivación de cada sentencia, o lo que es lo mismo, como llegamos a ese fallo.

    En todos los Órdenes pero probablemente más acusadamente en el laboral y en el penal, los HECHOS DECLARADOS PROBADOS son los pilares a partir de los que se comienza a construir una sentencia. Estos, obviamente, son obtenidos de las diligencias de prueba propuestas, admitidas y practicadas en el acto de la vista o en tiempo procesal hábil para incorporarse como medio probatorio; pues bien en este caso, humildemente considero que si la sala describe los HDP como lo hace, no puede concluir como lo hace. El tipo que encaja con esa cruda y ruda descripción de los hechos no es el del abuso, sino el de la agresión, y precisamente por este motivo entiendo que hay elementos para que el TS en la alzada case la citada resolución y agrave las penas impuestas.

    Me da hasta apuro, ventilar este asunto en estas breves lineas, pero espero que hayan sido suficientes para hacerme entender. Y en todo caso, no lo olviden, los procesos judiciales se disputan a doble partido. Seguro que esto ultimo se entiende mucho mejor. Los instintos no hacen justicia, la ideología no hace justicia, los sentimientos no hacen justicia. Hacen cualquier otra cosa excepto JUSTICIA, y aun en el caso de que la sentencia conocida ayer sea “coloquialmente” mala, un Estado de Derecho tiene los medios para “criticarla”. Todo lo demás, da mas miedo que una sentencia mejor o peor. Mucho más.

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  12. Lucía de las Heras
    Lucía de las Heras Dice:

    El principal problema en este caso es que la chica NUNCA DIJO NO, ni de palabra ni gestualmente.

    En esto están de acuerdo todos los magistrados de la sala sentenciadora y, en general, todo el mundo (incluida la propia chica en el juicio).

    ¿Cabe entender que, en una relación sexual, quien no dice “no” es que está consintiendo?

    Tal vez sea necesario adaptar los estándares -no sólo jurídicos, sino también sociales y educativos- a los tiempos y demandas actuales, entendiendo que en una relación sexual, para que ésta se entienda consentida por sus partícipes, no basta con no decir “no”, sino que es necesario decir expresamente “sí”.

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    • Daniel
      Daniel Dice:

      Que dijera o no dijera “NO” es indiferente para el fallo: condena por abuso, por lo que reconoce que no hay consentimiento válido. Sólo el voto particular pone en duda la ausencia de consentimiento.

      El auténtico debate es si hubo o no intimidación, y teniendo en cuenta que la víctima no relata ningún acto concreto de intimidación por parte de los agresores, deberíamos hablar acerca de si había alguna suerte de intimidación implícita. Yo, de momento, no tengo clara mi postura al respecto.

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      • Leticia Vargas Barahona
        Leticia Vargas Barahona Dice:

        ¿En qué momento antes o durante los hechos, alguno de los cinco violadores le pregunta a la chica sobre tener relaciones sexuales? Durante la violación o abuso sexual al parecer ninguno la pregunta: te gusta? te apetece? simplemente la tratan como un objeto sin voluntad, qué clase de relación sexual es esa? Y para colmo le roban el móvil dejándola en una indefensión aún mayor. Por lo que se relata está claro que ella no iba a ese portal a tener sexo con cinco hombres en ese portal, la acorralaron y asaltaron, y viéndose así simplemente dejo que pasara esperando que acabara, fue una reacción instintiva. Creo que es más que intimidatoria toda la situación.
        No sé si esto te ayuda a tener más clara tu postura. Hay muchos más datos que te pueden ayudar.

  13. Alfredo Granell
    Alfredo Granell Dice:

    Creo que la clave del diferente criterio entre los jueces y la mayoría social està en lo que para unos y otros es el concepto “violència”. Me parece que los jueces solo llaman violència a la coacción por medio de un arma , mientras muchos ciudadanos , identificamos violència existiendo fuerza o resistència , sin necesidad de utilitzar arma.

    En otro acontecimiento de recinte actualidad , como es el proceso secessionista de Cataluña, también se ha hecho patente esta diferencia en el concepto violència. Los independentistas declaran ausencia de violència en la actuación de los Comités de Defensa de la República, cuando cortan carreteras, o abren los peajes porque no llevan armas ni objetos contundentes. Muchos de los no independentistas, sí los consideran violentos porque utilizan la fuerza para resistir sin desalojar la vía pública o se hacen resistentes encadenándose o por cualquier otro medio . Vería acertado el que se unificara el criterio legal de violència a la existència de mera coacción y que el uso de arma, fuera un mayor grado de violència.

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    • Daniel
      Daniel Dice:

      En ningún lado se dice que sin arma no hay intimidación. En vez de suponer lo que dicen los jueces, sería más interesante leer lo que realmente dicen.

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  14. Sergio Redondo
    Sergio Redondo Dice:

    Enhorabuena por el artículo, me parece muy necesario en estos momentos. Aunque he de reconocer que yo también estoy en desacuerdo con el veredicto, y partiendo de que todos tenemos la libertad de expresar nuestra opinión al respecto, el texto me parece muy acertado por lo que pide: mesura y no caer en la descalificación fugaz (que puede llevar al desprestigio eterno). Me gustaría compartir con vosotros un hilo que he encontrado esta mañana en Twitter donde el usuario, en mi opinión, hace unas apreciaciones muy interesantes, especialmente en los tuits 8 y 9, y una reflexión final que incluye la autocrítica (en los tuits finales) https://twitter.com/JoaquimBoschGra/status/989614821518860288
    Del artículo, me quedo con lo que dices en el último párrafo: “Hay que tener cuidado con acudir a la Justicia del Pueblo porque el Pueblo es un ser indeterminado que no responde ante nadie ni se somete a ninguna regla. Y no hay autos de procesamiento ni procedimientos: la acusación y la sentencia son una misma cosa. Y el acusado puede ser cualquiera.”
    Gracias.

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  15. Francisco Saurí
    Francisco Saurí Dice:

    Tu tesis es que es una deslealtad institucional que los políticos refrenden los “veredictos sociales” sin conocimiento de causa motivados por un mero cálculo partidista.

    Coincido contigo en que la catadura moral de quienes así actúan puede ponerse en cuestión pero esa es la situación del sistema de partidos en la actualidad y no veo ahora alternativa a la democracia representativa. Digamos que es como el sistema de mercado: vicios privados, virtudes públicas. Es más, quiero poner encima de la mesa que, si los políticos no hicieran eso que criticas, se dejaría sin representación institucional a la gente que protesta y entonces ese carácter institucional, que tu y yo valoramos, también estaría en peligro.

    Vale, el pueblo, la masa, etc. no razona. Pero, aunque tengo mis objeciones a la forma de expresarlo “la soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado.” Vamos, que el pueblo cuenta.

    Ese pueblo es tanto la gente que se expresa con matices y reflexivamente como aquella que no puede sublimar su rabia ante lo que considera injusticia. Como personas que intentamos pensar antes de hablar, podemos lamentar que haya gente deslenguada y maleducada y fomentar que las personas violentas sean controladas. En última instancia, para canalizar todo esto están las instituciones.

    Pero las instituciones no tomarán en cuenta al pueblo si la parte del pueblo que no se siente tratada justamente no se queja y esas quejas llegan a las instituciones. Algunas formas de quejarse, como determinadas funciones fisiológicas, pueden ser poco elegantes, pero no dejan de ser necesarias: las manifestaciones, las protestas, las huelgas, los tuits, etc.

    En efecto, consideremos lo que dices sobre que la citada actitud de los políticos conlleva cargarse una profesión y unos profesionales: “alejar la técnica jurídica”, “menospreciar […] a las personas concretas que han emitido un veredicto técnico” y “despreciar la profesionalidad como modo de vida […], “ignorar que el Derecho no es una ciencia, sino un arte […]”, “desconocer […] que los jueces […] deben limitarse a aplicar la ley después de interpretarla”. Dicho de otro modo, todo tiene un límite. Yo no tengo claro cuál sea ese límite aquí y ahora, pero aunque determinadas criticas sean auténticos vómitos, seguramente pueden expresarse de modo más educado, o sea, también pueden convertirse en razonables.

    En conclusión, no digo que las intenciones de los partidos políticos sean puras, ni que aquello de lo que “emanan los poderes del Estado” siempre huela bien, pero me parece que no hay otra forma, aunque todo tenga un límite del que podemos hablar.

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  16. Marta
    Marta Dice:

    Me parece bastante curioso (y también me resulta un tanto despreciable) que a algunos lo que más os preocupe de esta situación sea que no se respete la decisión de esos jueces y dejéis a un lado el porqué de que tantas mujeres estemos manifestándonos por esto y no dudemos al decir “yo sí te creo”. ¿En serio no podéis pararos a pensar ni por un sólo instante en ello y empatizar? Las mujeres estamos hartas y vamos a luchar para cambiar todo de arriba abajo, desde las leyes hasta los jueces. Y el que no quiera entenderlo, pues que no lo entienda, nos dará igual.

    Responder
    • Ignacio Gomá Lanzón
      Ignacio Gomá Lanzón Dice:

      Perdone, es que no entiendo lo que dice: ¿quiere decir usted que no hacen falta leyes, procedimientos ni juicios contradictorios y que para sentenciar lo único que hace falta es empatizar? Si es eso, no estoy de acuerdo.

      Responder
      • Marta
        Marta Dice:

        No creo que hayas leído bien mi comentario, sobre todo porque si alguien dice de cambiar leyes y jueces no implica que quiera rechazar por completo ese sistema… Sólo cambiarlo y mejorarlo, por el bien de todos.

    • Ignacio Gomá Lanzón
      Ignacio Gomá Lanzón Dice:

      He leído muy bien el comentario. Lo que pasa es que no me gusta que me llamen “despreciable” por decir que antes de comentar una sentencia y crucificar a un juez es preciso leerla y enterarse de lo que pone. Y eso es lo que usted ha hecho, argumentando que “las mujeres están hartas”. Y este es el problema: la falta de respeto a las personas, sean jueces o blogueros.

      Responder
    • Daniel
      Daniel Dice:

      Te voy a dar una sorpresa: LA SENTENCIA SI HA CREÍDO LA VERSION DE LA VÍCTIMA. Al 100%. Lo que pasa es que en esa versión, la que ha dado en el juicio, nadie la empuja al suelo, ni le tapa la boca, ni le hace nada que pueda ser considerado violencia o intimidación. Le creen, sí, pero eso que cuenta no lo consideran intimidación.

      Por lo tanto cuando decís “yo sí te creo” contra esta sentencia, ESTAIS HACIENDO EL RIDICULO.

      Y luego réplicas al autor de la bitácora por no haber leído bien tu comentario…

      Responder
  17. O'farrill
    O'farrill Dice:

    Era de esperar y necesario el debate sobre la sentencia. No sólo sobre ésta sino, a ser posible, sobre todas. Igual que se hace sobre todo lo “público”. Los jueces son servidores públicos sujetos a crítica como cualquier funcionario. Otra cosa es que los procedimientos regulen la forma en que deba realizarse pasando de unas instancias a otras superiores…..
    Mi enhorabuena a Ignacio por su valentía al entrar en este terreno donde, una cuestión es la “ciencia jurídica” y su uso por los profesionales y otra muy distinta es que el verdadero constituyente y legislador es el “soberano” (el pueblo) supeditándose las instituciones a su voluntad. Si encapsulamos el Derecho y lo restringimos sólo a sus aspectos técnicos o formales, estamos olvidando su verdadero motivo: la administración de Justicia (dar a cada uno según sus méritos). Por eso no podemos menospreciar esa supuesta “justicia popular” surgida en la calle, sino darnos cuenta de su percepción intuitiva de que algo falla (y sabemos que mucho) en nuestro estado de Derecho, por mucho que intentemos escamotear bajo jerga jurídica el sentido de lo justo o injusto.
    En el caso que contemplamos creo que hay suficientes evidencias para entender que se ha forzado la voluntad de una persona, primero con la retención de la misma, segundo aprovechando su desvalimiento (si como parece estaba bebida o fumada), tercero por violencia numérica de agresores, cuarto por abusos sexuales, quinto por violación en grupo (manada) y agresiones físicas o psicológicas, sexto por violación de su intimidad (videos realizados como alarde de la “proeza”)….. Lo último, por cobardía ante alguien indefenso. Si está o no tipificado sería lo de menos y si sólo consideramos lo “tipificado” para escurrir el bulto de nuestra responsabilidad como seres humanos, quizás deberíamos reflexionar sobre ello. Un cordial saludo.

    Responder
  18. Michael Kohlhaas
    Michael Kohlhaas Dice:

    Comparto la opinión del autor. La “justicia popular” me da miedo, pavor, como los juicios previos y generalizados de prensa que existen en España. Esa tendencia a no exigir prueba de lo que se dice, si se repite muchas veces o se grita.
    Siempre dan y repiten la misma versión (siempre la acusatoria y la más truculenta posible). Tan lejos de la actitud de los medios en otros países. El gigantesco juicio mediático previo y paralelo que se montó en este particular caso asusta a cualquiera.
    Menos mal que quedan jueces profesionales y que uno no es juzgado por la turbamulta, ni por la “percepción” popular; sino tras una fijación de los hechos que se dan por probados y una valoración de las pruebas detallada y reflexiva.

    Jueces que son capaces de sustraerse y enfrentarse a esa presión de los medios – sabiendo de antemano que van al matadero y a la crucifixión mediática y “popular” – .
    Jueces que incluso se atreven a actuar en conciencia, y ni más ni menos que a sostener la opinión contraria a la de la opinión pública y a formular un voto particular (páginas 134 a 370 de la Sentencia, más de la mitad) sosteniendo la libre absolución por un delito de agresión sexual por las razones que da a lo largo de 236 páginas.
    Pocos leen la sentencia, y ninguno o casi ninguno ha visto las grabaciones que sí han podido valorar los Magistrados y los peritos. Para su rápido juicio previo, les es suficiente con lo que hayan difundido los medios sobre los hechos, sobre el dolo y sobre el veredicto a esperar.

    Tampoco entiendo las reacciones o actuaciones poco o nada congruentes de los medios o de las masas frente a hechos similares o incluso peores. No entenderé por qué en otros casos incluso peores, como el de la pobre niña de 14 años retenida durante más de 24 horas por un grupo, la reacción “del pueblo” y de los medios ha sido tan diferente. Hemos visto demasiados casos de desapariciones y asesinatos de personas que llegan a los medios y a los telediarios, y otros no, o muy levemente. Sin embargo las víctimas y, en su caso, el crimen execrable es el mismo.

    Responder
  19. teresa
    teresa Dice:

    Lo primero que tengo que decir, es que los comentarios anteriores son de hombres y a todos les parece una injsuticias esta sentencia. Bravo, porque esta lucha para acabar con este tipo de agresiones, violaciones y abusos, como se llame y que en definitiva es una agresion a la mujer, deberiamos luchas todos juntos.
    Que pena, que estos abogados,tan ilustres no tengan hijas, si las tienen, no darian esa sentencia. LA JUSTICIA ES PARA LOS RICOS. !!! QUE VERGUENZA!!! pobre chica.

    Responder
  20. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Me crié en España y durante mi juventud nunca vi un borracho ni un mal gesto a una mujer. El respeto espontáneo mutuo era la norma. La primera vez que vi algo de droga fue danto un paseo de noche por Copacabana a los 26 años (para entonces llevábamos 10 años de adultos y una mili) y realmente no la vi sino que, al preguntar por el olor circundante, me dijeron que era “maconha”, grifa. La parte de la playa cercana a la acera era un fumadero clandestino. Por entonces las primeras relaciones sexuales eran posteriores a los 17 o 18 años. El resto de Europa que conocía bastante bien desde los dieciséis años era muy parecido.

    Y de repente todo cambió. Algo, o alguien, decidió que “aquello” había que cambiarlo.

    Hoy ¿Qué les voy a contar a ustedes? Cuéntenmelo ustedes a mi.
    ¿Qué nos ha sucedido? ¿Qué nos ha pasado? ¿Quién ha conducido nuestras sociedades?

    El caso es que las violaciones en grupo a menores son hoy legión en la Europa luterana y ya comienzan por nuestras tierras. Hace unos días, en Alicante, han detenido en el Aeropuerto a un viajero que regresaba a Argelia tras haber –supuestamente– violado a una cría de 19 años (que resultaba ser muy mayor para lo que se estila porque lo que está de moda es que sean más jóvenes).
    Sus tres compañeros de fiesta –también denunciados por la jovencita– están en libertad con cargos. Creo que fue el 14 de abril. Lo comenzó contando un medio electrónico que los periódicos de papel van pillando poco a poco.

    Las que siguen sin pillarlo son las señoras del “Género”.

    Esta semana asistí a un evento sobre Género y Poder.
    En el panel estaba un embajador nórdico, una representante de un think tank sistémico (es decir, de pensamiento sistémico y único) , una activista/investigadora alemana, una activista/profesora española y una moderadora/simpatizante y simpática.

    Mi impresión: No era un coloquio era un evento de Comunicación Sectaria dedicado a la prensa/activista a la cual estaba reservado el principal número de asientos.

    El embajador nórdico lo hizo “bien” porque se mimetizó con el entorno y asumió el papel de un Odín/activista de género obviando el hecho de que su país es ya célebre porque las chicas ya no pueden salir solas por la noche y la policía silencia las violaciones no sea que se les ponga en frente el Lobby del Género por “islamofobia”.

    El resto se comportó en general como activistas excluyentes. Ni una sola voz discrepante.

    He de decir que en el panel había verdadero talento y que este talento unido al activismo y al negocio generado por esta ideología constituyen una fuerza estratégica muy importante y sin adversarios.

    Esta fuerza estratégica plagada de recursos y experiencia en manipulación comunicativa ha elegido hablar de Pamplona en vez de los cientos y cientos de casos que han puesto lamentablemente de moda en Europa esto de las violaciones en grupo es por algo. Y el caso es que lo consiguen. O sea, prepárense para el próximo cambio legal que se avecina.
    Entre sus pretensiones está que los Jueces sean Ideólogos de Género o por lo menos Adoctrinados. en la nueva religión instaurada por Judith Butler .https://en.wikipedia.org/wiki/Judith_Butler

    Saludos

    PS. https://www.elconfidencialautonomico.com/comunidad_valenciana/mediatico-Manada-feministas-violacion-Alicante_0_3133486624.html

    Responder
    • Alejandro Bonhomme
      Alejandro Bonhomme Dice:

      El concepto de género, insisto, no es una ideología ni un artificio intelectual patrimonio de destinados colectivos o facciones. Ni siquiera es algo patrimonio de las mujeres aunque, obviamente, ellas han tenido mucho que ver en su identificación, contrastación y formulación. Entre ellas, sí, Judith Butler, brillante intelectual estructuralista, pero también muchas otras, entre la que voy a tener a bien citar, – dado el objeto que aquí nos ocupa- a la brillante jurista feminista estadounidense K. Mackinnon, cuyas aportaciones intelectuales se encuentran en la base de la construcción típica del delito de acoso sexual o por razón de sexo en la mayor parte de los ordenamientos jurídicos mundiales. También en algunos países con importante impronta islámica, por cierto. Negar en ciencia jurídica la existencia del género, cuya toma en consideración habría conducido a una condena por agresión, no por abuso, es como negar en Física la Teoría de la Relatividad de Einstein o la Ley de la Gravedad de Newton. Yo, al igual que este último, me subo sobre los hombros de gigantes (y gigantas!!) para afirmar con rotundidad que el actual paradigma negador en tal sentido se encuentra, afortunadamente y en los términos que nos enseñó Kuhn, en vías de superación. Bien lo sabe la antropología jurídica. Saludos y gracias a la Fundación por la gran labor que realiza

      Responder
      • Manu Oquendo
        Manu Oquendo Dice:

        Hola, Sr. Bonhomme, Naturalmente. Los ideólogos de género dicen que ellos no son ideólogos sino ciencia obligatoria. ¿Le suena?

        Le remito al objetivo de dicha “ciencia”: “Ruptura de los paradigmas de Nación, Familia y Sexo”.
        Pero………………………… solo para la civilización patriarcal blanca.

        ¿Quién lo instituyó como objetivo?
        Gramsci.
        ¿Quiénes fueron sus profetas?
        Wolf, Moore y Marcuse.
        1965. Por entonces ellos ya habían publicado la base estratégica del trabajo: “A Critique of Pure Tolerance” 1965. Beacon Press.

        He dicho –y sostengo– que dentro de esta Ideología hay talento. No poco. Pero me temo que es una ideología con tintes religiosos y dogmáticos impropios de la ciencia por mucho aditamento hormonal y bioquímico que usen como soporte.

        La tesis central de Butler es que, dado que los niveles bioquímicos no son blanco negro en el 100% de os casos sino que tienen la distribución de la curva de Gauss, se abre el inmenso campo de redefinir la antropología vigente en función del “sexo deseado” o el “sexo sentido”

        Esto ha resultado en intentos de alterar la curva de Gauss natural modificando quirúrgica y bioquímicamente sus desviaciones estándar en un ejercicio de ingeniería social propio de ideologías totalitarias NO POR HACERLO sino por LO QUE PROHIBEN HACER.

        Es decir prohíben por ley todo tratamiento que pueda disminuir la desviación estándar (aumentando la conformidad con los cuartiles centrales de la campana de Gauss) y fomentan todo lo que incremente las “colas” de dicha campana.
        En mi opinión bastante chungo.

        Por cierto esta ley fue la que impulsó en Madrid Dña. Cristina Cifuentes pero proviene de la UE que, as usual, sigue al pie de la letra todo lo que emana del imperio. Ley PE de Febrero de 2006.
        Poderoso Lobby.

        Un saludo

        PS. De este modo hoy, en la ciudad de Nueva York, hay 31 “géneros” protegidos con sanciones económicas de 125,000 dólares para arriba.

        Una muestra de los géneros protegidos: Bi-Gendered, Cross-Dresser, Drag King, Drag Queen, Femme Queen, Female to Male, (FTM), Gender Bender que no se debe confundir con Gender Blender, Gender Queer, Male to Female,(MTF), Non Op, Hijra Pangender, Transexual-Transexual, Butch, Two Spirit, Agender, Third sex, Gender Fluid, Non Binary Transgender, etc, etc.

      • Cruz Leal Rodríguez
        Cruz Leal Rodríguez Dice:

        Y yo añado a sus comentarios, que es el momento de revisar determinados conceptos jurídicos obsoletos sobre lo que durante mucho tiempo fueron considerados crímenes de honor que incluso se “limpiaban” hasta no hace mucho contrayendo matrimonio con el violador. Y esto sucedía dentro del Estado español y no en lejanas tierras. Y debe quedar suficientemente claro que el sexo sin consentimiento será siempre una violación y por lo tanto una agresión implícita ¿Desde cuando una penetración no lo es? y que no podemos juzgar a los agresores en base a la resistencia o comportamiento de sus víctimas. Y que esto es lo que está sucediendo cada día en numerosos juzgados dejando totalmente desprotegidos ante la justicia a niños y niñas “porque no se resisten “. Lo que demuestra que es imprescindible una gran mirada feminista sobre nuestro conjunto de normas o de lo contrario difícilmente encontraremos amparo en una justicia pensada para asegurar el dominio de los hombres adultos que serían los únicos ( en un ataque de cinismo )en considerar que una penetración no consentida no infringe violencia alguna sobre la víctima.

      • Alejandro Bonhomme
        Alejandro Bonhomme Dice:

        Judith Butler fue una pionera. Brillante, sobre todo, por el innegable impacto científico de sus aportaciones. Científicas, ya digo, no ideológicas. La importancia y necesidad de la atención a los factores socioculturalesen eso que Piaget denominaría ‘Ciencias Humanas’ , incluida la jurídica, constituye hoy un consenso científico universal. Su cuestionamiento en el ámbito académico es simple y llanamente a anecdótico. Ciscarse en ello supone tirar a la basura el pensamiento, las aportaciones y los consensos de la ciencia social del último medio siglo. Equivale a ciscarse en pensadores, que seguro le suenan mejor, tales como Weber, Hirschman o incluso en todo un gentleman como B. Russell. Pero más allá de esto, es hoy ya un concepto jurídico, aún indeterminado, de nuestro ordenamiento. ¿En base a qué, si no, nuestra Agencia Española de Cooperación dispone de toda una estrategia sectorial específica en materia de género? ¿Cuál es entonces la base natural y positiva del denominado mainstreaming de género, consenso internacional de Derecho Público y preceptivo mandato para nuestros poderes públicos,ex L.O. 3/07? ¿Por qué nuestra norma estatutaria fundamental en materia laboral habla de discriminación por razón de género y no de sexo en su art. 82.3? ¿Qué justificación encuentran pues la propia L.O 1/04 o las prestaciones familiares contributivas de nuestro Régimen General de la Seguridad Social? El género es un concepto empírico y demostrado. También jurídico. Y ha venido para quedarse. Negarlo es como negar la evolución. Defiende lo contrario todo lo que quieras, descalifícame si lo tienes a bien, realiza deferencias expresas hacia mi persona, pero no, no es una ideología por mucho que la Iglesia o el pensamiento conservador se empeñe en ello. Primero fue el concepto de clase. Luego el de raza. Y ahora, afortunadamente, también el de género. Si no los tienes en la cabeza, es difícil comprender el mundo. Parafraseando a un gran líder latinoamericano, – un concientizador, que diría Freire-, yo y l@s ya convencid@s, te esperamos en el futuro esperando a que nos alcances. Saludos cordiales. Addenda: Joaquim Bosch, de JpD, coincide con mi criterio en relación al género e incluso pide formación en perspectiva de género para juristas en un artículo publicado hoy en eldiario.es

      • Alejandro Bonhomme
        Alejandro Bonhomme Dice:

        Voy a intentar ser más didáctico en la exposición. Pongamos que una persona se declara socialdemócrata porque considera que el Estado debe ser intervencionista y adoptar medidas tendentes a reducir la desigualdad. Y que los DESC han de tender progresivamente a alcanzar, en el marco de una economía de mercado, la misma entidad que los denominados derechos civiles y políticos. Bien, hasta aquí todo es ideología. Ahora bien, las tesis keynesianas, tradicionalmente asumidas por la socialdemocracia, en virtud de las cuales el incremento en el gasto público y determinados índices de déficit tolerable pueden ser un importante estímulo para el crecimiento económico en épocas de recesión, constituyen CIENCIA. Son, o fueron, teorías y formulaciones científicas, por mucho que algunas fueran desmontadas o superadas posteriormente por planteamientos, también científicos, de corte monetarista. Del mismo modo, una persona puede declararse feminista porque estima que las mujeres viven en una situación de desigualdad y desventaja frente a los hombres fruto de las relaciones de género en un sistema patriarcal. Esto también es ideología. Ahora bien, el propio concepto de género, en virtud del cual (y sigo aquí a Subirats y Gomá, otro Gomá distinto) la sociedad atribuye a hombres y mujeres roles distintos, tejiéndose entorno a los mismos situaciones de desigualdad, por cuanto se atribuyen a estas roles d e menor consideración social, esto es CIENCIA. Se sabe científicamente que lo masculino y lo femenino es fruto de una construcción social. A ver si así queda un poco claro. La obra de Marcuse y cía que citas, por cierto, también es ciencia, ni ideología. De hecho, fue impugnada por Rawls, un liberal, también en base a planteamientos cientifistas. Pues d e hecho, ambos cocinicidian de criterio. La única diferencia estribaba en que los alemanes marxistas consideraban que la tolerante o toleration no era en absoluto un concepto aséptico.

      • Ignacio Gomá Lanzón
        Ignacio Gomá Lanzón Dice:

        Estimado Alejandro: por lo mismo que defiendo que se espere uno a leer antes de calificar la sentencia, me abstengo de poner en duda lo que usted dice sobre el concepto de género, que, por otro lado, nada tiene que ver con mi post que se limita a criticar la irresponsabilidad de los representantes públicos que critican una sentencia sin haberla leído, porque les interesa.
        No obstante, podría comentar algo, dado que usted ha sido tan amable de introducir el tema. Desde mi ignorancia científica sobre él (aunque me muestro interesado y abierto) me parece evidente que el concepto de género como creación cultural está ahí y que conlleva roles que hay que actualizar, porque la sociedad ha cambiado y ciertos hábitos no han evolucionado. También de los jueces, por supuesto. Del mismo modo que la creación del concepto de clase sirvió para poner de manifiesto una realidad social existente y permitir el cambio. Y eso es bueno. Lo parte menos buena es que el concepto de clase dio lugar a la ideología marxista que preconizaba la lucha entre estas y desembocó en la dictadura del proletariado que destruyó monarquías absolutas, sí, pero estableciendo otras más duras que excluyeron todo derecho y mataron a muchísima gente. El de raza tampoco dio resultados demasiado positivos, al menos si como hicieron ciertas ideologías implican el poner a unas sobre otras eliminado el estado de derecho, por decirlo suavemente. Y conste que no critico con ello el surgimiento de ciertas ideologías que actúan como palancas para el cambio social, sino solo ciertos resultados. Y, en este caso, lo que me preocupa es si un concepto como el de género no está pasando a ser una ideología omniexplicativa, perfectamente lícita, pero que puede desembocar en movimientos sociales para los cuales para conseguir sus fines es lícito condenar a unos magistrados sin leer la sentencia porque no se ha calificado el delito de “violación”, delito que, por cierto, no existe en el Código Penal. Si se queda en manifestaciones y protestas, vale. Si se pone un change.org una propuesta para inhabilitar a los jueces de Navarra y lo firman 1.263.379 personas me empiezo a preocupar. Y si ciertos representantes políticos dicen lo que dicen y ¡hasta el ministro de Justicia pide que el CGPJ inhabilite al juez del voto particular! entonces empiezo a pensar que a lo mejor hay que preocuparse de verdad por el Estado de Derecho.

      • Alejandro Bonhomme
        Alejandro Bonhomme Dice:

        Estimado Ignacio, agradezco sobremanera su deferencia y su aportación. Aprovecho la ocasión también para darles las gracias a todo el equipo de la Fundación por la encomiable y necesaria sensibilización cívica, jurídica y social que desde la plataforma Hay Derecho tan magistralmente promueven.
        Créame si le digo que no pretendía en absoluto con mis comentarios practicar una suerte de “entrismo” en este site fundacional ni subvertir desconsideradamente el fin principal del post que tan brillantemente nos brindó el pasado viernes. Simplemente, he considerado, desde mi más humilde opinión y desde la (reconozco) cómoda atalaya que me brinda el parcial anonimato digital, que el artículo infravaloraba o desvaloraba, – aun inconscientemente -, la verdadera y causal piedra angular de la cuestión que a largo de estos días nos ha venido ocupando: la existencia de prejuicios que obstaculizan la asunción social del género como necesaria herramienta analítica de la estructura social y de las relaciones entre hombres y mujeres y las pésimas consecuencias que ello está provocando para lograr una verdadera igualdad. Aquella que “no suponga poder ni privilegio para unos ni incapacidad para otras”, como dijeran hace ya más de 140 años John Stuart Mill e, indirectamente, también su amada mujer: la silenciada Harriet Taylor Mill.
        A este respecto, creo que, en general, a los juristas nos falta cierta base teórica en materia social. Las asignaturas de Derecho Natural y Filosofía del Derecho se nos han revelado como claramente insuficientes al objeto de comprender de forma verdaderamente positivista, sistémica, nuestro entramado jurídico-institucional. Estoy seguro de que usted no es ajeno a esta intuición. No en vano, creo haber podido leer en alguna ocasión que está complementando su sólida y más que contrastada formación jurídica, – y, en especial, iusprivatística -, con la carrera de Ciencias Políticas.
        Muestra de esa insuficiencia, y desde el más absoluto de los respetos, sería el hecho de que una persona de su talante y capacidad intelectual, cultural y profesional incurra en una suerte de Ley de Godwin al establecer gratuitas y excesivamente convencionales relaciones causales entre herramientas científico-analíticas como las de clase (o el conflicto permanente entre capital y trabajo, si se prefiere) o raza (u origen o sentido étnico, si se tiene a bien) con acontecimientos históricos y abominables experiencias sociales como serían el caso de la Rusia post-17, – que tan descarnadamente narraba Solzhenitsyn -, o el sinsentido supremacista alemán de los años 30 que de forma tan dura y preclara nos transmitió Primo Levi, tal y como así he creído poder colegir de sus sinceras y más que constructivas palabras. Por las cuales, vuelvo a apuntar, me siento sumamente agradecido, pues el debate está resultando rico en sus matices y aún más fructífero en las conclusiones.
        Esa infundada y prejuiciosa causalidad hipotética se refleja también en lo que respecta al género. Pensar que el concepto de género y la defensa del mismo por parte de movimientos feministas nos conducirán a una suerte de anómica, irracional y radical peligrosa dictadura matriarcal es, simple y llanamente, delirante.
        La realidad es bien distinta. En relación al concepto de clase, éste nos permitió entender cómo funcionaban las sociedades surgidas de la revolución industrial y permitió a personas como Lasalle o Beveridge cuestionarse si de verdad era tan natural que la humanidad tolerara tamañas bolsas de pobreza y pauperismo, proporcionándoles el marco teórico para iniciar acciones dirigidas a su superación. Ni siquiera un millonario como Warren Buffet cuestiona la lucha de clases. Manida es su expresión de: “Hay lucha de clases, sí, pero la vamos ganando nosotros”, vertida sin pudor en un artículo de The New York Times.
        En lo que atañe al concepto de raza, éste nos es útil para entender y explicar (junto con otros, y , en especial, el anterior) por qué en un país como República Dominicana, la única nación mulata del mundo, – con un 70 por ciento de población negra y mulata – , los anuncios de publicidad utilizan de forma generalizada y recurrente a modelos de tez blanca y rasgos caucásicos o por qué en un país con un 12 % de población negra, como es el caso de EEUU, los negros constituyen el 40 % de la población reclusa.
        En lo que respecta al género, ocurre tres cuartas partes de lo mismo. Se trata de una herramienta analítica absolutamente necesaria. Especialmente si se combina con las anteriores. Su origen radica en la antropología y los estudios de desarrollo. De la dependencia y los enfoques antipobreza pronto se pasó al Enfoque MED (Mujer en Desarrollo) como tránsito al enfoque GED (Género en Desarrollo). Este último partió de la comprobación de que, – por utilizar otro ejemplo fácil de entender -, dar fregonas a las mujeres mejoraba sin duda sus condiciones de vida, sus “necesidades prácticas”, pues de tener que arrodillarse para fregar los suelos pasaban a poder limpiarlos más eficazmente sin necesidad de flexionar en exceso extremidades, pero no sus “necesidades estratégicas”. ¿Por qué? Pues porque éstas pasaban por conseguir que el marido de turno respetara, valorara y colaborara con la función productiva, reproductiva y comunitaria que estaban realizando las mujeres de su comunidad, afanándose también de vez en cuando y de modo ecuánime con dicha fregona.
        ¿Qué ha ocurrido con esto del género y su defensa por medio del feminismo? Pues que la izquierda, ante las pocas perspectivas de que fueran otros los que lo hicieran y motivada por los elevados ideales de justicia que la inspiran, se apropió del término, del concepto y de sus implicaciones políticas y sociales. Ante esa apropiación, la Iglesia, la derecha, el pensamiento conservador y la todavía gran mayoría de los hombres y mujeres que no se identifican con esa corriente o cosmovisión han reaccionado con suspicacia y prejuicio, cuando no temor.
        Pero en verdad, se trata de una herramienta analítica aséptica, necesaria y útil. Por científica, ya digo. Y el feminismo, de toda una necesidad. La sentencia que en este foro ha sido objeto de análisis constituye una buena muestra de ello. Ser feminista, en mi opinión, no es ni de derechas ni de izquierdas. Ni nos va a llevar a una especie de totalitarismo matrifocal. Es un imperativo ético y estético, alejado de supuestos y trasnochados moralismos. Ser un hombre ejemplar, en el sentido que tan bellamente apunta su hermano Javier Gomá, supone a mi humilde entender ser un hombre sensible hacia la desigualdad de género y las reivindicaciones que con tal telos están teniendo lugar. Ser un hombre, en definitiva, que se cuestiona sin complejos (y sin tener por qué caer en innecesarias y pusilánimes autoflagelaciones) su masculinidad, al igual que Benot se cuestionaba en su día el supuesto orden natural en la existencia y explotación de mano de obra infantil o Rosa Parks por qué demonios no se podía sentar en los asientos centrales de un autobús.
        O al igual la Fundación Hay Derecho se cuestiona por qué nos tenemos que conformar con el insuficiente y más que mejorable nivel de gobernanza o transparencia en nuestro país.

      • Ignacio Gomá Lanzón
        Ignacio Gomá Lanzón Dice:

        Estimado Alejandro: gracias igualmente por su extenso e interesante comentario. Por profundizar un poco en la cuestión: reconozco absolutamente la carencia de los juristas en ciertas materias imprescindibles para conocer la realidad social, razón por la cual en efecto complemento mi instrucción con el estudio de las Ciencias Políticas, que me está resultando interesantísimas y curso con aprovechamiento, útil sobre todo a los efectos de este blog y Fundación. Es cierto que hay que partir de la humildad, que es lo que predico respecto a la sentencia y a tantas cosas. Ahora bien, la mente de jurista te sirve para una cosa, precisar ideas y deslindar conceptos.
        En este sentido, fíjese que con la burda analogía que el limitado espacio de un comentario me permite hacer respecto a las ideología y los desastres del siglo XX no estoy deslegitimando el género y ni siquiera las ideologías. Me cuido muy mucho de reconocer que aquel es un concepto reconocido y útil y que estas son palancas del cambio social en cuanto que ponen el foco en una determinada cosmovisión.
        El problema está, insisto, cuando esas ideologías degeneran. Minogue habla del marxismo señalando como características de la ideología que reducen toda la realidad a la existencia de grupos con intereses opuestos, los cuales encarnan necesariamente un sistema de opresión, y requieren interpretar ciegamente el concepto de liberación como eliminación de dichas clases de intereses opuestos y tienen la idea revolucionaria como sistema de acción.
        En definitiva, las ideologías tienen una función de cambio social en cuanto definen modos generales de pensar y articulan visiones del mundo. El nacionalismo pondrá la nación por encima del individuo; el comunismo la liberación del proletariado, el liberalismo la libertad, etc, y todas ellas han servido para poner sobre la mesa una determinada forma de ver la vida y producir evoluciones, algunas a peor.
        No tengo elementos de juicio para hacer valoraciones de la ideología de género, pero desde la atalaya del mundo jurídico si me permito llamar la atención de que existe el peligro de que una determinada visión, reduccionista de la realidad por su propia naturaleza (como toda ideología) pueda afectar a derechos fundamentales como la libertad, la igualdad o la división de poderes.
        Por tanto, resumiendo lo que digo, para que no se pueda coger el rábano por las horas:
        Concepto de género: acuñado y útil para describir la realidad, y ver sus carencias.
        Ideología de género: existente y útil para modificar la sociedad llamando la atención sobre realidades injustas; incluso si es predominante no hay ningún inconveniente si respeta los derechos de las minorías que no piensan igual y se someten a la Constitución, a las leyes y a los Tribunales. En cada época hay una ideología predominante, una forma de ver la sociedad. Es más, todos tenemos que hacer un esfuerzo real para comprender las reivindicaciones que reclama esa ideología porque ello contribuirá a la igualdad y, en definitiva, a la paz social. Y si sigue usted este blog se habrá usted apercibido de que hemos dado pasos en este sentido publicando posts de clara visión feminista y creando secciones como “faltan ellas”.
        Ideología de género que pone el género por encima de la Constitución, las leyes, la división de poderes o los derechos fundamentales. Inadmisible, y hay que luchar contra ella. No digo que esto exista en este momento, pero desde mi posición de jurista sí digo que la reacción de políticos, juristas y una gran parte de la población frente a la sentencia es francamente preocupante porque atenta a principios fundamentales de nuestro sistema (como lo es la discriminación del hombre en la ley de violencia de género en materia penal, en mi opinión). Vuelvo aquí a lo de siempre: no es solo el fondo, sino la forma: defendamos lo que queramos, pero respetemos. Aquí un artículo al respecto.
        https://hayderecho.com/2018/02/17/tercera-editor-ignacio-goma-lanzon-abc-elogio-la-forma/
        En fin, de momento estamos en un ataque a unos jueces, pero las manifestaciones externas que estamos viendo en estos y otros casos exigen estar vigilantes. Quizá me diga usted que soy muy simple. Puede, pero me temo que nos es la primera vez que se presentan este tipo de dilemas, y al final la decisión es bastante simple.
        PS: Otra analogía simple, pero de actualidad: Concepto de Nación, sí; ideología nacionalista e incluso independentista, sí, y que participe en las instituciones; ideología separatista que rompe la Constitución para conseguir sus fines: no. Creo que aunque las cosas son multifactoriales y complicadas, al final siempre hay una raya.

      • Alejandro Bonhomme
        Alejandro Bonhomme Dice:

        Estimado Ignacio, agradezco sobremanera su deferencia. Ha sido un verdadero placer y todo un honor poder contrastar dialécticamente mis ideas con usted. Hace tiempo que les sigo y aprendo mucho con sus aportaciones.
        Por mi parte me doy por satisfecho. Ha cambiado notablemente de discurso de una entrada a otra. En ésta acepta expresamente el concepto de género como herramienta analítica y su legítima validez como palanca de cambio social. Me genera felicidad este reconocimiento expreso por su parte hacia la idea que he venido defendiendo.
        En cuanto a lo demás, añadir simplemente que el concepto de género nunca va a estar por encima de la Constitución porque ya está dentro de la Constitución. No otra cosa surge de una interpretación sistemática de preceptos como el número.1, el art. 14, el 15, el 35.1 o el número 39. Nuestra jurisprudencia constitucional lo viene asumiendo, aunque no recurran a él directamente. Recientemente el Constitucional “tumbó” la normativa social del trabajo a tiempo parcial por considerarlo un claro caso de discriminación indirecta por razón de sexo, dada la mayor incidencia de esta modalidad contractual en el empleo femenino. Lógica y discursivamente es muy difícil argumentar discriminación indirecta por razón de sexo sin recurrir, aun inconscientemente, al concepto analítico “desigualdad de género”.
        Muchísimas gracias por su atención. He de dejarlo aquí por motivos ajenos a mi voluntad. Ayer pude escribir por el tiempo que me proporcionaron los desvelos de mi hija bebé y las interrupciones entre una atención y otra. Hoy ya debo y quiero dedicarme a mi familia. Pero lo hago feliz, por poder haber platicado con Ignacio Gomá Lanzón. Además, incidir más rozaría la impertinencia, probablemente. Gracias por todo y ojalá sigáis trabajando tan bien como lo hacéis. P.D. La iniciativa “Faltan ellas” es una buena aplicación de la perspectiva de género a la labor que realizáis. La celebro. Un afectuoso saludo

      • Ignacio Gomá Lanzón
        Ignacio Gomá Lanzón Dice:

        Igualmente, gracias por sus aportaciones, interesantísimas. Solo un añadido y matiz final: no he cambiado un ápice mi discurso, dado que:
        1) Me sigue pareciendo una barbaridad la actitud de los representantes políticos ante la sentencia, que era el objeto del post.
        2) El tema del género no tiene que ver con mi post, pues sólo es el motivo accidental del mismo; pero habiendo sido introducido por usted, me he atrevido a hace algunas aportaciones que intentaban clarificar mi posición: el concepto de género existe; la ideología también, y hasta puede que cumpla un gran papel; pero en ningún caso puede una ideología vulnerar el Estado de Derecho.
        3) Me he quedado con las ganas, dado que usted legítimamente no tiene ganas de seguir polemizando, de saber si a usted le parece positivo que una ideología, sea de género o de otro tipo, pueda legítimamente estar por encima de la separación de poderes, el principio de igualdad o de las libertades públicas. Porque de eso es de lo que yo estoy hablando. Pero, bueno, otra vez será.

      • Alejandro Bonhomme
        Alejandro Bonhomme Dice:

        Estimado Ignacio, después de unos días he podido sacar un poco de tiempo para responderle. Si no lo he hecho con menor dilación ha sido por la ineludible necesidad de cumplir con inexcusables obligaciones familiares. Veía ciertamente un contrasentido en defender la equidad de género incurriendo en inequidad pues mientras yo escribo un texto como éste es otra la persona que ha de asumir los cuidados en relación a mis hijos: mi mujer. Y me gusta que haya igualdad en el reparto de tareas en el ámbito de mi hogar.
        Aclarado esto, procedo a responderle, si todavía tiene animus en tal sentido. Lo haré de la forma más directa posible.
        En relación a su pregunta última sobre si considero que una ideología, de género, – como dice usted -, o cualquier otra, ha de estar por encima del estado de derecho, la división de poderes, la legalidad y no sé qué cuántas cosas más: NO. Insisto: NO. Sería cínico si afirmara lo contrario.
        Lo que ocurre es que, en primer lugar, no hay ninguna supuesta ideología de género. Llamar al feminismo ideología de género, mezclando churras con merinas, es capcioso. Es como si yo me refiriera a los depósitos perpetuos ultrasubordinados llamándolos acciones preferentes, por citar sólo un ejemplo de su ámbito de especialización.
        En segundo lugar, no hay nadie en el feminismo que quiera subvertir el orden constitucional, ciscarse en el Abate Sieyés o empalar a Montesquieu. Si usted se empeña en volver a extraer relaciones causales infundadas con arreglo a las cuales de unas desacertadas declaraciones de representantes políticos (como si no fuera habitual) o una visceral iniciativa ciudadana en change.org debemos extraer conclusiones indiciarias como para preocuparnos por una eventual y posible revolución matrifocal, pues allá usted. Pero rigor, rigor, no hay mucho en ello. Reconozco que los seres humanos tendemos a extraer relaciones causales de casi todo. Fue algo vital para nuestra supervivencia como especie. La antropología lo llama “la falacia de la causalidad hipotética”. Pero, sinceramente, creo que esas conclusiones dejan al recurso a la Ley de Godwin a la altura del barro.
        En segundo lugar, usted dice que le preocupa la inversión de la carga de la prueba en contra del hombre en el Derecho Penal. Bien, como ya apunté en otro comentario, considero que fue un gran avance de la L.O 1/04 y todo el desarrollo normativo que le ha seguido después. Le recuerdo que fue una norma (una L.O, nada menos) aprobada por unanimidad en nuestro parlamento. Constituye, además, toda una señal de nuestro más moderno derecho antidiscriminatorio, – que hunde sus raíces en la Ley 13/82 de Integración Social de los Minusválidos- , así como uno de los instrumentos jurídicos más avanzados en su ámbito a nivel internacional. Toda una fortaleza y motivo de orgullo para nuestro país. Donde usted ve amenazas yo no veo más que oportunidades. Es posible que tenga fallos. Tal vez. Pero no por ello debemos invalidarla. Un gran avance ha supuesto en este sentido el reciente pacto, también unánime, en la materia. El cual aún no ha sido objeto de efectiva implementación, por cierto.
        El caso es que nuestro ordenamiento subvierte la presunción de inocencia del art. 24.2 C.E o los principios generales en materia de prueba del art. 1214 C.C cuando considera que el bien jurídico o derecho subjetivo a proteger es más importante o tienen una mayor entidad jurídica que el bien, derecho o interés eventual o potencialmente dañado. No sólo ocurre en el ámbito de la violencia de género. También en otros. En procesos tutelares por afección a derechos fundamentales o cuando existen indicios fundados de discriminación. No sólo por motivos de sexo (léase género) sino también por origen étnico o racional, religión o convicciones o discapaciad, por citar sólo algunos de ellos. Es más, como ya dije, la Ley 36/2011, de 10 de octubre, Reguladora de la Jurisdicción Social invierte la carga de la prueba en su art. 96.3, creo recordar, cuando se produce un accidente de trabajo, obligando a que sea el empresario, – el acusado -, y no el trabajador, la persona sobre la cual se hace recaer la carga de la prueba. ¿Le parece mal que esto ocurra, Ignacio? A mí también me gustaría su pronunciamiento. Tan poco tibio como el mío, a ser posible.
        Nuestra jurisprudencia constitucional, respecto al orden social, ha manifestado en numerosas ocasiones que no conculca el principio de igualdad del art. 14 C.E el hecho de que nuestro ordenamiento jurídico-laboral ofrezca un plus de protección o de discriminación positiva en pro del trabajador frente al empresario pues ello viene motivado por la necesidad de compensar la gran desigualdad existente ab origine en el seno del contrato de trabajo. Motivada, como dice el otrora denominado Tribunal de Garantías Constitucionales, por la posición de neta preeminencia que ocupa el empleador en la vida social. Ello explica, por poner un ejemplo sencillo, por qué el empresario debe alegar una necesaria justa causa e indemnizar en los supuestos de extinción y el trabajador no. O por qué es el patrono, – por seguir la terminología clásica de la también clásica Ley del Contrato de Trabajo de 1931 (siempre mejor que la de “amo” que emplea el C.C) -, y no el trabajador, quien debe probar que empleó la diligencia debida para su prevención y evitación en los supuestos de accidente laboral.
        Bien, pues con el moderno derecho antidiscrimintario en materia de género ocurre algo muy similar. En base a la constatación científica de la existencia de desigualdad de género, manifestado en muchos indicadores nacional e internacionalmente contrastados, nuestro Derecho se inclina por un aconsejable y preventivo plus de protección en favor de las mujeres en los supuestos en los que existen indicios de agresión o discriminación. Exactamente a como comentábamos con respecto a la relación laboral. Sustituya empresario y trabajador por hombre y mujer.
        No otra cosa es la transversalidad o el enfoque de género. Ustedes lo están aplicando muy bien en su misión institucional con la iniciativa “faltan ellas”. El mainstreaming de género es exactamente eso. No sólo para políticas, planes y programas públicos, – o privados, como el supone Hay Derecho -, sino también en el ámbito legislativo. Forma parte, de hecho, del contemporáneo paradigma del buen gobierno y la buena legislación.
        Un Derecho Penal con enfoque de género, que no tendría siquiera que figurar de forma estrictamente sustantiva o típica, bien podría haber conducido a una sentencia por agresión y no a un exiguo, en mi opinión, abuso con prevalimiento. Espero no estar incurriendo con esto, Ignacio, en lo que usted llama “ataques a unos jueces” ni herir en exceso la sensibilidad o autoestima de dichos servidores públicos. Aún menos conculcar la independencia de la que habla el art. 116 de nuestra Norma Fundamental. De hecho, como hijo de un doble funcionario, respeto en extremo la labor que realiza todo empleado público.
        Ahora le toca responder a usted: ¿aboliría usted entonces todos los supuestos de inversión de la carga de la prueba en nuestro ordenamiento? En caso afirmativo ¿cuáles de ellos considera inquisitorial probatio diabolica y cuáles no y por qué?¿Ve entonces usted mal que el ordenamiento aporte un plus de protección a la mujer que llega a una comisaria con un parte de lesiones y el ojo morado porque su marido le ha partido la cara? ¿Es así? ¿Considera que esa presunción iuris tantum es inconstitucional? ¿En base a qué argumentos jurídicos? ¿Considera que las preocupantes cifras sobre violencia de género ofrecidas por las instituciones de nuestro país están viciadas? Teniendo en cuenta que ello supondría también cuestionar (atacar, por seguir su terminología) a unos servidores públicos. No jueces, ni notarios o registradores, pero sí funcionarios públicos. ¿Defendería usted en el seno de la Fundación Hay Derecho que desde esta casa se defendiera un cambio legislativo en ese sentido? ¿En qué términos? Si tanto miedo le da la amenaza que supuestamente supone la “ideología del género”, ¿qué soluciones pretende aportar, más allá de escribir una suerte de meta-artículo criticando y alarmando por los que critican y alarman? ¿Ha vivido de cerca algún caso de agresión (o abuso) sexual con respecto a alguien querido? ¿y algún caso de violencia de género? ¿Qué le lleva a usted a colegir de las declaraciones de Podemos o Izquierda Unida de estos días que las opciones políticas de la izquierda de nuestro país quieren subvertir los pilares básicos de nuestro orden constitucional en pro de la defensa de las mujeres? ¿Cree que tienen derecho a hacer aportaciones? ¿o no? ¿Se ha leído usted alguna vez las aportaciones programáticas en materia de género de estas dos fuerzas políticas? ¿Le parecen jacobinas o descabelladas?
        En general, y ya para terminar, decir que gran parte de la desconfianza que genera el término “género” se debe, lamentablemente, a la Iglesia Católica. Y como católico, ello me apena profundamente. No a toda la Iglesia, afortunadamente. De hecho, en la Conferencia de Beijing, de donde parte todo esto del género a nivel institucional y jurídico, había monjas a punta pala. Si hubiera habido señores con sotana y barriga tal vez no se habrían alcanzado los consensos que de ella se derivaron. O sí. No lo sé. Tal vez el prejuicio nubla mi capacidad analítica.
        Por último, ahora sí, propongo que si de verdad hay temor e interés en relación a esto la Fundación organice unas jornadas con representantes técnicos y de partidos políticos al objeto de clarificar y aunar posiciones en el seno de la sociedad civil de nuestro país. Creo que sería una iniciativa muy bien alienada con vuestra misión y visión fundaciona al tiempo que muy coherente con ese nuevo mainstreaming de género que habéis iniciáticamente comenzado a implementar por medio de “faltan ellas”. Sí sería bueno que participaran mujeres, no hombres. No en vano, ya en su día John Stuart Mill aconsejaba desconfiar de su condición de hombre que habla sobre mujeres. Pues ocurre en dichos supuestos lo mismo que en el procedimiento administrativo con la posición jurídica de la Administración. Existe un actor que es juez y parte al mismo tiempo.
        Bueno, espero haber podido responder a sus demandas, Ignacio.
        Reciba un afectuoso saludo y gracias por el contraste argumental. Debatir con quien piensa igual que uno resulta soporífero. Propongo continuarlo, si es el caso, en privado, para no castigar en exceso al personal con nuestros duelos dialécticos.

      • Alejandro Bonhomme
        Alejandro Bonhomme Dice:

        Tengan por no escrito, por favor, la mención a la inimputabilidad penal o a la declaración civil aludida. Ha sido un error, insensible y faltón, que lamento en profundidad. Saludos cordiales

      • Alejandro Bonhomme
        Alejandro Bonhomme Dice:

        Estimado Ignacio, como veo que no ha contestado aún, le propongo, si lo prefiere, que huyamos de las categorías jurídicas propias del Derecho Público o del Derecho Laboral, y recurramos, si así se siente más cómodo y le resulta más fácil o rápido contestar, a figuras o marcos teóricos propios del Derecho Privado. El impacto histórico-social en las mujeres de instituciones privatísticas de origen germánico como el usufructo viudal aragonés frente a las propias del Derecho Común, con una impronta más autoritarista y paternalista, resultan también interesantes para hablar del género en nuestro ordenamiento. Y, en relación a la especial tutela jurídica de nuestro Derecho frente a actores que se encuentran en un situación de desventaja, la protección del adherente en las condiciones generales de la contratación se revela también muy útil a los efectos que aquí nos ocupan. Ahí lo dejo.
        Reciba un cordial saludo

  21. Nieves
    Nieves Dice:

    La pena que se impone es seria (9 años). La indemnización ridicula para un daño del que la victima se va a acordar todos los días de su vida. Apostaría a que el órgano revisor elevará el importe porque esto lo que no puede salir es barato. Términos como la presunción de derecho y la duda razonable (recomendaría al director de rtve que desmpolve Doce hombres sin piedad.
    Enhorabuena por el post y la generación de debate.

    Responder
  22. Jaime
    Jaime Dice:

    Dice uno arriba que todos los magistrados son hombres. Pues leyendo la sentencia parece que una es mujer. Sorprendente. Pero da igual

    Responder
    • Alejandro Bonhomme
      Alejandro Bonhomme Dice:

      Ese ‘uno’ soy yo. Es cierto. Me equivoqué. Ruego disculpen tan inexcusable (si así lo ve) error. Irrelevante, por otro lado, a efectos de mi argumentación.

      Responder
  23. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Dice Cruz Leal, Sr. o Sra en cualquier caso, algo con lo cual nadie ha mostrado el menor desacuerdo: Que el sexo sin consentimiento es una violación. Pues claro. Faltaría más. Me temo que la sentencia tampoco lo discute.

    Lo que se está discutiendo es el grado de………….Agresión, Intimidación o, según uno de los jueces, Consentimiento.

    Dice también D. o Dña. Cruz Leal, que hay que incorporar la perspectiva “feminista”. Si lo que usted quiere decir es que hay que añadir perspectivas “femeninas”, de acuerdo al cien por cien. Faltaría más. ¿Quién discute esto? Pero la perspectiva femenina es una cosa y la de la ideología de “género” es otra muy diferente y mucho menos inocente.

    La percepción de la Seguridad Personal es muy diferente –en general porque excepciones hay en todo– entre hombres y mujeres.
    Ellas viven con un umbral de temor mucho más bajo y la “Intimidación Sentida” ante diferentes formas de acoso son mayores en mujeres que en hombres.

    Máxime cuando lo que se fomenta desde el Poder –en hombres y en mujeres– sea la Pasividad y la Indefensión. El relajarse y dejar que te violen. Acabamos de ver la condena de un pobre anciano por defenderse de una agresión en su casa a su esposa por un intruso. Es vergonzoso y callamos como corderos. Justo, por cierto, la psicología que tratan de imbuirnos desde niños.

    Todo esto por parte de un Estado que no solo es Incapaz de Garantizar tu Seguridad sino que sus políticas fomentan todo lo contrario: Nuestra inseguridad.

    Probablemente este umbral de temor es incomparablemente peor fuera de nuestro entorno cultural pero nosotros,. hombres y mujeres europeos, vamos a PEOR y no debemos permitir que nos Dividan los Ideólogos de la Fragmentación.

    Esta posición del sexo femenino ante la agresión o intimidación “física” es muy parecida a la agresión e intimidación “jurídica” que siente hoy el hombre ante la posición jurídica de la mujer, mucho más poderosa que la del varón. Esto no es irrelevante y como a ningún letrado se le puede escapar, ante los cambios legislativo que el Lobby del Género impulsa. Estamos ya en una situación inversa a la Mahometana: el testimonio de un hombre vale menos que el de la mujer además de haber perdido buena parte de su presunción de inocencia.

    En un foro de ilustres y doctos letrados y togados como este hablamos poco de esta cuestión: La indefendible posición jurídica del Varón en la situación actual.

    Un saludo cordial y gracias por su apunte.

    Responder
    • Cruz Leal Rodríguez
      Cruz Leal Rodríguez Dice:

      Mi apreciado Manu, la verdad es que soy una mujer bellísima y pasaba por aquí. Pero a ratos también soy un hombre, igualmente bellísimo. Pero ni una cosa, ni otra me preocupan demasiado porque básicamente soy una persona y además muy ocupada.
      De verdad que has conseguido conmoverme con lo de la indefensión y la pena por esos hombres que han perdido su presunción de inocencia. Estaba a punto de llorar pero al final solo me entró un poco de hipo.
      Mira Manu, es terrible el trato que recibís los hombres. Sobre todo porque incluso en una situación tan terrible como ésta en la que el delito, es decir la violación; está grabada y se sabe por otras grabaciones de audio que además ha sido planificada; y además los violadores dejan a la víctima sin móvil y tirada como un espantajo; y además resulta que algunos de ellos son servidores públicos, fíjate lo que debería ser un agravante…y en fin, que lo sucedido está más que claro y otra cosa es la sentencia. Pues resulta que incluso en esta situación que te decía tan terrible, estamos todo el rato hablando de la víctima, sus reacciones, circunstancias… y no la ponemos de hoja perejil, porque la cosa esa del feminismo está muy de moda y a los hombres el feminismo os sale enseguida ( las mujeres en cambio, como somos medio imbéciles necesitamos años de toma de conciencia y referentes, y a veces ni con eso, chico) pero en el fondo todos pensamos que es una guarra y que a nuestra hija eso no le pasaría porque no va a los sanfermines. Y ya ves esos pobres chicos con la vida destrozada y encima indefensos y además ni siquiera tenemos en cuenta la presunción de inocencia. Y lo que es peor que nadie habla de ellos, lo que elevaría mucho su autoestima. Y sería estupendo que puedieramos contar al mundo lo despreciables que son, lo embrutecidos que están y cómo son una carga para toda la sociedad porque son un lodazal de sexo pornográfico, cutre y envilecedor. Lo incapaces e inútiles que son para la relación con otro ser humano por su incapacidad para sentir empatía y convivir en sociedad…fíjate podríamos pasar horas y días, recreando toda su porquería. Y en cambio, nos recreamos en ella y les dejamos indefensos y dudamos de su inocencia…de verdad, es terrible.
      Venga, anda ya.
      Sabes qué Manu, tienes mucha suerte porque tengo un enorme sentido del humor algo que nos pasa a la mayoría de las mujeres, se llama inteligencia y es muy irritante cuando te la insultan.
      Besos cari.

      Responder
      • Manu Oquendo
        Manu Oquendo Dice:

        Apreciada Cruz.

        Confiando en su notorio sentido del humor he de decir que me identifico con La Mosca, la jugadora femenina con Síndrome de Down del gran equipo de baloncesto de la película “Campeones”.

        En la escena final, La Mosca se dirige al Coach y, cariñosamente, le conmina “¡No me tutees!”. -)

        Ya sé, estimada Cruz, que tengo mucha suerte. Vivo rodeado de grandes mujeres en una familia con una larguísima tradición matriarcal en la que no faltan magistradas de familia.
        O sea, que no puedo alegar desconocimiento de lo que se cuece. Todo lo contrario.

        Todavía no he terminado de leer la sentencia de Sus Señorías D. José Francisco Cobo y Dña. Raquel Fernandino y he dejado para el final la posición discrepante de D. Ricardo González aunque me voy haciendo una idea de lo que ha sucedido en esta etapa.

        Si tiene tiempo le sugiero lea el último comentario de Doña Lucía de las Heras, una de las excepcionales comentaristas del foro y, si le quedan unos minutos, el de D. Álvaro, con enlace incluido.
        A veces es mejor no saber y seguir la corriente.

        Un muy cordial saludo

    • ClaudiaOctavia
      ClaudiaOctavia Dice:

      En España y en general en todo Occidente ha habido y hay violencia estructural contra el varón; es algo cultural. Generalmente por parte del poder dominante, El Macho Alfa (ahora representado por el Estado) los ha utilizado (guerras) y utiliza (accidentes laborales, guerras, enfermedades laborales, poca protección social,… ) como carnaza.

      Quizá le suene el concepto de “desechabilidad masculina”. Por la cual los varones (no conocidos, no útiles, no hombres de provecho, o como diría Esther Vilar (que ya veía el percal en 1971) en el Varón Domado: sin valor mercantil…) carecen del aprecio de la sociedad.

      “Un hombre que cambia de modo de vida -o sea, de oficio, puesto que vivir es
      para el varón trabajar- se considera poco de fiar. Y si cambia varias veces de
      vida-oficio, la sociedad le excluye y le deja solo. Porque la sociedad son las
      mujeres.” Esther Vilar. El varón domado (1971).

      La mayoría de los muertos/asesinados en todos los aspectos son varones. Violencia ejercida por otros varones no indica absolutamente nada,…, Nadie bien de la cabeza quitaría importancia a un asesinato por razón de la raza del asesino y asesinado,…, no obstante, sí lo hacen si el sexo es el mismo, y, es varón.

      España es uno de los mejores países del mundo (5º) para nacer mujer, lo demás cuentos. https://giwps.georgetown.edu/the-index/

      Responder
      • Alejandro Bonhomme
        Alejandro Bonhomme Dice:

        Una interpretación ad absurdum de sus tesis, ClaudiaOctavia, nos llevaría a la parálisis en casi cualquier cosa. Por ejemplo: ¿el hecho de que en España haya pocos accidentes de tráfico de forma comparada con otros países ha de inhibir nuestras políticas públicas dirigidas a reducir la siniestralidad en materia de tráfico? Agradezco el intento pero resulta claramente insuficiente. Gracias por la aportación al foro.

  24. Lourdes Caparrós
    Lourdes Caparrós Dice:

    Pues sintiendolo mucho y a pesar d no haber estudiado leyes, considero que por más que hayan estudiado esos letrados, decir que cinco tíos acorralen, violen , graben, roben y dejen tirada a una niña de 18 años en un portal en el q la han violado por todos los orificios d su cuerpo y decir q no es violación pq no se resistió, aunque dijo repetidas veces NO, ES VIOLACIÓN E INTIMIDACIÓN. Y quien no lo vea por más estudiado q sea, no tiene razón. Por más q intenten justificar las pruebas,y hayan invalidado los mesajes en los q lo planean, quedan y después difunden su delito triunfal!! No es populismo. Es sentido común. En este país se juzga a la víctima y no al agresor. Aunque quizás la solución efectivamente sea cambiar las leyes y endurecer las penas….

    Responder
  25. Cruz
    Cruz Dice:

    Tenemos un sistema normativo hipertrofiado que adolece de multitud de incoherencias, tanto intrínsecas (dentro de las propias normas) como extrínsecas (en relación con las demás). Si lo ampliamos hasta incluir a los ciudadanos, destinatarios de las leyes en último extremo, la fractura empieza a ser más que excesiva. La seguridad jurídica, que ya estaba dañada, se ve comprometida, más aún, dadas las propuestas de pretender juzgar sin prueba o que se elimine la objetividad e independencia judicial en pro de los sentimientos o la presión popular. Siendo grave comprobar el enorme grado de manipulación más lo es el doble rasero y el uso torticero de la información disponible. Parece que se pretende desproveer a la ley de su función reguladora para convertirla en herramienta de dominación ideológica.
    Soy partidaria de revisar a fondo el sistema, pero con datos reales. No con lo que se crea o lo que parezca, sino con lo que es. No desde discusiones teóricas, absolutamente subjetivas, sino desde datos objetivos, contrastables, comprobables. Veraces.
    Esa cosa llamada Big Data lo permitiría…Si se quisiera.

    Responder
    • O'farrill
      O'farrill Dice:

      Comparto el comentario anterior que insiste en lo que ya conocemos: tenemos un estado de Derecho muy deficiente que sólo transmite inseguridad jurídica. Esto no es inocente en tanto prevalezcan las supuestas “razones de Estado” (estados capturados por los gobiernos) sobre las razones simplemente humanas. En tanto en cuanto no seamos capaces de recuperarlas, estaremos colaborando en el “constructo” interesado de quienes manejan el poder real. En este sentido creo que lo peor es caer en la trampa del enfrentamiento y la generación de prejuicios entre seres humanos que, cuando hablan o piensan libremente, son capaces de comprenderse sin necesidad de intermediarios.
      El hecho de que los “medios” u organizaciones con intereses concretos o sectarios puedan rentabilizar las desgracias, debería hacernos reaccionar ante las claras manipulaciones informativas en todos los ámbitos.
      Recuperar el Derecho Natural donde cada uno sabe bien lo que es bueno o malo, de una manera sencilla y alejada de la jerga jurídica, sería un gran paso. Revisar la hipertrofia normativa que no entiende nadie, sería otro. Limpiar las mentes de prejuicios convertidos en dogmas, sería otro…..
      Dicho esto, sigo creyendo que lo evidente de este caso (y, por desgracia, otros muchos casos menos mediáticos) no puede escamotearse desde el lenguaje jurídico y sus “tipificaciones”, sino desde el puro y duro sentido común, que es lo que nos aproxima al sentido de la Justicia.
      De nuevo felicitaciones a Ignacio por el interesantísimo debate suscitado que no debería acabar en el blog, sino llevarlo a un foro social o cívico más amplio. Un saludo.

      Responder
  26. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Estimado Sr. Bonhomme.

    Entiendo su apasionada defensa de Judith Butler a la, que yo sepa, nadie ha atacado ni como persona ni como escritora ni como exégeta de Freud, de Foucault, de Lacan, de Beauvoir o de Kristeva.

    Pero no comparto su entusiasmo por el personaje ni mucho menos por su ideología con pretensiones de ciencia social si es que algo que deviene obligatorio penal y administrativamente puede ser tenido por ciencia.
    De hecho ninguna de sus raíces intelectuales, antes citadas –quizás con la excepción de una parte olvidada (y casi proscrita por la psicología hoy ortodoxa) de la obra de Freud–, mantiene la pretensión de ello.
    Es de notar que el analista de la Sra. Butler sea tan freudiano que ha conseguido que en su obra no venga ni una sola referencia de Alfred Adler. Por hablar de alguien que comenzó a poner a Freud en su sitio. A Adler le ha tocado “no ser visible”. Vaya, hombre. Vaya ecuanimidad científica.

    En los breves textos anteriores he tratado de resumir por qué la Ideología de Género es, entre otras cosas, un Instrumento al servicio del Poder Social entendido este como lo describe la sociología desde Bourdieu, Mann o incluso el mismo Foucault en sus momentos más lúcidos.

    Para cualquier lector aséptico de Wolf, Moore y Marcuse esto es clarísimamente otro intento de romper la estructura interna de nuestra civilización tan defectuosa ella que es la única junto a la China que ha sobrevivido 2,500 años tan campante. Intento de derribo muy exitoso, por cierto.
    He citado ya la obra donde se impulsan estos actos y sus objetivos estratégicos de voladura controlada. ” A critique of Pure tolerance”.

    No voy a detenerme ahora en su argumento, tal como quizás equivocadamente lo he interpretado. de que algo es ciencia porque “El Estado” lo integra en el Derecho Coactivo. En otro momento volveremos sobre ello porque es muy apetecible como tema. El Derecho, que yo recuerde, emana del Poder. Todo él. Y esto no lo sacraliza en absoluto. Al contrario. Hay Poderes que no se lo merecen.

    Afortunadamente seguimos conservando dos cualidades Kantianas: El Ser humano es libre o no es y El ser humano es capaz de discernir criterios morales universales. Dos rasgos que el Poder no desea que existan.

    Ahora, y por ir al grano, le pediría que piense unos instantes en dos cosas, dos pequeños detalles:

    1- Ni una sola de las leyes impulsadas por el Lobby del Género se ha sometido a voto democrático directo. Todas han sido promulgadas con nocturnidad y alevosía a través de “Representaciones” inexistentes y “Convenios” en tercera cuarta o quinta Derivada por parte de “Representantes” que –gracias a Sièyes y a los artículos de las Constituciones europeas que Prohíben la Verdadera representación– se han instaurado en nuestros ordenamientos por la puerta trasera y a espaldas de la ciudadanía.

    Esto es la raíz de la Pérdida de Legitimidad otorgada tan palpable en nuestro sistema político y legal hoy. Un sistema que recibe dos sonoros suspensos por parte de la ciudadanía en 28 países europeos según el propio Eurostat.
    Uso el término” legitimidad otorgada” en el sentido de Guglielmo Ferrero” en “Pouvoir: les génies invisibles de la cité”, New York, Brentano, 1942

    2. La prueba definitiva de la naturaleza Sectaria de la Ideología de Género se palpa en esta “curiosidad jurídica”. No hacen falta más argumentos.
    El Art. 70 Ley contra la LGTBIfobia de la Comunidad de Madrid (Doña Cristina Cifuentes) crea el derecho a terapias para acceder a la homosexualidad o la transexualidad mientras se castigan los tratamientos en sentido inverso ――. ¿Cómo se entiende?

    Todos habremos visto en los medios el caso de una profesional que ayuda a heterosexuales a “salir del armario” y que también ayudó a homosexuales que quieren dejar de serlo. Por esto último ha sido Denunciada y Expedientada.
    Una Autoridad autonómica muy actual, cuestionada ante esta arbitrariedad, ha justificado el desmán declarando que tal conducta es “lo contrario de lo que queremos”. ¿Lo quiere, quién?
    Ya hay profesoras expedientadas por el gobierno de la Sra. Cifuentes.
    Esta Señora, por ejemplo:
    https://libros.plus/cuando-nos-prohibieron-ser-mujeres-y-os-persiguieron-por-ser-hombres-para-entender-como-nos-afecta-la-ideologia-de-genero/

    ¿Qué equilibrio, .qué ética, qué criterio de justicia y qué LIBERTAD pretende esta gente capaz de sancionar la libertad de expresión, de cátedra y de pensamiento?

    Por cierto nuestra ley autonómica deriva de la Imposición europea de la Indiferencia de Género (Febrero, 20, 2006) que llega al PE vía la Comisión que la recibe con un lacito –como tantas otras leyes europeas– desde el otro lado del Atlántico por los canales habituales.
    ¿ Y con estos mimbres habla usted de legitimidad democrática? ¿De libertad? ¿De ciencia? ¿No le recuerda esto a Galileo?

    Nadie niega que los contenidos hormonales y bioquímicos siguen una Curva de Gauss. Y que todos ellos tienen su derecho a realizarse. Pero hay muchas curvas de Gauss diferentes.

    Pero, a ver si alguien nos explica, por favor, por qué la Ideología de Género prohíbe cualquier acto que tienda a disminuir la “Desviación Estándar” de la curva y obliga a actos que la aumentan.

    Prohibir…………..¿Por qué?

    Un saludo cordial.

    Responder
    • Alejandro Bonhomme
      Alejandro Bonhomme Dice:

      Estimado Sr. Oqueno, lamento no tener mucho tiempo para responderle. Sí que adelanto que citar a Marcuse y a Freud es un ejercicio intelectualmente muy estimulante. Y eso que leer a un pelmazo como Marcuse requiere de muchas ganas, cuando no de cierto espíritu masoquista. Le animo a dedicarse durante este puente, al igual que yo, a cultivar la libidinosa concupisciencia freudiana que ese libertario marxista tanto defendía. Si bien, en mi caso, a diferencia del alemán, de forma felizmente monogámica y un tanto más convencional.
      Por lo demás, apuntar sólo una idea más. Creo que hay que dejar de llevarse las manos a la cabeza porque nuestro ordenamiento invierta la carga de la prueba en los procesos por violencia de género. Nuestro ordenamiento subvierte el 1214 c.c cuando considera que el bien jurídico a proteger tiene una mayor entidad e importancia social que el eventual o potencialmente dañado. De hecho, no sólo se invierte la carga de la prueba en dichos supuestos. También cuando existen indicios de discriminación o en procesos tutelares por afección a derechos fundamentales. Incluso en el ámbito laboral, la Ley 36/2011 de 10 de octubre, en su art. 96.2, obliga a que, producido un accidente de trabajo, sea el empresario el que tenga que demostrar que empleó la necesaria diligencia para su evitación. Ya nadie se lleva las manos a la cabeza por ello.
      En este sentido, nuestro T.C ha defendido en innumerables ocasiones que tales inversiones probatorias no constituyen en ningún caso inquisitoriales formas de probatio diabolica sino simples soluciones jurídicas ante un supuesto de colisión de bienes jurídicos o derechos subjetivos.Que no tienen que ser por ello, por cierto, menos garantistas.
      Especialmente interesante resulta en este sentido la doctrina constitucional relativa
      a la presunción de certeza que ex lege se atribuye a los hechos comprobados por funcionarios de cuerpos inspectores como el de Tributos o la propia ITSS. Presunción necesariamente iuris tantum.
      Gracias por todo, Sr. Oquendo.
      Pase buen fin de semana y lamento no poder cogerle el guante de forma completa en esta ocasión

      Responder
      • Manu Oquendo
        Manu Oquendo Dice:

        Gracias, estimado Sr. Bonhomme, por confirmar el inexorable avance del Estado Totalitario de la mano de cómplices como los Ideólogos de Género.

        Un Estado que siempre encuentra subterfugios para consolidar su poder sobre el adormilado soberano. Tal como Luigi Ferrajoli y el fallecido Pedro de Vega han alertado desde 1985 con aquella célebre frase de D. Pedro: “El Constituido ha Capturado al Constituyente”.
        No solo lo ha capturado sino que se le viola –sin agresión física– en los soportales sin necesidad de esperar a San Fermines. Así está la gente.
        Entiendo que deje para otro momento las cuestiones que desde el inicio de la conversación viene evitando responder.
        Son tan ominosas para el futuro de nuestras sociedades que es necesario abordarlas con cuidado y con fundamento. Le deseo encuentre la forma de hacerlo porque todos saldremos ganando como ciudadanos libres e iguales.

        Un saludo

        PS. Por cierto, sobre Judith Butler, aproveche para releer su biografía y su breve “El grito de Antígona”.
        Antígona fue un personaje envidiado por Hegel, por Lacan y por Butler. Para ellos Antígona fue un ejemplo ético y humano inalcanzable. Antígona supo elegir ser ella misma sin machacar a sus semejantes.

      • Alejandro Bonhomme
        Alejandro Bonhomme Dice:

        Cómplice de totalitarismos yo, Sr. Oquendo??? Si fuera un hombre aferrado a los roles masculinos al uso le retarìa ya en otros términos con el clásico ”eso me lo dices en la calle” pero , como ha he comentado, cultivo mi lado femenino desde hace mucho. Es por ello que me voy a limitar a conminarle a una degustación del plato sugerido por un conocido personaje de García Márquez en las últimas líneas de ”El Coronel no tiene quién le escriba”

  27. Juan Manuel
    Juan Manuel Dice:

    Carlos Lesmes, el jefazo de los jueces españoles, se muestra pasmado y escribe un comunicado defendiendo la labor judicial tras las manifestaciones populares rechazando la sentencia del “caso manada”, manifestaciones que, por su tardía llegada, demuestran más la extremada paciencia de los españoles que una desmedida repulsa hacia el autista, paralizado y lejano estamento judicial.
    La democracia española lleva evolucionando desde 1978 y con ella las instituciones emanadas de la Constitución del mismo año pero, como en todos los colectivos, no todos sus componentes lo han hecho al mismo ritmo y algunos, como es el caso del poder judicial, se han visto descolgados del pelotón y llegan “fuera de control”: ya no se les considera parte de los corredores o participantes. ¿Causas? Muchas y variadas.
    En primer lugar, entregaron, en la primera mano de la partida, su independencia en un pasteleo indecente con el poder ejecutivo y legislativo. Aceptaron ser tutelados y los nombramientos de sus principales órganos de gobierno dependen del capricho y voluntad de los que no forman parte de su colectivo, de manera que lo que hoy reivindica su máximo representante -la independencia- es algo que nunca ha formado parte de su estructura orgánica.
    En segundo lugar, este colectivo se ha instalado en una mansedumbre acomodaticia que le asegura la existencia en un universo paralelo muy lejano al común de los mortales. Su lenguaje es lejano e incomprensible; sus razonamientos abstrusos y eso les gusta; se sienten investidos de un poder casi sacerdotal propio de los iniciados en la cábala y su poder es tan inalcanzable como su propio lenguaje. Entregados al misterio y a la endogamia, se han aislado del colectivo al que sirven – remarco la importancia del verbo – y ya no queda nada que sea común a ambos colectivos, ni siquiera la semántica de los términos utilizados por ambos. Los significados se diferencian para aumentar la confusión y el estupor de los juzgados. ¿Es posible una comunicación entre dos partes que usan significados distintos para términos iguales? El follón está asegurado y el entendimiento es imposible.
    Relacionado con el punto anterior, los juzgados mantienen un ecosistema propio que los ciudadanos perciben como claramente hostil: eres ajeno, no eres bien recibido y nosotros tenemos todo el poder sobre tu vida. Hasta tal punto es hostil que, en plena época de la revolución de las comunicaciones y de la gestión de información, se perpetúan las figuras antiguas de procuradores, secretarios, legajos acumulando polvo, incomunicación entre sus miembros y una ineficacia que clama al cielo, pero como sus órganos se deben al poder, se muestran agradecidos, sumisos y acomodaticios a las órdenes del amo.
    En tercer lugar, y a pesar de ser ese poder el que vive y percibe las múltiples ineficacias de los códigos, leyes y normas, jamás, que yo sepa, se adelanta y exige el cambio normativo a sus amos. Si atendemos al último caso, me gustaría saber cuantas sentencias parecidas se han producido en los últimos años, cuantas víctimas se han visto asediadas por preguntas que demuestran el deseo del juez de acomodarse a la jurisprudencia dictada por instancias superiores que separan la lógica de lo que es normal en los usos y costumbres de una justicia instalada en el pasado más rancio.
    Podría seguir, pero me gustaría destacar el hecho de la total ausencia de este poder en los ritmos y costumbres de la sociedad, de la participación en los medios de comunicación, en el desarrollo de programas formativos y divulgativos que traten de formar a los ciudadanos y metan presión al legislativo para que ellos puedan dictar sentencias acordes a la demanda social reflejada en las leyes y en la constante actualización de los correspondientes códigos de obligada aplicación.
    Los jueces lo tienen complicado y ellos mismos hacen que su trabajo sea más complicado por su exacerbado sentido de su propia importancia; se han intoxicado de la heredada prosapia de su cargo y su función y se han perdido: se han desconectado de la realidad y su corporativismo les impide reivindicar, exigir, mejorar, evolucionar y alinearse con la sociedad que les paga.
    Carlos Lesmes se manifiesta pasmado y yo creo que su pasmo, su parálisis y su ineficacia vienen determinadas por el cargo que ejerce y que es resultado de años de inercia, ineficacia, pereza y servilismo. Las manifestaciones que estos días atacan al poder judicial no son sino la mínima parte del reproche que merece, me parece. Señorías, a ponerse las pilas y menos sumisión a los amos, que cuando hace falta, ya ven que los dejan colgados de la brocha.

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  28. Lucía de las Heras
    Lucía de las Heras Dice:

    Están pendientes de resolverse los recursos de apelación y (previsible) de casación frente a la propia sentencia de Navarra, y además ha de celebrarse un juicio contra los mismos inculpados por otra supuesta agresión sexual ocurrida en Pozoblanco (Córdoba).

    Es claro que los magistrados de estos asuntos e instancias no estarán en condiciones de resolver imparcialmente, pues, si no deciden conforme al “sentir popular”, serán objeto de improperios y descalificaciones múltiples y masivas.

    En estas circunstancias, y de resultas de la presión mediática y política existente, la defensa de los acusados podría recusar a los magistrados (sean quienes sean), y asimismo instar la nulidad de los juicios (ante instancias internacionales) por ausencia de serenidad de ánimo (y consiguiente imposible imparcialidad objetiva) de los magistrados españoles enjuiciadores.

    Responder
  29. Alejandro de Rábade
    Alejandro de Rábade Dice:

    Señoras y señores, disculpen mi atrevimiento, impertinente o no, pero en extremo desacostumbrado para mí, que jamás me había visto animado a unirme a una conversación en un foro o sección de comentarios, maguer de tener, por contra, la costumbre de perderme en su lectura; mas el caso es que por una vez quisiera expresarme.

    No soy jurista, ni persona de gran provecho; a mi edad, sólo se puede ser un ignorante, aunque lo cierto es que no es ya la edad la excusa válida para muchos, pues ésto es lo que creo: que la gente corriente aquí y allá, en la calle y en internet, va y viene jaleada por unos medios de comunicación que nos informan a medias, lo cual es ya grandísimo obstáculo para un intercambio coherente y meritorio de ideas. Pero no menos lo es la desidia, que yo sospecho muy presente, en el ciudadano de a pie por los asuntos públicos que no le impacten o conmiseren. Alguien mencionó, hilo arriba, la “ley” de Godwin; pues yo invocaré la de Bendford, al llamar la atención sobre la mucha pasión que se pone (y no aquí, sino en la calle, en general) sobre un tema cuya crítica informada y honesta exige la escalada previa (excusadme ya de entrada que un mal de altura crónico me lo haya impedido) de una montaña de cuatrocientas páginas de altura argumentativa y terminológica sobre el nivel del mar, en el que la gente de a pie ya bastante tiene con mantenerse a flote (consume mucho tiempo y esfuerzos hacerllo) como para permitirse la práctica del alpinismo.

    Pero así y todo, permitidme que me pregunte: ¿Es ésta la primera vez que se da en nuestro país un asalto de esta índole? ¿El único que se ha dado desde entonces? ¿Será entonces ésta, fuere o no así el caso, la única forma en que se ponen de manifiesto las insuficiencias de las que pueda adolecer nuestro código penal, es decir, llorando sobre la leche derramada? No es la primera vez que los legisladores piden apoyos para una reforma jurídica (entiéndase, el asunto de la prisión permanente revisable) a hombros del sentir popular por una tragedia humana reciente (entiéndase, el caso del niño Gabriel).

    Si el Código Penal se ha quedado atrás, a traspaso del cambio social, ¿no les curaba a los legisladores, o al movimiento feminista detrás de ellos, o a los medios de comunicación, promover con vehemencia su reforma o hacernos ver la necesidad de ello, en previsión de, y no a consecuencia de, casos como éste? ¿Negligencia en su compromiso con la lucha por el cambio? ¿Ignorancia de la problemática o falta de entendimiento de ella en el ámbito de las leyes y los códigos? ¿No es esta falta de preparación otra forma de negligencia? Legislar en caliente no es un error cuya comisión debamos evitar, sino un fracaso por la omisión de nuestras responsabilidades pasadas, por el que habremos de pagar legislando deprisa y mal y a disgusto de todos.

    Este tipo de brotes de indignación popular me parecen más un síntoma de fracaso, digo, que de vitalidad democrática. Cabe preguntarse por las causas, y en su caso responsabilidades, en este fracaso. El ciudadano de a pie se ve desorientado por un proselitismo, un catequizar constante sobre la santidad e infalibilidad de la democracia teórica, por la bondad natural del ser humano, y por la propaganda de una vida liberal, amable, blanda y siempre asegurada contra toda ofensa y todo mal, para luego no dejar de encontrarse con expectativas defraudadas aquí y allá, con insuficiencias y puntos ciegos en el sistema, achacables en su mayoría, ciertamente (o eso quisiera pensar yo), a la incapacidad y negligencia de muchos más que a la malicia de unos pocos; como aprendices de brujos, que nos hemos dejado llevar por un ideal demasiado grande, y nos vemos a día de hoy siempre al borde de perder sus riendas.

    No digo, por lo tanto, que nuestros políticos, o nuestros jueces, sean unos inútiles; creo que la sociedad en su conjunto se ha creado unas expectativas demasiado altas de su labor, y patalea de una forma un tanto infantil al verse enfrentada a los límites del mecanismo de relojería que muy caprichosamente se ha mandado hacer como por encargo. Porque nuestra “democracia” es teórica, pero se ejerce por encargo; y es un hecho que la mayor parte de la gente que se queja de sus fallos y achaques, lo ha querido así, paradójicamente. Tengo la impresión de que hoy en día es anatema poner en duda la democracia en sí, como concepto, así como el atrevimiento de sospechar que el “Pueblo” pueda tener algo de culpa en ello. Pero cada vez me cuesta más quitarme de la cabeza la impresión de que la “gente de a pie” no se comporta de una forma muy coherente cuando de vez en cuando sale a la calle, sólo por que algo le remueva pero bien las entrañas (niño Gabriel, “manada”) o porque se vean con el agua al cuello (los catalanes no independentistas), pero habiendo consentido una república de gobierno representativo en la que yo voy a lo mío, me construyo una vida privada cerrada, ocupada tan sólo de intereses muy individuales y concretos, y pido a otros que se encargen por mí de la defensa y gestión de mis intereses políticos y sociales, que son igualmente míos e importantes, pero mas densos o más aburridos; y me parece muy bien, pero con la contraparte asumida de que son muchos intereses, y no sólo míos sino de mucha más gente, con las más diversas y variadísimas perspectivas y expectativas morales o vitales, y que, por lo tanto, el sistema fallará tarde o temprano, víctima de su propia complejidad.

    En consecuencia, me resulta casi obsceno el que habiendo consentido dicha situación, el “ciudadano de a pie” salga luego a las calles a quejarse por que el sistema le haya fallado. Cierto es que los políticos son culpables de explotar las elevadas expectativas de sus votantes sobre las excelencias del sistema, inflándolas a golpe de promesa electoral y catequismo de la democracia; pero igualmente cierto me parece, al menos a mí, que la ciudadanía (yo el primero) es un pelín ignorante de los inmensos recursos humanos e intelectuales que mantener en pie un Estado occidental, lleno de gente plural y quejica, conlleva, siendo lo peor que no parece que ponga los medios o la voluntad para su remedio. Espero equivocarme (aunque mucho aumentaría mi perplejidad de no haberme apercibido de ello, creo, por lo menos a la vista de la actualidad social), pero me parece que en esta sociedad falta formación económica, formación jurídica, o simple formación dialéctica. Un auténtico compromiso con la democracia, por parte ya tan sólo de los propios partidos políticos (¿quien mejor, si no?), debería de reflejarse en un continuo esfuerzo por su parte en aumentar la preparación de sus votantes, en la medida de lo posible, y si así fuere de hecho, su más directa participación y responsabilidad, lo que, si fuese efectivamente posible, aliviaría en mucho la carga de los actualmente encargados de la cosa pública, y nos daría un sistema, en general, más eficiente, más al día del sentir de la sociedad, &c. “Si fuere posible”, ya lo digo. Si no, lo siento por sonar duro, pero el comportamiento de este “pueblo” me parece infantil, caprichoso; y así tendremos exactamente lo que nos merecemos.

    Ruego mil perdones por haberme extendido tanto, así como haberme expresado en términos tan generales, pero no pretendiendo responder a nadie en concreto, ni perderme en prolijos detalles, y así me ha quedado. Pero no he podido resistirme a romper una lanza por pretender un mínimo de racionalidad en todo este asunto (no en el presente hilo, cuya serenidad y el educado intercambio de sus comentarios agradezco en infinito), en el que parece que todo el mundo se lanza a la calle como para querer disimular una dejadez crónica en tan grave asunto como es el divorcio entre la sociedad civil y su estamento jurídico, en el que el lenguaje y proceder muy técnico de unos y el desinterés e ignorancia que no son óbice para el proceder arrebatado de otros, nos han llevado ya a dos situaciones de esperpento en el mismo año, del “Pueblo” contra “sus Jueces”. Y me parece gratuito el echar balones fuera, y cargar toda la culpa en una sola de las partes. ¿Seré acaso el único que piensa de este modo?

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    • O'farrill
      O'farrill Dice:

      No, no es el único que piensa de este modo. Lo que pasa es que tiene la valentía de decir lo que piensa y eso ya es menos habitual. Y lo hace además como debe ser: con lenguaje claro y comprensible como exige nuestra rica lengua. Por si le sirve de algo le diré que conozco a algunos más que así lo hacen pero… el problema es que se les entiende demasiado bien. Y eso siempre es peligroso para la “corrección” impuesta en cada momento.
      En este foro se ha hablado ya de lo que el profesor Dalmacio Negro llama la “anomia social”. Es decir el “yo paso” de esto o aquello porque no me interesa (interés=incentivo económico). La dejación de la responsabilidad individual y colectiva, es dejación de la verdadera soberanía popular. Así nos va. Un cordial saludo.

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  30. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Estimado Sr. Bonhomme.

    Como podrá fácilmente comprobar usted responde a lo que no se le ha dicho y evita responder a lo que sí se le ha dicho.
    Concretamente ¿Quién ha dicho que usted sea cómplice de nada?
    No, hombre, no. Lea la frase de nuevo.
    Usted lo que ha hecho es confirmar con su texto la muy extendida percepción de que la Ideología de Género es un perfecto aliado de quienes trabajan por un Estado Totalitario.

    No creo que usted responda conscientemente a lo que podría estar en su mente pero no en el texto. Estaríamos entonces ante un acto oral fallido de los descritos por el psicólogo de cabecera de la Sra. Butler, pero prefiero pensar que ha sido solamente un desliz en la lectura que me es obligado disculpar.

    Un saludo

    Responder
  31. Alejandro Bonhomme
    Alejandro Bonhomme Dice:

    Estimado Ignacio, por motivos ocupacionales he de escribirle rápido. Nada, simplemente decirle que lamento que no haya contestado. La verdad es que si yo fuera un notario con 30 años de carrera y despacho en la Castellana (o donde lo tenga, pero seguro que es por ahí), tampoco me jugaría mi prestigio intelectual con alguien que parece saber lo que dice y que poco tiene de empalador de Montesquieu, por mucho que se declare feminista o utilice un pseudónimo parcialmente saintsimoniano. Esos terroristas, como dijera, aunque con sorna y en Petit Comité, el ilustre Don Enrique Fuentes Quintana, cuando se refería a los socialistas utópicos. En relación a ello, permítanme apuntar también que tuve el honor de ser alumno de la profesora María Elósegui, a la que respeto intelectualmente y a la que recuerdo con cariño y aprecio, a pesar de que se encuentra en mis antípodas intelectuales. De hecho, ella me descubrió a Habermas. ¿Ve? No todo el mundo en el feminismo es un subversivo y jacobino chavista proiraní. Aunque siempre podrá sacarse usted de la manga otro argumento beauf del tipo “la excepción que confirma la regla”. No voy a entrar en un tiempo a esta web. La cadencia con la que he venido entrando ha sido trimestral o mensual. Si quiere continuarlo en un ambiente más íntimo, en el que usted se sienta más cómodo, ya sabe cuál es mi dirección electrónica. Le propongo un intercambio epistolar, vía email, de cadencia bimensual. Todo sea por hacer justicia al denostado concepto de la inequidad de género. Reciba un cordial saludo

    Responder
    • Ignacio Gomá Lanzón
      Ignacio Gomá Lanzón Dice:

      Estimado Alejandro: lamentablemente yo también tengo otras obligaciones, de todo tipo. Mientras usted estaba atendiendo a sus obligaciones familiares porque su mujer no tiene que hacer ciertas cosas, yo también estaba haciendo otras, quizá no tan políticamente correctas, pero le aseguro que muy altruistas, si le sirve de algo para justificar mi falta de atención a sus interesantes comentarios. Me sobrevalora cuando considera que tengo miedo de perder prestigio intelectual, dado que no tengo ninguno; y no sé si usted incurre en falta parecida cuando se juzga a sí mismo diciendo que usted mismo “parece saber lo que dice”, pues ciertamente dice usted cosas, pero desde mi punto de vista demasiadas para algo bastante concreto, mi opinión, en la que me reafirmo. Si el feminismo es una forma de ver la realidad, puede llegar a convertirse en una ideología transformadora de la sociedad, lo que puede tener mucho de positivo en cuanto que conciencia; cuando esa ideología se convierte en totalitaria, es rechazable, y lo es cuando se salta el principio de igualdad, discrimina personas, sectores de la sociedad, la división de poderes, como ha ocurrido con el nacioinalismo o el comunismo y tantísimos ismos. ¿Lo ha sido hasta ahora el feminismo? No relevantemente, aunque me parece que la actitud de muchas personas frente a la sentencia es para estar prevenido. ¿Significa eso que hay que estar contra la visión de género? No, creo que es positiva y que puede justificar incluso discriminaciones positivas (no precisamente la de la ley de violencia de género, que me parece una aberración), medidas políticas y de diferente orden. Pero no linchamientos morales de magistrados por parte de quien no se ha leído la sentencia. Todavía creo un poco en las formas.
      Perdone que no le conteste más extensamente a sus largos y repetidos comentarios con los que honra mi prestigio intelectual, que niego. Creo que queda clara mi posición, que es la del tonto que hace preguntas simples y al que no le convence la excesiva verbosidad y alarde (del que no le acuso, sólo hablo en general) y sobre todo tiene una resistencia intelectual a todo el que va con la corriente. Por esa misma razón declino el correo epistolar: si quiere haga usted un post con su nombre y apellidos y con mucho gusto se lo publicaremos, si pasa el filtro de calidad, y allí comentaremos.

      Responder
      • Alejandro Bonhomme
        Alejandro Bonhomme Dice:

        Sr. Ignacio, en primer lugar, que conste que el que picó el anzuelo fue usted, no yo. Yo sólo estaba contestando a un avezado lector de Marcuse y usted se metió apuntando cosas complejas de forma simple. Ello me obligó a extenderme en los comentarios. En segundo lugar, al final el que no contesta es usted. Por último, sólo pretendía mostrar que ustedes critican a los que hablan sin fundamento pero incurren en ello. Un notario puede hablar con mucho rigor de legítimas, de fiscalidad o de Derecho Mercantil pero, con todos los respetos, no de igualdad. Por poder, puede hacerlo, está en su derecho, pero nunca será riguroso. Por último, añadir que no voy a perder tiempo en escribir un artículo sobre igualdad para que luego me vengan con argumentos en plan ni machismo ni feminismo ni loco. En cuanto a lo del filtro de calidad… touché¡ jaja como si todos vuestros artículos pudieran pasar una peer review. Y en lo que respecta a mi nombre y apellidos, desgraciadamente todavía no puedo hablar con nombre y apellidos sobre feminismo porque de ahí a que te llamen chavista proiraní hay un paso y uno se tiene que ganar la vida. Ojalá pronto pueda. Gracias por la labor que realizáis, en lo que sabéis, y por la atención dispensada. Que vaya muy bien, Ignacio. Para mí de verdad que ha sido un placer. Un cordial saludo

  32. Alejandro Bonhomme
    Alejandro Bonhomme Dice:

    Por último, pensaros lo de las jornadas. Imaginen: Butler vs Elósegui. Sería increíble. Lo petáis a nivel mundial. Saludos cordiales

    Responder
    • Ignacio Gomá Lanzón
      Ignacio Gomá Lanzón Dice:

      Estimado Alejandro: en la medida de lo posible me gusta ser respetuoso con el comentarista y centrarme en argumentos objetivos. Donde está el anzuelo en que no quiero caer es en entrar en cuestiones personales porque no me interesan los argumentos ad hominem (siempre muestran algún tipo de carencia argumentativa) y porque además tengo las de perder, dado que yo doy la cara y usted tiene la ventaja competitiva del anonimato, que usa usted profusamente porque se guarda usted muy mucho de que le llamen “chavista proiraní”, pero no se corta en decir lo que yo sé o no sé porque aprobé unas oposiciones hace treinta años y sin saber (salvo que sea usted un fan mio) cuales son mis lecturas y formaciones, salvo que estoy estudiando Políticas, lo que ya le debería dar que pensar; como dando a entender que yo no tengo autoridad y usted sí por hacer unas citas que nos sabemos si son de wikipedia o realmente las tiene asimiladas. Y tengo que decirle, sin acritud, que no he tenido esta última sensación.
      Por tanto, no voy a seguir por ahí.
      Baste decirle que el que ha sido usted el que se ha salido del tema del post y ha introducido otro que no tiene estrictamente que ver con él (ese supuesto anzuelo del que habla, como si hubiera caído yo inadvertidamente en alguna trampa suya), pero que sobre lo que como ciudadano me hago algunas preguntas, me parece que bastante lícitas y razonadas. Pero en fin, me quedo, porque me parece haberlo visto en algún sitio de su extenso comentario, con que usted entiende que una ideología no está por encima del Estado de Derecho, aunque lo mira todo con sus gafas de ideología de género, cosa que me parece muy bien. Yo hago lo que puedo por la igualdad, pero procuro no ponerme anteojeras.
      Pero sepa que, en todo caso, le agradezco que participe con tanta energía, que admita mis puyas con deportividad y que aporte lo que pueda al debate, pues siempre es interesante abrir la mente. Aunque ya se imaginará que la última palabra la tenemos siempre los editores, claro.

      Responder
      • Alejandro Bonhomme
        Alejandro Bonhomme Dice:

        Ignacio, no era mi intención ofender con lo del anzuelo. Simplemente quería transmitir que yo llevé el debate a mi terreno con ocasión de lo que aportaba el tal Oquendo y usted entró. No quería ofender. De hecho, considero que usted de tonto no tiene nada. Y aún menos de simple, como usted se autocalifica. Es más, me es difícil pensar en una cabeza más equilibrada y compleja que la que es capaz de sacarse una oposición a notarías. Otra cosa es que piense que algunas de sus opiniones sí sean simples. Eso lo mantengo. Y sobre eso ha versado parte del debate. En cuanto a lo de las citas… creo que es evidente que no son de wikipedia, como sí las de otro (no otros, otro) en este foro. Me sorprende porque quería aportar frescura, belleza y cierta amenidad en los comentarios. Algo que conseguí al principio pero no al final. La explicación está en que al principio tenía tiempo y luego no. Y de escribir con ordenador a escribir con móvil hay un trecho. En cualquier caso, me lo apunto. No he participado nunca en debates on line y no creo que vuelva a hacerlo pero la próxima vez cuidaré muy mucho lo de citas. Cómo y en qué medida citar. Es evidente que si citas mucho generas el efecto contrario. Sí hay una cosa que he cuidado mucho: no citar a marxistas. Para evitar suspicacias. El único que ha citado a un marxista ha sido usted, – que desconocía, por cierto -, y otro señor más por ahí pero yo sólo por referencias. Bueno, lo dicho. Si organizaran unas jornadas sería ideal. A seguir trabajando. Para mí no acabó todavía la jornada. Saludos cordiales

      • Ignacio Gomá Lanzón
        Ignacio Gomá Lanzón Dice:

        Por supuesto que son simples mis opiniones en este tema, porque no he profundizado en él. Lo que, por cierto, no quiere decir que estén equivocadas, del mismo modo que el que no haya estudiado Derecho puede tener un claro sentido de lo que es justo o no, con independencia de que se sepa el Código o no, como permanentemente nos muestran nuestros clientes, a los que prestamos nuestros instrumentos para hacer justicia con el Derecho. Aunque eso no significa que quienes tengan ansias de justicia no metan la pata cuando critican una sentencia sin conocer esos instrumentos del Derecho que son necesarios para hacer esa justicia, por mucho que no al ritmo ni en la forma que ellos querrían, ritmos y formas que son imprescindibles para el orden social y la seguridad jurídica. Y aquí supongo que me reconocerá alguna autoridad. Otra cosa es que usted quiera hablar de lo que está detrás de ese ansia, que yo no he estudiado ni tiene que ver con este post, pero que entiendo no puede en ningún caso romper aquello en lo que sí soy especialista.
        En todo caso, en primicia le informo que pronto hay un seminario sobre estos temas de feminismo.

      • Alejandro Bonhomme
        Alejandro Bonhomme Dice:

        Ah¡ Y lo del debate en términos de Derecho Privado… si usted saca el tema de la igualad en ese marco me funde a poco que profundice un poco. Bueno, algo podría aportar pero no me gusta hablar sin saber. Era porque pensaba que no iba a contestar y para motivarle a ello. Ahora ya sí que sí. SalU2

      • Alejandro Bonhomme
        Alejandro Bonhomme Dice:

        Celebro lo del seminario sobre feminismo. Me gustó mucho, en su día, el artículo de Cruz Leal. Bueno, ahora ya sí he de cerrar esto. De lo contrario, mi mujer sí me va a coger de las orejas por inequidad de género. Ya se me puso firme el fin de semana amenazando con un “o Ignacio o yo”. Gracias por todo. Larga vida a Hay Derecho

  33. Daniel Iborra
    Daniel Iborra Dice:

    Este fin de semana me fui a descansar a un pequeño pueblo. En la primera cena, coincidí con un grupo de amigos de nivel universitario que después de hablar sobre el tema de “ la manada” de una manera unánime ( en frases y argumentos) y con parecida indignación ,como si fueran robots, me preguntaron sobre mi opinión ( era el único “ de derecho”) y les contesté que como hago habitualmente después de leerme la sentencia y los textos legales y la jurisprudencia les daría mi opinión, lo que les dejó desconcertados . Ya no insistí en lo que pensarían de mí si les discutiera los temas de los que eran expertos( Medicina, Química..) con tanta vehemencia como lo estaban haciendo sobre una materia que desconocían o si alguno se había leído la sentencia y el Código Penal. Había venido a relajarme.
    He podido comprobar, otra vez, los negativos efectos del “tertulianismo”.
    En mi época, “un tertuliano” era un señor que hablaba de mercantil sin haber leído a Garrigues ni a Uría, ni los conocía. Nadie les hacía caso y eran el hazmerreír de la población, hoy salen en televisión y tienen cientos de miles de seguidores.
    La responsabilidad deriva de los propietarios de los medios que ofrecen a sus clientes una información insolvente por la falta de preparación técnica de los periodistas y su escasa experiencia profesional en los temas a los que continuamente están obligados a responder .
    He llegado a la conclusión de que al producirse un hecho complejo, la gente competente que se preocupa por su imagen profesional, se abstiene de contestar hasta tener formada una opinión seria y la respuesta inmediata la ocupan los tertulianos que son los únicos que por su insensatez e irresponsabilidad se atreven .
    Esta primera versión es la que queda en la retina de los ciudadanos y cuando después de un tiempo se pronuncian los expertos apenas tienen incidencia en la cultura ciudadana cada vez más deteriorada y manipulada. Nos queda Hay Derecho.

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    • Manu Oquendo
      Manu Oquendo Dice:

      Buenos días, Daniel.

      Plantea usted una situación bien interesante y oportuna en lo que se refiere a la actitud del ser humano ante la realidad, que tiende a ser compleja y multidisciplinar. Una de las formas de verla es preguntarnos si la realidad puede ser captada por un especialista de una disciplina o si esa persona propenderá a captar e interpretar solo aquellos aspectos que su materia estudia.

      Uno de los profesores que más huella dejaron en mi promoción de la universidad, –enseñaba análisis cuantitativo de problemas en 3º y 4º– solía arrancar el curso diciendo que “un especialista es alguien que sabe casi todo de casi nada”. Con lo cual sus alumnos pensábamos de inmediato: “¿Un generalista es alguien que sabe casi nada de casi todo?”

      Probablemente la discusión no terminará nunca pero encuentro que mis amigos mayores, los que no fueron divididos en “de ciencias” o “de letras” estaban mucho mejor preparados que sus “herederos académicos” para manejarse en el mundo.
      La generalizada eliminación curricular de nuestras raíces Clásicas y Escolásticas cada vez parece más una Lobotomía Social planificada.

      Hoy el sistema fomenta la especialización –creo que en exceso– pero siempre hemos de hacer un esfuerzo adicional en dos áreas: Las leyes universales comunes que gobiernan los diferentes campos de especialidad –es decir, el entorno superior– y ampliar el campo de nuestro interés fuera de nuestra especialidad.
      Es difícil sino imposible entender un sistema sin estudiar sus relaciones con su Entorno. Lo cual también es muy aplicable al Derecho y, como usted bien sabe, a la Economía.

      La actual situación educativa es muy preocupante en relación con nuestra capacidad de comprensión y análisis de la realidad. A veces parece que cada vez nos adentramos más en la caverna de Platón en vez de ir saliendo a la luz.

      Por ejemplo.

      Hace dos semanas, comiendo con un profesor de Biología de una universidad importante. Le pido que me oriente para encontrar bibliografía sobre la Topología de los mecanismos de Gestión de Demanda y Suministro energético a nivel celular y orgánico.
      “¿Para qué lo necesitas?, –pregunta. “Estoy tratando de entender por qué algunos sistemas sociales viven obsesionados con el control centralizado de estos procesos y quiero ver si la topología muestra una ley natural lógica o es muestra de una patología funcional”.

      Respuesta. “Tendré que hablar con XXX –catedrática de Histología– porque mi especialidad es el comportamiento”. Alrededor de 55 años, muy buen profesor, abierto y con obra internacionalmente publicada.

      Un saludo cordial.

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      • O'farrill
        O'farrill Dice:

        Estimado Manu: mi versión del tema es: “especialista: que sabe mucho de un tema, sabio el que sabe un poco de muchos temas”. Yo lo he comparado (deformación profesional) a una excavación arqueológica donde, en cada cuadrícula, hay personas distintas excavando y “leyendo” lo excavado. Cada una sabe muchísimo de “su” cuadrícula, pero ignora el contexto general de la excavación. En cambio, el director de la excavación conoce todo lo que sucede en cada cuadrícula y, además, eso le permite una lectura más amplia de la excavación. Siempre he trabajado con equipos de “expertos” dedicados a su parte específica, pero la lectura final y las decisiones eran de mi responsabilidad. Un saludo.

  34. Daniel Iborra
    Daniel Iborra Dice:

    De vuelta a casa descansado y manteniendo la buena relación con mis amigos, ya que intentamos evitar la repetición del tema, concluí que había hecho bien.
    No tenía otra salida, dedicar el fin de semana sin tener la seguridad de que “mi opinión fundada” la terminaría antes de irme arruinaría la ilusión de pasar un tiempo de descanso . Pero, además, tenía dos riesgos evidentes, el de que cuando concluyera la misión estuvieran ocupados en temas apasionantes como el de si Trump tenía derecho al Nóbel de la Paz y el de que, si fundamentara mi opinión y no coincidiera con la información que tenían, me convirtiera en un antisistema, esta vez reaccionario.
    También he podido comprobar la gran cantidad de respuestas que ha recibido de la opinión pública.
    Se me ha ocurrido que para ordenarlas debería haber una clasificación en 3 grupos, el A , el B y el C. En el A deberían incluirse voluntariamente los que tienen formación jurídica, han leído la sentencia y conocen el marco legal y jurisprudencial, en el B los que , sin formación jurídica, han leído la sentencia y tienen al menos unos conocimientos mínimos de ambos marcos y finalmente en el C los que no se han leído la sentencia ni tienen idea del marco legal ni jurisprudencial .
    Los del A deberían publicar su nombre completo para que los colegas puedan valorar el nivel de su opinión. Seguramente se reduciría el número de éstos pero añadiría más calidad a las respuestas.
    El segundo grupo, el B, es interesante porque hay gente fuera del mundo del derecho con opiniones muy juiciosas.
    El último, el C, es especialmente relevante para observar como se dirige la opinión pública. Si vemos que se pueden hacer subgrupos según los argumentos y hasta las palabras es que este grupo no tiene una opinión propia sino que está reproduciendo lo que les informan sus medios habituales . La opinión de los subgrupos no se diferenciaría de las empresas de la información .Y esto podría servir para otros casos.

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  35. Daniel Iborra
    Daniel Iborra Dice:

    Otros casos son el control de la información en Cataluña y los de la corrupción .La gente continúa teniendo una confianza en los medios que no merecen ejm de “¿Por qué cuando había mas corrupción que ahora la gente no lo percibía? HD
    De la revista Capçalera del Col-legi de Periodistes de Catalunya de junio de 2013.” EL COLOR DE LA CORRUPCIÓN “, de Pablo Rey Mazón .
    “Las portadas, son el lugar donde los periódicos condensan la información más importante del día. Las portadas del día siguiente están presentes en los informativos nocturnos de noticias de televisión y radio y en las conversaciones de Twiter de madrugada .La selección de noticias y su enfoque en portada configuran su línea editorial más casi que su línea editorial oficial”.
    A través de estas portadas se llega a la conclusión de las grandes diferencias que recibe la misma corrupción y durante idéntico período (del 4 -1 al 8-2- 2013) en los diferentes medios.
    “EL PAIS, dedica a la corrupción de media por día un 23% , con la siguiente distribución : un 80% para el PP y el resto se reparte un 20%. El rojo del PSOE, no aparece por ningún lado.
    EL MUNDO, le dedica un 43%, al PP un 50%, 20% CIU y al PSOE, un 13%.
    ABC, le dedica un 33%, con un amplio porcentaje dedicado al PP pero, en su mayor parte, para defenderlo.
    Los catalanes tienen un menor espacio para la corrupción.
    LA VANGUARDIA, un 18%, 75% al PP y el 25% repartido entre el resto.
    Y, EL PERIÓDICO, un 22% , al PP el 50%, el 30% a CIU y un 5% al PSOE.
    La conclusión no puede ser más crítica para sus compañeros” casi todos dejan de cubrir o lo hacen pero dedicándoles menos espacio, los casos de los partidos “amigos” o más afines. Sólo un ciudadano bien informado, con una dieta informativa que incluya todos los colores podrá escapar de la visión partidista de un sólo periódico”
    Los ciudadanos queremos conocer todo el pastel de la corrupción, no el trozo que le interesa denunciar a cada medio.

    Responder
  36. Daniel Iborra
    Daniel Iborra Dice:

    Como complemento de lo anterior, os aporto lo siguiente

    “Por lo tanto, estoy casi inclinado a sugerir que requiera de sus laureados un juramento de humildad, una especie de juramento hipocrático, que nunca excedan en los pronunciamientos públicos los límites de su competencia”( Hayek , del discurso en el banquete del Nóbel , 10 de diciembre de 1974)
    En cuanto a la opinión pública hice dos artículos que publiqué aquí en Hay Derecho “ España un país de cuentos , el de España nos roba “ y otros más” ( 29-3-16) en el que concluíamos “Nuestro problema no es que produzcamos tantos cuentos sino que , siendo tan inexactos y/o falsos , tengan tanta aceptación social y que , a pesar de provenir de reconocidos cuentistas, continuemos haciéndoles caso y otro sobre “ Dicen que no sabemos de economía ni de política , sólo de fútbol” ( 14-2-16) en el intentamos, ante las estadísticas tan desfavorables sobre nuestro nivel de cultura económica ( “ El último informe Pisa sobre este tema situaba a España en el último lugar de los países considerados de la OCDE. S.Carbó EL PAIS 6-10-15) y política (Un trabajo del grupo Kantar evidenciaba una significativa incomprensión de la ciudadanía sobre cuestiones claves del sistema electoral) utilizar nuestra experiencia en el fútbol para mejorar nuestra posición en ambas encuestas.
    Recientemente, el 31 de mayo de este año, los medios han publicado la noticia de que un estudio de la Universidad Complutense de Madrid dirigido por Antonio L.Manzanero , concluyó que el 86% de los españoles tiene dificultades para distinguir fácilmente entre una noticia falsa y una verdadera .El 60% pensaba que lo podría diferenciar fácilmente, pero sólo un 14% acertó , frente al 86% que no lo hizo.
    ¿Cómo vamos a tener una democracia de calidad con semejante falta de formación ciudadana? ¿No será la falta de información la explicación de “incomprensibles” actitudes sociales?

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  37. Daniel Iborra
    Daniel Iborra Dice:

    Es una noticia publicada el 31 de mayo de 2017 recogida en un artículo de Duran Lleida en La Vanguardia del 27 de abril de 2018 ( Bulos) y Marius Carol , su director el domingo anterior. Le faltaba el año .

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  38. ENNECERUS
    ENNECERUS Dice:

    Como padre, hijo, hermano de sendas mujeres, como ciudadano y como jurista, me he tomado mi tiempo para leerme la sentencia y el voto particular del caso de la manada y he de decir que no he encontrado el más mínimo residuo, resabio, indicio o traza de machismo (ni macro ni micro), heteropatriarcado, mojigatería, catolicismo carpetovetónico y/o tramontano ni nada de lo que ha excitado a las masas y por desgracia, a algunos intelectuales y políticos.

    Vayan por delante dos cosas.

    La primera es que los de la manada son gentuza impresentable, con otros procedimientos abiertos, merecedores de un gran reproche social por sus conductas y de mi más absoluto desprecio personal, al punto de que si la afectada hubiera sido cualquiera de mis próxim@s, mi reacción habría sido imprevisible.

    La segunda es que esos comportamientos, maneras y hábitos no sólo no son merecedores de reproche penal, sino que desde distintas instancias políticas y sociales son incluso jaleados como un signo de liberación de las conductas sexuales de atavismos propios de otros tiempos. Que bien está combatirlos, pero sin perder la perspectiva de que una lucha desnortada y poco inteligente puede conducir a la desprotección de los más débiles en determinadas circunstancias.

    De ahí la importancia de una regulación moderna, en sintonía con el sentir general y técnicamente acertada de los delitos contra la libertad sexual que en todo tiempo y lugar son, junto con los delitos contra la vida e integridad física, los que generan más alarma social.

    Dicho esto, no hay ni en la sentencia ni en el voto particular ningún problema en relación con los tipos penales. Su redacción en el Código Penal de la democracia de 1995 (ministro de justicia el Juez paladín de Jueces por la Democracia, Juan Alberto Belloch) es clara y técnicamente correcta al decir de los expertos. La pena que se ha aplicado a los declarados culpables ha sido elevada, 9 años de prisión a cada uno de ellos. Un homicidio doloso en los que no medien circunstancias agravantes de la responsabilidad criminal puede implicar una condena de 11 años de prisión.

    El voto particular es particularmente ilustrativo, con una apología imprescindible de los principios de presunción de inocencia y pro reo en el proceso penal. El examen y valoración de la prueba es detalladísimo y el magistrado concede una especialísima importancia a la declaración testifical de la “víctima”, a la que insiste una y otra vez, debe concederse una preponderancia privilegiada y esencial.

    Pero lo que ocurre en este caso es que su testimonio se ha demostrado inconsistente en las distintas fases de la denuncia, instrucción y plenario e incompatible con otras pruebas practicadas. El magistrado denuncia que sistemáticamente fueron rechazadas sin suficiente argumentación por la sentencia mayoritaria todas las pruebas practicadas a instancia de las defensas, mientras que se atribuyó importancia indebida a las de las acusaciones, tanto en lo relativo a las testificales de los agentes policiales como las periciales de los distintos intervinientes en el proceso.

    En definitiva, se ha tomado como excusa una sentencia (condenatoria, no se olvide) y un voto particular que nadie se leyó, para abrir de forma interesada, un debate sobre tipos penales, la persistencia de micromachismos renuentes en la magistratura o escasa protección de la víctima por ser mujer, cuando en el caso debatido la duda es si la mujer denunciante, junto con el Ministerio Fiscal, era o no víctima.

    Cosa que uno puede tener muy clara (que sí lo era) antes de leer la sentencia y voto particular dando por probados los hechos tal y como los presentan los medios de comunicación. Pero que tras su lectura, uno no puede concluir sino que se ha montado un castillo de naipes sobre la base de unos hechos probados que nada tienen que ver con lo que se ha presentado a los medios.

    Si peligroso me parece sustituir jueces profesionales por jurados populares portadores de una voluntad popular que en muchos casos serán presos de una voluntad de linchamiento convenientemente atizada, no menos me lo parece introducir de forma sibilina y torticera -diciendo que no se hace- una inversión de la presunción de inocencia favoreciendo a la víctima de determinados delitos frente a los presuntos victimarios sobre la endeble base argumental y fáctica de una “mayor facilidad probatoria”. ¿Cómo podría demostrarse más fácilmente que hubo consentimiento a que no lo hubo?

    En fin, espero que la solución no venga por el lado de una reforma en caliente del Código penal, sino de las nuevas tecnologías.

    A todo esto, el asesino de Anabel Segura hoy en libertad firmando un poder en una notaría.

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