Conflicto catalán: paciencia y entrenamiento. Nadie dice la verdad

Una nueva sesión parlamentaria ha vuelto a poner de relieve la persistente decisión de los soberanistas catalanes de caminar hacia una república catalana independiente. También ha vuelto a poner de relieve la persistencia en la decisión de los representantes parlamentarios constitucionalistas de impedir alcanzar esa meta.

La primera de las opciones trata de descalificar a la segunda llamándoles “españolistas”, y parece que entre los seguidores de esa primera opción, tal calificación funciona como un insulto, y consigue cohesionarlos. Es la consabida unión ante el enemigo exterior. Insultándolos o descalificándolos de esa manera, les ajenizan e identifican frente a esa hermandad catalana a la que sólo tienen acceso los que quieren la independencia y que han dejado de hablar de España como una hermana con la que tendrían, culminado el proceso, excelentes relaciones. Estamos en otra fase.

Y es que, ya desde hace tiempo, en ciertos ambientes catalanes “prestigia” ser anti-español y alardear de odiar a la “puta España”. No conviene dejarse llevar por esas derivadas provocadoras. Se hace necesario contemplar el debate sin fijarse en los insultos y las descalificaciones. Hay que huir de la provocación.

Un método acertado es el que desbroza de la hojarasca ofensiva el contenido de ambas posiciones y trata de poner en valor o positivizar los argumentos aprovechables. Mi condición de mediador me ha permitido comprobar que siempre, aunque sean posiciones claramente enfrentadas, hay argumentos o razones que permiten encontrar un principio de entendimiento, de posible negociación.

El tiempo transcurrido, la huida de los principales líderes del proceso, las intervenciones judiciales con la pena añadida de la prisión preventiva, la rarísima situación creada por las negativas de las autoridades judiciales alemana y belga de atender la euro orden de detención dictada por el magistrado Llarena, están generando una coreografía que trata de aprovechar cualquier descrédito del gobierno español. Ese aprovechamiento del “éxito” empuja hasta el esperpento las posiciones soberanistas.

No de otra manera puede entenderse la designación de un Molt Honorable President que no se reconoce como tal sino que mira hacia Puigdemont reconociendo en él tal cualidad. Un President que ha dejado su honorabilidad en las páginas de Twiter y de las redes sociales.

Se podría afirmar con esta elección que el etnicismo ocupa lugares de preeminencia pública en una sociedad como la catalana en la que las posiciones etnicistas sólo las mantiene una minoría. Probablemente se trata de una estrategia desconcertante y embaucadora.  Por eso es mas acertado pensar que el menosprecio hacia lo español es la manera más burda de destacar lo catalán. Los discursos etno-centrístas siempre funcionan entre los adeptos y sirven de guía simplificada para la  solución de conflictos muy complejos.

La utilización de argumentos de carácter autoritario y descalificador, que no deberían tener cabida en una sociedad democrática, donde el adversario que se nos enfrenta lo hace como consecuencia de la búsqueda de objetivos que se apartan de los nuestros, convierten al adversario político en enemigo que ha de ser destruido, lo de menos es ganarle en las urnas, hay que acabar con él como sea.

Este clima se inició intencionada y planificadamente con la marginación política del PP , que había sido –no lo olvidemos -, socio político de Artur Mas, y no se ha detenido por ninguna de las partes enfrentadas hasta este momento. Es frecuente escuchar a los líderes independentistas calificar de enemigos a los líderes del PP y Ciudadanos – con el PSC son más cuidadosos -, lo que supone una interpretación belicista de la política catalana. También los oímos en boca de los líderes del PP y ciudadanos calificando de delincuentes a los líderes soberanistas.

Si observamos el proceso desde su perspectiva histórica, reconoceremos en Pujol, sobre todo en la época de Banca Catalana, el inicio de este tipo de argumentos maniqueos al distinguir entre catalanes buenos y malos, o al “echar” de Cataluña a Mariscal por calificarle de enano. Esta confusión intencionada entre Pujol y Cataluña, entre los líderes del proceso y Catalunya, es evidente que ha producido, para estos, unos réditos electorales considerables.

Este es uno de los aspectos a reconocer: ambos bandos se ven como enemigos y buscan la rendición incondicional del otro. Su destrucción política.

Por otro lado la utilización de argumentos que crean y mantienen idearios etnicistas y supremacistas  abre una dinámica, una espiral que puede llevar a la parte de la población que los sufre a actitudes similares.

La pregunta es. ¿La clase política catalana es tan ineficiente e inepta como la española? ¿Quién lo fue antes, la española o la catalana?

Son dos buenas preguntas que se contestan sin esfuerzo. Las clases políticas española y catalana, catalana y española, son élites extractivas con ámbitos territoriales de actuación que hasta hace pocos años eran diferentes, estaban claramente delimitados. Cada uno organizaba su particular “recaudación” y las familias dominantes entraban en los negocios que les “correspondía” sin rivalidades ni enfrentamientos.

La española había comenzado antes, pero aceptó sin problemas aparentes la incorporación a esas prácticas de la catalana. Todo fue bien hasta que la confluencia de las crisis sentimentales, la acción de la justicia, los arrepentimientos y las delaciones pusieron en crisis el modelo.

La cárcel se instaló en el horizonte de algunos políticos y el escape hacia delante hizo el resto.

Pero lo cierto es que ambas son élites extractivas especializadas en la captura de rentas, objetivo que se ha situado por encima del interés general de ambas naciones, la española y la catalana. Llama la atención el reconocimiento implícito de la corrupción catalana , cuando la clase política soberanista culpa a la “españolización” de Catalunya como causa y origen de su corrupción. Probablemente haya aprendido de aquella. También en esto la clase española lo consiguió antes que la catalana, aunque ésta aún mantenga el espejismo de la república catalana independiente, como catalizador de una adhesión que no está acompañada de legitimidad.

Legitimidad: un concepto que se nos escapa entre los dedos, como el agua. Es evidente que ambas clases políticas carecen de legitimidad ( no hablo de la de las urnas, que no la discuto) ,en el sentido que afirmaba Fukuyama de reconocimiento por parte de ambas sociedades de la justicia fundamental del sistema como un todo y, en consecuencia, estar dispuestas a respetar las reglas.

Mientras esto sea así será imposible superar el conflicto.

18 comentarios
  1. O'farrill
    O'farrill Dice:

    Por fin veo un análisis objetivo de la “realidad” del proceso soberanista: una huida hacia adelante para evitar la cárcel. Por cierto les está saliendo bastante bien pues, salvo algunos casos del segundo escalafón, los del primero parece que siguen sin tocar. A ver si alguien tiene una explicación o se atreve a darla de la metáfora de las “ramas y los pajaritos” del Sr. Pujol en sede parlamentaria. Una metáfora que parece decir: ¡cuidado! esto es como la cesta de cerezas, todas están enganchadas entre sí…
    Porque todo lo que está ocurriendo se veía venir hasta por el más “lerdo” (políticamente hablando). Los gestos y sobreactuaciones de sorpresa no pasan de ser parte del espectáculo teatral del absurdo a que estamos asistiendo. Hasta que no seamos capaces de enfrentarnos a la verdad de lo que ha ocurrido durante nuestra transición y asumir lo que de bueno y menos bueno ha existido en ella, estaremos dando vueltas y vueltas a la noria como esos jumentos con anteojeras obligados a pasar una y otra vez por sus mismos pasos y el espectáculo se hará tedioso y aburrido (que quizás sea lo que se pretende) como esas visitas de cortesía (las personales son otra cosa) a las cárceles y al verdadero gobierno en Berlín. Un saludo.

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  2. Joan.
    Joan. Dice:

    Es perfectamente coherente la exposicion, pero la redaccion me recuerda la bidireccionalidad en cuanto nos enfrentamos al correspondiente nacionalismo español. Estamos ante una situación política creada ad hoc por ambas partes, y que una de ellas, la alma mater del Estado, no ha sabido encauzar, y su correspondiente Gobierno ha judicializado, craso error. Ser Catalán no es etnicismo ni una ètnia, es pernicioso valorarlo de esa manera a mi entender. Si no se puede ser español con valores universales, pues habrá buscar otros medios u formas, sin represiones por favor.

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    • Lole
      Lole Dice:

      Discrepo. La judicialización es la única respuesta posible ante una parte que cruza la línea roja. Al margen de que sea o no políticamente conveniente, la respuesta judicial es ineludible ante presuntos delitos. Sí sería un error ordenar al fiscal que mire para otro lado porque al partido en el Gobierno no le conviene entrar en esa gresca.

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  3. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Hay momentos en los cuales la Equidistancia es un error estratégico mortal. Fundamentalmente porque la equidistancia suele proceder de la indiferencia moral, del relativismo y del “no criterio”.

    Si nos encontramos ante un criminal, un pederasta armado por ejemplo, podremos caer heridos si nos dispara pero no podemos negociar otra cosa que la devolución de la víctima en las mejores posiciones posibles y su encarcelamiento. En esta situación el uso de la fuerza no es solo un derecho, es una obligación moral.

    También es posible que la equidistancia sea solo una trampa sofista. Es decir un intento artero de anular las diferencias morales entre posiciones enfrentadas. El nacionalismo las usa muy frecuentemente como se puede comprobar en la larga historia de este tema en HD.

    Este es el caso del nacionalismo de la Generalitat que, fría y objetivamente, es una ideología totalitaria que no respeta derechos ajenos.
    Ni tan siquiera respeta a la infancia ajena a la cual maltrata sistemáticamente en un sistema escolar infestado de adoctrinadores sectarios.
    Un sistema escolar y una Consejería que expedienta al número 1 de su oposición a catedrático de instituto (profesor de Historia, D. Francisco Oya) por decir la verdad. Del mismo modo que trata de adoctrinar niñas aterrorizadas de que se sepa en su colegio que en su casa se habla en español. Niñas Ana Frank escondidas en una falsa “España democrática”.

    No es que esta Tarraconensis sea un lugar excepcional por su falta de libertades básicas; profesores expedientados por la ideología dominante también hay aquí en Madrid como la autora Alicia V. Rubio.

    Si el supuesto “nacionalismo español” existiese nada de lo anterior podría estar pasando. ¿Cómo?
    Por eso creo que el Post de D. Joan es un intento de esquivar la cuestión de fondo: La profunda inmoralidad de la Ideología Indepe.

    España tiene un gravísimo problema de No Respeto a la Libertad.

    Saludos

    PS. D. Francisco Oya. Historiador y valiente.
    https://www.msn.com/es-es/news/espana/mi-amigo-el-profesor-oya/ar-AAwoLzf

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    • Iñigo de Loyola ROMERO DE BUSTILLO
      Iñigo de Loyola ROMERO DE BUSTILLO Dice:

      “” Naciones” española y catalana…yo también te pregunto querido Nacho Navas..te refieres a Nación “cultural” o Nación “politica”…porque los indepes cats y vascs lo entienden como “sujeto politico de la decisión “” soberano” y no de otra manera.-

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  4. Iñigo de Loyola ROMERO DE BUSTILLO
    Iñigo de Loyola ROMERO DE BUSTILLO Dice:

    Si ambas “España” y “Cataluña” son Naciones en el sentido politico son “sujetos soberanos ” y así lo entienden los indepes cats y vascs y por tanto …..ni Estado federal “asimétrico”(PSC.Lopez Burniol) ni siquiera el “Estado confederado ” de que hablaba Unió y Durán y LLeida. Entonces- según mi humilde criterio – solo cabría reformar la CE por los procedimientos previstos y preguntar a todo el pueblo español si quiere introducir- SI/NO -una Disposición Adicional a modo de “Ley de Claridad para el Quebec” con todas sus consecuencias.- No hay otra vía,a mi juicio,si lo que se quiere es- no “dialogar”- sino “negociar” como ya dice Torra-con soberanistas vascos y catalanes y probablemente gallegos.-

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  5. izaskun
    izaskun Dice:

    Criterio constitucional: “Nación española” y “nacionalidad catalana”.
    La palabra nación debe escribirse en minúscula, pero “la constitucionalidad” la escribe en mayúscula ¿por qué?
    La palabra nacionalidad es cualidad de nación, pero se oculta ¿por qué?
    Porque el colectivo político “definido” en 1978 se mantiene por el imperio de la ley, o lo que es lo mismo, por la fuerza de la ley, o lo que es lo mismo, por los poderes públicos que la controlan, o lo que es lo mismo, por los cuerpos armados de seguridad que la ejecutan.

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    • Lole
      Lole Dice:

      Y le ha faltado añadir que esos poderes públicos reciben ese poder del pueblo soberano que les ha elegido libre y democráticamente.

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      • izaskun
        izaskun Dice:

        Precisamente, ahí está la cosa! Se comenta que el pueblo “soberano” catalán también ha elegido libre y democráticamente a sus poderes públicos, pero no tienen la “fuerza” de imposición, no tienen piolín.

      • Lole
        Lole Dice:

        Lo que usted llama “fuerza de imposición” está regulada por el marco legal vigente que el pueblo soberano ha elegido libre y democráticamente.

    • Iñigo de Loyola ROMERO DE BUSTILLO
      Iñigo de Loyola ROMERO DE BUSTILLO Dice:

      Fué un Pacto Izaskun y como todos los pactos con entregas y renuncias más o menos …pero un PACTO.-

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  6. Iñigo de Loyola ROMERO DE BUSTILLO
    Iñigo de Loyola ROMERO DE BUSTILLO Dice:

    Una Reforma Constitucional pactada- introduciendo una Ley de Claridad a lo Quebec – en España( y …en Francia…UE,Cataluña francesa,Pays Basque…….) por ser ambas- Naciones -.Estados & UE -afectados por los objetivos independentistas vascos-catalanes en España y en Francia y por lo que respecta a nuestra vieja Nación progresar sobre las bases del Fuerismo ,Derechos Históricos y Disposición Adicional 1ª de la CE y en general del actual Estado de las Autonomías hacia un Estado Federal simétrico aunque podría ser asimétrico en lo competencial o derecho de autodeterminación y de secesión de las CC.AA. que lo deseen por mayorías muy cualificadas en base a esa Ley de Claridad aprobada por referéndum pactado : en básicamente Cataluña, Navarra,País Vasco y Galicia ……….
    Puede parecer una quimera- por lo de Francia sobre todo- pero sería una solución integral y en el marco de la UE.-

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  7. Iñigo de Loyola ROMERO DE BUSTILLO
    Iñigo de Loyola ROMERO DE BUSTILLO Dice:

    Y por su`puesto estoy de acuerdo sobre las “clases extractivas” en Cataluña y el resto de España… aunque hayn que tener en cuenta ya el populismo…tan en auge no solo en España sino en el resto de Europa también.-

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  8. Iñigo de Loyola Romero de Bustillo
    Iñigo de Loyola Romero de Bustillo Dice:

    Lo de la Ley de Claridad a lo Quebec introduciendo una nueva D.Ad. y q tanto reclamò Pujol en sus tiempos no creo sea hoy de recibo para los separatistas cats pues consideran Cataluña indivisible y expansiva ….

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  9. Daniel Iborra
    Daniel Iborra Dice:

    Nunca he entendido como , si habíamos aprobado con tanto consenso el proceso de unificación, seguidamente no ajustáramos los costes de funcionamiento del estado y las autonomías a este nuevo reparto de funciones, todo ello para hacer viable económicamente esta integración, que no tuviera en cuenta nuestra producción legislativa la reducción de nuestra soberanía o que no transformáramos la educación haciéndola más competitiva y universal.
    Pero como esta reflexiones, son cada vez más compartidas y a la vista de la gran cantidad de problemas y sobrecostes que están generando sobre la ciudadanía, tal vez sea un buen momento para corregir este error histórico: el no haber ajustado el régimen autonómico a las funciones que desempeñarán nuestras autonomías, cuando concluya el proceso de unificación de la Unión Europea.
    El sobrecoste autonómico, origen de buena parte del endeudamiento público, nos ha llevado a una situación límite.
    Si se produce una elevación general de tipos de interés o de nuestra prima de riesgo ,el ajuste, entonces, ya no lo harán nuestros políticos que tienen que cuidar a su clientela, sino los prestamistas exteriores que tendrán otra preocupación mayor que la electoral.
    Nuestro gran endeudamiento especialmente provocado, en los últimos años, por la puesta en marcha del mecanismo de liquidez autonómico y municipal, hace que tengamos una posición vulnerable.
    El FMI y la Comisión nos avisan de que el control del gasto autonómico es” crítico para que España logre cuadrar las cuentas públicas”.

    La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal calculó en más de 200.000 millones el importe empleado en los mecanismos de financiación para las Comunidades Autónomas en el período 2007 a 2015 ( 20 puntos de los 65 del PIB incrementados en el total de deuda, mas otros 8 puntos por intereses = 86.501millones ). AIREF ha calculado que 200 puntos más de prima equivalen a 15.000 millones de euros.
    El incremento de la inestabilidad política o el cambio de la dirección económica a rutas menos rigurosas, seguramente intensificará la reconversión.

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    • O'farrill
      O'farrill Dice:

      Estoy de acuerdo Daniel. En el supuesto “consenso” sólo se planteó la descentralización de la gestión, trasladando a las CC.AA. los recursos existentes para llevarla a cabo (personal sobre todo e infraestructuras administrativas provinciales y regionales) más que suficiente para ello. Se producía así un principio de vasos comunicantes: la Admón. Central adelgazaba para que engordara la periférica. Todo ello no suponía más coste que el de cambiar los membretes de los documentos públicos. Pero…..vinieron los “acuerdos” bajo cuerda, las exigencias a cambio de apoyo parlamentario, las cesiones interesadas y, al final, nos encontramos con unas AA.PP. sobredimensionadas, unos órganos autonómicos de gobierno equivalentes a “estados” que, al final, actúan como tales gracias a unos estatutos bendecidos en las Cortes Generales. La cuestión es quien es capaz de plantear ahora las elecciones en base a lo que cuesta todo eso al ciudadano. Un saludo.

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      • Iñigo de Loyola ROMERO DE BUSTILLO
        Iñigo de Loyola ROMERO DE BUSTILLO Dice:

        Pues estamos en un Estado no federal pero federalizado sin serlo de carácter asimétrico en lo funcional y en lo competencial y eso con bilateralismos rampantes como el vasco o el catalán no hay cuerpo que lo aguante.- Se impone un nuevo Pacto Constitucional Integral que reordene el Estado hacia un modelo racional de costes e ingresos.-

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