La disolución de ETA: una victoria del Estado de Derecho español

Las reacciones al  anunciado fin de ETA  y los artículos y reportajes periodísticos dedicados a su triste historia han sido muchos y variados, algunos de una gran calidad. No ha faltado, como debe de ser, la perspectiva de las víctimas ni las llamadas de atención sobre los crímenes que faltan por resolver. De hecho, nuestro premio Hay Derecho del año pasado fue para una víctima del terrorismo, Pablo Romero, que decidió impulsar por su cuenta la investigación sobre el asesinato de su padre a manos de ETA, todavía sin resolver. Su historia la tienen aquí.   

Y por supuesto no han faltado tampoco las reacciones de los partidos políticos, desde las más complacientes a las más críticas. En todo caso, de lo que no puede dudarse es de que es una muy buena noticia. Para las personas de nuestra generación, que crecimos y vivimos muchos años con el temor a los atentados de ETA que se sucedían año tras año es también una prueba de que la sociedad española, pese a sus muchos problemas, puede abordar los graves retos que se le plantean con optimismo.

Las razones de este optimismo es que el Estado de Derecho español es el triunfador absoluto de esta lucha de décadas y sin más armas que las jurídicas que tenía a su disposición.  Salvo en el  caso del episodio de los GAL  y algún otro -que se quedaron en  excepciones, afortunadamente- las instituciones españoles, con todas sus imperfecciones y debilidades, utilizaron los instrumentos que en cada caso el legislador fue poniendo a su disposición, como debe de suceder en cualquier Estado democrático de Derecho. No hubo ni amnistías, ni cambios de paz por presos, ni negociaciones que acabaran entregando el Derecho a cambio de que ETA dejara de matar. En definitiva, no hubo nada parecido a la garantía de inmunidad que tuvo que ofrecer Tony Blair a los fugitivos del IRA para que no colapsara el proceso de paz en Irlanda del Norte. Y no será porque no se pidió hasta la saciedad por los partidos nacionalistas.

No solo eso; la sociedad española en general y vasca en particular -sobre todo su avanzadilla conformada por movimientos ciudadanos  como Basta Ya- tuvieron un protagonismo muy destacado en hacer comprender a los terroristas que les podía ir peor electoralmente si mataban que si no lo hacían.  Este es otro triunfo indiscutible de una democracia digna de tal nombre. Muchas de las ideas nacionalistas -al menos en nuestro caso- pueden parecer poco razonables y sobre todo premodernas y antiilustradas, pero eso no quita que defenderlas desde las instituciones y no con violencia sea un enorme triunfo  de las instituciones. Conviene no olvidarlo.

En cuanto a la cuestión de la dispersión de los presos, la solución debe de venir también de la mano del Estado de Derecho. Aunque la Audiencia Nacional se ha pronunciado señalando que la dispersión “per se” no vulnera ningún derecho fundamental de los presos (aquí) lo cierto es que la lógica y la finalidad de reinserción que cumplen las penas en nuestro ordenamiento jurídico apuntan a que es más razonable que los presos -todos- cumplan condena en prisiones cercanas a sus lugares de domicilio para evitar el desarraigo. Cierto es que las instituciones penitenciarias cuentan con un amplio grado de discrecionalidad siempre que no se lesionen derechos fundamentales de los internos; pero no lo es menos que este criterio debe de tenerse presente y así hay que interpretar el art. 12,1 de la Ley Orgánica General Penitenciaria  cuando establece que “ La ubicación de los establecimientos penitenciarios será fijada por la administración penitenciaria dentro de las áreas territoriales que se designen. En todo caso se procurará que cada una cuente con el número suficiente de aquellos para satisfacer las necesidades penitenciarias y evitar el desarraigo social”.

Conviene no olvidar que la dispersión en el caso del colectivo de presos etarras obedecía a determinados propósitos muy comprensibles en su momento -separar a los presos  “duros” de los “blandos”, facilitar la aparición de “arrepentidos” y la colaboración de determinados presos etarras- que hoy no parece que sigan teniendo el mismo sentido. No solo eso, de acuerdo con este interesante artículo,  las reglas internacionales apuntan en la dirección de que los presos deben de cumplir la condena cerca de su lugar de domicilio.  Pero, claro está, no se trata de una concesión a cambio de dejar de matar -como es más que probable que intente trasmitir el PNV a su electorado, en pugna por los votos de la izquierda abertzale-: se trata simplemente de aplicar las reglas generales del Estado de Derecho con generosidad, precisamente porque el Estado de Derecho español ha vencido en toda regla y se lo puede permitir. Lo que no debe hacerse es “bajo mano” y en los pasillos a cambio de apoyos presupuestarios o políticos.

A la vista de lo que se avecina en Cataluña con un President supremacista de corte lepenista, creemos que no está de más recordar que si el Estado de Derecho se impuso a una banda terrorista con 829 crímenes a sus espaldas desde la muerte de Franco a 2011 (Wikipedia ofrece todo el listado aquí)  y un amplio respaldo social y político.  podrá hacerlo también ahora, siempre, claro está, que la ciudadanía estemos a la altura. De lo que no tenemos ninguna duda, porque ya lo hicimos una vez en circunstancias mucho más difíciles.

 

5 comentarios
  1. Arantxa Quirogues Bonifaz
    Arantxa Quirogues Bonifaz Dice:

    ¿Quieren decir entonces que lo que Tony Blair hizo no se ajustó al “Estado de Derecho” británico? ¿Y cómo es eso posible, pues? ¿No requeriría una explicación saber cómo se saltó el “Estado de Derecho” sólo mediante su voluntad? ¿Esa es la garantía mágica de la que disfrutamos en la Europa rica, que puede soslayarse tan fácilmente? Sin embargo, las amnistías, indultos y paguitas públicas vitalicias también son legales, ¿cuál es el problema?

    Algún día caerán ustedes en la cuenta que eso de “Estado de Derecho” es una expresión hueca y redundante. Para atribuirle el haber derrotado a ETA a esa fantasmagoría leguleya es necesario creer en númenes y duendecillos, cosa que siempre viene bien, por recurrente. ETA ya no existe porque no tiene apoyo popular, y porque desde hace años ha entrado al rico consenso del régimen político vigente como un partido más (enforma de Bildu), con todas las prebendas que ello conlleva en nuestro sistema político. Ahora ustedes patrocinan que se acerque a los presos, cuando ese desarraigo social ha sido clave para vencerlos en su rama político-militar; pero no en esa rama ahora exclusivamente política que Bildu es. Como se les lleve al País Vasco, los presos de ETA vivirán dentro de las cárceles como sultanes, harán piña, y, apoyados por la Comunidad Autónoma Vasca, al funcionario de prisiones que lo cuestione le harán el vacío y le pintarán dianas en su casa, y todo ello promovido por su partidito político y su socio de lujo, el inveterado y formal PNV. No lo han pensado dos veces. El desarraigo social que ven como indeseable, alegando la ley, ha sido clave para destruirlos parcialmente; ahora hay que perseverar a fin de destruirlos también políticamente. Pero como ustedes piensan que la nación puede destruirse siempre que sea por medios pacíficos, sólo pueden ponerse a este respecto del lado de los malos. Mañana, cuando los vientos cambien, dirán que ustedes siempre han sido durísimos con ETA, que ya lo veían ustedes de venir.

    ¡Ay!, pero eso, lo del rico consenso y el reparto del botín incluso con ETA, no se puede decir, ¿verdad? Eso pone en cuestión la situación política misma en que España vive atrapada desde 1978, y eso no interesa: eso sí que no. En el fondo los de ETA son buenos chicos, y el “Estado de Derecho”, tan riguroso y generoso él, les ha acogido en su seno, pactando por enésima vez con el mal. ETA es nuestro socio, por nuestro bien, y que así siga por muchos años. Será la garantía de nuestra estabilidad.

    Proponer esto como solución a lo de Cataluña clama al cielo, por su cinismo: que pactemos también con los sucesivos muñecos y pararrayos de Pujol, en aras de la estabilidad de todos, por el bien del resto de partiditos que ha consentido mil desmanes en aquellas tierras, llevándose su parte, y por eso no pueden hacerle frente a este problema cuya creación se debe también, por acción u omisión, a ellos mismos, ahora paladines de la unidad de España.

  2. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Comparto el post de la Sra. Quirogues.
    Txillardegi, Álvarez Emparanza, uno de los fundadores de ETA y luego poeta batasuno, dejó dicho: “Quien gana la batalla del Relato, gana todas las batallas”-.
    Pensar estratégicamente es importante. No hacerlo es peligroso.

    En este ocasión tengo que estar en desacuerdo con el título y con la pretensión de victoria.
    Nosotros no podemos hablar de victoria por numerosos motivos.
    En primer lugar porque todos los objetivos estratégicos de ETA y del Nacionalismo han progresado. Las armas y la violencia son un medio, no un fin.
    Además… Quedan por resolver 300 asesinatos y si alguien se molesta en intentar entender los detalles verá el nivel de connivencia y desidia de no pocos Juzgados y altos cargos.

    Pero es que, además, hemos asistido –sin decir ni Pío– a un Exilio Forzoso –entre 200 y 300,000 personas– en tiempos de Paz que ni siquiera en Yugoslavia tuvo lugar y aquí el único que trató de hacer algo –desde el simulacro de Poder que tenemos– y a toro pasado, fue Antonio Basagoiti, hoy fuera de España él mismo.
    En lo referente a Autoría Intelectual seguimos como el primer día. Mintiéndonos. Autoengañándonos. .

    El primer error inducido es pensar que ETA nace contra Franco. Nace, muta y se sostiene como apoyo estratégico teledirigido desde instancias superiores a los Partidos Políticos autóctonos para el largo periodo de confrontación con el Estado que se impondría tras la muerte de Franco y para avanzar hacia el objetivo estratégico. Lo mismo sucedió con los Sindicatos vascos: Teledirigidos desde un par de sacristías.

    El Estado no ha sido capaz de reconocer la realidad a la que se enfrentaba y no planteó los objetivos necesarios porque o no entendió la realidad o no pudo hacerlo. Se hicieron cosas desde la llegada de Jaime Mayor porque sabía contra qué se enfrentaba. Pero pregúntense por qué se prescinde del mejor Ministro de Interior de la Democracia como en otras tierras se prescindió de Aleix Vidal Quadras.

    ETA no son las miserias humanas que están en la cárcel. La dirección estratégica de ETA no está entre la tropa y ha consolidado una gran parte de sus objetivos y ahora queda, conseguida buena parte de la victoria –con un censo, por ejemplo en el que faltan cientos de miles de votantes– ir consolidando Navarra y las siguientes etapas.

    Recuerden cómo se le erizaban los cabellos a Arzallus cada vez que ETA estaba amenazada por la gente. La recogida de nueces continúa y lo peor que se debe hacer es pensar que la única forma de violencia es la armada y olvidar qué es la Guerra.

    Al frente del Nacionalismo saben que sus objetivos son de naturaleza estratégica y a largo plazo. Las democracias viven el poder en ciclos de 4 años. Por lo tanto es una ingenuidad pensar que pueden pensar estratégicamente. No pueden.

    No les ayudemos pensando que hemos ganado cuando Navarra ya esté entre sus garras.

    Saludos

    • Menchu Solchaga Pérez
      Menchu Solchaga Pérez Dice:

      Nadie decente puede estar en desacuerdo con su comentario, de la primera letra a la última pleno de verdades.

      Pero seguimos vinculados a nuestra amada Constitución. Incluso consentimos a los nacionalistas. Hacemos algunos comentarios, cual brindis al sol, condenandoTODO nacionalismo, con mención su deplorable versión “españolista”, pero seguimos pactando con ellos. ¿Por qué? Porque son necesarios para gobernar en lo que tenemos.

      Aceptamos que España se rompa en virtud de la voluntad de TODOS los españoles, pero no sólo de algunos. Afirmamos que España, como toda nación, es un proyecto, como un matrimonio, con lo que es normal que haya quien tenga otro.

      Así no se puede ganar. No queremos ganar. Queremos seguir en la misma brecha, pero con nacionalistas vascos y catalanes que finjan un poco mejor lo desleales que son, que sean separatistas si quieren, pero que no lo declaren en público y sigan poniendo el cazo para ellos y para sus regiones (calladamente, pretendidas nacioncitas).

      Amamos en consenso, también en este blog, tendremos el desastre al que lleva su consagración por la Constitución. Ya queda menos.

  3. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Estimada, Menchu.
    Gracias por su nota.
    Sobre el estado de la cuestión hay motivos para el desaliento, pero también para lo contrario. Esto nos exige involucrarnos.
    El vaso está medio lleno y sometido a alta temperatura, con lo cual hemos de Reemplazar lo que se evapora y rellenar el vaso.

    Si miramos hacia atrás –por edad puedo hacerlo bastante lejos– creo que el Tiempo del Consenso y el Pactismo con los nacionalistas ya se ha terminado para una gran parte de la ciudadanía. Ya basta de un Estado cómplice. Hemos tolerado Ideologías Totalitarias. Craso error que tendremos que corregir.

    Cada vez menos gente se traga las mentiras nacionalistas. Es más, ya sabemos que la mentira es su rasgo fundacional, como acabamos de volver a ver por enésima vez.
    También somos conscientes de que es necesario Pensar Estratégicamente a muy largo plazo y confrontarlos en ese terreno que monopolizan.
    El Sistema Político de Partidos no nos apoya porque su Oxígeno es el de la Fragmentación Autonómica. De eso vive su inmensa estructura orgánica que termina por contagiarlo todo. Hasta C’s y Podemos están ya hasta el cuello en la expansión fragmentada.

    También hay que confrontarlos en el terreno Moral.
    Esta es quizás la Primera Tarea: desenmascarar la Inmoralidad de las formas de Nacionalismo Excluyente y Totalitario que sin la menor duda caracterizan al Nacionalismo Vasco y al Catalán. Supremacistas, Excluyentes, Totalitarios, y Reverenciados por una Izquierda sin el menor criterio que aspira a, en su momento, controlarlos.

    Y son totalitarios, como puede leer en no pocos lugares de este foro, por una sencilla Razón: Son Ideologías Identitarias que OBLIGAN a otros en contra de su voluntad, a Mudar de la Identidad libremente elegida a la que ellos quieren imponer.

    Especialmente a los niños ajenos en formas que violan sistemáticamente sus derechos y merman enormemente nuestra capacidad social.

    Es decir, tiene infinitamente más derechos “identitarios” un niño “trans” que el 99.9% de los niños que no pueden elegir su identidad. ¿O no es así?

    También sufre con ello nuestra capacidad económica. Hasta tal punto que se está reduciendo el gasto sanitario, educativo y otros aumentado la Deuda de nuestros hijos, mientras Crece el Gasto de todo lo que nos Divide y Reduce. Hemos perdido nuestra Unidad de Mercado y nuestra Productividad Económica. ¿O no?
    Esto no es temporal y si no cambiamos el rumbo además de pobres de solemnidad regresaremos a la tribu étnica.

    Y ello sucede en esta UE y en esta España.

    Es decir, lo toleran dos Importantes Instituciones que presumen de ser el hogar de ciudadanos Libres y de Iguales Derechos a sus ciudadanos. Mienten.

    Efectivamente, tanto la UE como España han fomentado esta situación. En primer lugar la UE que ya marca el camino y que so pretexto de proteger lenguas minoritarias (unas treinta solo en España y de nula utilidad) destroza los derechos de la mayoría y fomenta todo lo que FRAGMENTA y DIVIDE mientras elimina de los planes educativos todos los elementos que nos unen. Por ejemplo el Latín, base de la inmensa mayoría de las Lenguas Europeas y hoy desaparecido de la Enseñanza para OBLIGAR a lenguas que no pasan de ser Instrumentos Políticos de Dominación, Exclusión, Clientelismo y Adoctrinamiento. O peor.

    Esto es cuestión de largo plazo y de actividad constante por mínima que pueda ser nuestra contribución. Nadie lo va a hacer por nosotros.

    Saludos cordiales

  4. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    El miércoles pasado, 24 de Mayo, se presentó en Madrid el libro del profesor Rogelio Alonso “La Derrota del Vencedor”. Unas trescientas personas abarrotaron la sala del Círculo. Ni un solo Político en Activo.
    El libro es un pormenorizado estudio histórico de la política antiterrorista del final de ETA. Rogelio Alonso es muchas cosas y entre ellas uno de los escasos académicos de referencia europeos sobre el Terrorismo. Desde la cuestión del Ulster al terrorismo islamista, pasando, naturalmente por la rama terrorista del nacionalismo vasco con acceso a los archivos reservados.
    Rogelio es miembro de los comités de estudio del terrorismo de la UE y, naturalmente, de diversos órganos del Estado.

    Sus conclusiones, desgranadas durante al acto por personajes muy relevantes de nuestra historia terrorista, nos llevan a conclusiones que deben ser objeto de profunda reflexión moral por parte de todos nosotros. No se puede pasar página con la cabeza muy alta porque lo sucedido ha dejado una sociedad muy enferma y un Estado que ha actuado en ocasiones de forma muy vergonzante.

    Parece evidente que los promotores de ETA han alcanzado gran parte de sus objetivos estratégicos y que los derrotados somos nosotros.

    Un saludo cordial

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