Recomendaciones de lectura veraniega: “El baile de la corrupción” de Jorge Trías

Esta tarde el PP tendrá un nuevo líder o lideresa. Por eso no es mal momento para recordar que nuestro colaborador Jorge Trías Sagnier ha publicado recientemente el libro “El baile de la corrupción”  en la editorial Penguin Random House donde narra en primera persona la historia de los papeles de Bárcenas. Jorge Trías, ex diputado del PP, se encontró en el ojo del huracán por su relación con Antonio Pedreiro, el primer instructor del caso Gürtel,  que le pidió ayuda para atajar las maniobras procesales del PP, y también por su relación con personajes como Luis Bárcenas, Luis Fraga y con otros importantes miembros del PP, en particular Mariano Rajoy.

El libro se lee de un tirón no solo por su estilo directo y claro si no porque la historia, contada con mucha honestidad, es increíble.  Quizás lo más llamativo de todo -como también destaca el autor- es que la corrupción institucional del PP que se extendía a muchas de las Administraciones que controlaba no le importaba nada a ninguno de sus dirigentes. Literalmente Rajoy se fumaba un puro. Lo que les importaba es que no les salpicasen a ellos los escándalos de corrupción y a ser posible que les salpicasen a sus rivales políticos (del propio partido).  Efectivamente, estamos ante un baile de políticos  sin principios dispuestos a usar con mucho desparpajo sus terminales judiciales y mediáticas para protegerse. Lo de preocuparse por erradicar la corrupción o, más modestamente, por los intereses generales ni está ni se le espera. En este sentido el libro es demoledor.

El libro tiene también el mérito de poner orden  -incluso cronológico- en el relato de unos hechos no por conocidos menos escandalosos, especialmente leídos de principio a fin, que es algo que no permite la lectura de la prensa diaria siempre pendiente del último caso de corrupción.  Es sabido que la memoria del elector es muy corta. La impresión que produce la lectura de las andanzas del PP en esta época es tremenda. Que un partido -y un ex Presidente del Gobierno- con una losa como ésta se haya podido mantener tantos años en el poder revela las profundas carencias que todavía tenemos como sociedad y las de nuestros representantes políticos, incluidos los de una oposición que durante años fue incapaz de ponerse de acuerdo para regenerar la vida política española. Claro está que alguno de los viejos partidos -muy destacadamente los nacionalistas- han compartido prácticas similares a las que se aquí se relatan.

Por último, Jorge Trías cuenta también su calvario personal como denunciante de una trama de corrupción en el  todopoderoso partido del gobierno y las consecuencias bien conocidas -y muchas veces denunciadas en este blog- tanto profesionales como incluso personales que sufren quienes se atreven a dar ese paso.  Aprovechemos para recordar que el Proyecto de ley para proteger a los denunciantes de la corrupción sigue estancado en el Congreso. El nuevo Gobierno tiene una oportunidad de oro para impulsarlo y demostrar así que hay voluntad política para dejar atrás, de una vez por todas, el baile de la corrupción. En fin, una lectura para meditar y volver a la vuelta del verano con renovados bríos para intentar dejar atrás de una vez por todas la vieja política que tan bien describe en esta obra Jorge Trías.Y ojalá que el que más interés tenga en hacerlo sea el nuevo o la nueva dirigente del PP.

2 comentarios
  1. Daniel Iborra
    Daniel Iborra Dice:

    De nuestro artículo ¿ Por qué cuando había mas corrupción que ahora, la gente no lo percibía?.
    “ El artículo ” El color de la corrupción “ ( Revista Capçalera del C. de Periodistas de Catalunya ) de P. Rey Mazón , sobre la denuncia de la corrupción en los periódicos concluye que “casi todos dejan de cubrir o lo hacen pero dedicándoles menos espacio, los casos de los partidos “amigos” o más afines . Solo un ciudadano bien informado, con una dieta informativa que incluya todos los colores, podrá escapar de la visión partidista de un periódico.”
    De M. Villoria y F. Jiménez, “La corrupción en España (2004/10)” Las denuncias de la corrupción son parte de la política..aquellos que reportan o denuncian instancias de corrupción pueden ser opositores políticos del acusado con la intención de desacreditarlo: esos críticos de las practicas corruptas con frecuencia tienen otra agenda propia” (Sandholtz y Koetzle) .
    La corrupción es una cosa, los índices de la percepción, otra distinta.
    La percepción general de la corrupción está fuertemente influida por los escándalos y su cobertura mediática.
    Los casos que han salido en los medios y se han investigado provienen de la época anterior. La mayoría han estado muy vinculados al boom de la construcción y este había finalizado en el último trimestre de 2.007.
    España no tiene una corrupción sistémica en la que los sobornos a los funcionarios son lo habitual. En América Latina, la media de personas que reconocen haber pagado un soborno es de un 23% en África Subsahariana un 56%. España, de 2 (2009) a un 5% (2010) de pagadores, reflejan una Administración donde el pago de sobornos es lo excepcional y cercano a bastantes países europeos que tienen niveles de percepción bastantes menores ( ejm Austria 2-9 y Francia 2-7).
    El primer informe anticorrupción de la UE evidenciaba el contraste , un 63% de españoles se declaraba afectado por la corrupción ( 26% UE) mientras los porcentajes “sobre si han vivido o han sido testigos de casos de corrupción” era como la media de la UE , un 8%.
    Los datos nos dicen que se ha centrado, sobre todo, en el ámbito urbanístico y en las administraciones subnacionales, especialmente en la Administración local. Es en el ámbito del urbanismo y los permisos de construcción, donde los encuestados denuncian mayores demandas de soborno”.
    Si España está en la media, con la reforma del marco legal en relación a la transparencia, la penalización de la corrupción, la UE.., iremos corrigiendo este problema . Aunque en colectivos tan enormes( más de 3 millones de funcionarios y 70.000 políticos) siempre habrá ( como en todos los países democráticos) alguien que se salga del guión.
    Aunque, si los medios lo destacan como noticia de primera página, la percepción se irá reduciendo lentamente aunque, los datos objetivos nos acerquen a Dinamarca.
    Y, también, si los medios solo denuncian la del “enemigo” la percepción ciudadana oscilará más con los cambios de gobierno y “la potencia mediática amiga” que con los datos objetivos de la corrupción.
    Lo podréis comprobar con los porcentajes del CIS. Si se reduce la percepción a continuación de un cambio político será una muestra de que el dominio del poder informativo sobre la opinión pública es enorme y que su único objetivo era cambiar de gestores, ya que los datos son los mismos.

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