Consenso para el derecho a la conciliación: análisis de la propuesta de Cs

La conciliación de la vida personal, familiar y laboral va ganando terreno en nuestra sociedad. Cada vez más personas manifiestan su deseo de formar una familia sin tener que renunciar a una carrera profesional. Una reclamación especialmente activa entre las mujeres, quienes sufren en mayor medida la penalización de esta innecesaria dicotomía. Esta creciente relevancia se ha traducido en una mayor presencia social, mediática y política de voces que exigen una conciliación efectiva, un reto fundamental para un país con una de las mayores tasas de envejecimiento y una de las menores tasas de fecundidad de Europa. En este contexto, el mes pasado Ciudadanos presentó su Ley de Conciliación, Igualdad y Apoyo a las Familias, que se suma a las presentadas en línea similar por PSOE y Podemos. En este artículo expondré en qué consiste esta iniciativa, centrándome en las medidas relacionadas con la maternidad y la paternidad.

En primer lugar, la propuesta de Ciudadanos reformula el diseño de las suspensiones del contrato de trabajo por maternidad y por paternidad, reguladas, respectivamente, en los artículos 48.4 y 7 del Estatuto de los Trabajadores (ET), que pasan a subsumirse en un único permiso del que son titulares ambos progenitores. La duración del período de suspensión se incrementa hasta las diez semanas para ambos progenitores, ampliables en dos semanas para cada uno en caso de parto múltiple o de discapacidad del hijo. A estas se suman otras diez de titularidad compartida por ambos, que se distribuirían libremente entre ellos. En total, treinta semanas entre los dos. En caso de desacuerdo sobre el reparto o en defecto del mismo, estas semanas se distribuirían a partes iguales entre los progenitores, recibiendo cinco cada uno. Esta es una diferencia importante respecto a la regulación actual, donde es la madre quien puede optar por transferir hasta diez de sus semanas al otro progenitor, lo que configura un derecho subsidiario para este último. En esta propuesta, en cambio, ambos adquieren en plenitud su titularidad, compartiéndola entre ambos. En las familias monoparentales, el único progenitor disfrutaría por sí solo de estas treinta semanas. Además, se otorga una mayor flexibilidad a la distribución de las semanas de permiso dentro del primer año de vida del menor, que podrán disfrutarse de manera ininterrumpida o fraccionada y de forma simultánea o sucesiva entre ambos progenitores. Todos estos cambios también beneficiarían a los trabajadores autónomos, conforme a su normativa específica.

La misma reformulación se opera a la suspensión del contrato por adopción, guarda con fines de adopción o acogimiento, que pasa a constituir un único permiso para ambos responsables, con las mismas semanas de duración que el nuevo permiso de maternidad y paternidad, y con la misma flexibilidad en su distribución. Asimismo, se extiende el permiso a los acogimientos temporales por plazo inferior a un año para facilitar esta modalidad de atención a la infancia, siendo esta otra novedad destacada que ha pasado algo inadvertida en la proposición de ley.

Hay quienes advierten que un aumento significativo de las semanas de permiso puede terminar desincentivando su uso, sobre todo por temor a posibles represalias de la empresa. Sin embargo, la experiencia nos muestra cómo el aumento de los permisos de paternidad en tres semanas en menos de dos años no sólo no ha desalentado su solicitud, sino que de hecho ha tenido un impacto positivo. Así, en 2017 el número de solicitudes de permisos de paternidad aumentó un 8,2% respecto al año anterior, mientras que las de permisos de maternidad se redujeron un 3,2%. Incluso en algunas CCAA las solicitudes de aquéllos superaron por primera vez a las de maternidad.

Pero, más allá de la duración del permiso, existe otro problema que es preciso abordar: la falta de corresponsabilidad. Actualmente, sólo un 1% de las madres utilizan la posibilidad de transferir parte de su permiso al otro progenitor, lo que genera un claro desequilibrio en el reparto de las responsabilidades familiares que contribuye a agrandar la brecha de género. Por ello, para fomentar la corresponsabilidad y evitar que sólo las mujeres utilicen las semanas compartidas, la proposición prevé la concesión de un “bonus de corresponsabilidad” consistente en dos semanas adicionales para cada uno de los titulares si estos utilizan sus permisos de forma igualitaria. Estas semanas se concederían siempre que cada titular disfrute de las diez semanas originales de permiso que le correspondan y ambos acuerden el reparto equitativo de las semanas adicionales de las que son cotitulares. El resultado sería que cada uno disfrutaría de 17 semanas de permiso, 34 entre ambos, la mayor extensión propuesta hasta la fecha.

Por último, la proposición de Ciudadanos aborda la conciliación no sólo desde el punto de vista del derecho que asiste a todos los trabajadores, sino también desde la perspectiva de las empresas, lo que supone la diferencia más notoria frente a las propuestas de otros partidos. Debe tenerse en cuenta que la suspensión del contrato conlleva la de la retribución del trabajador, pero no la de la cotización. Por ejemplo, por una trabajadora con un sueldo 14.000 euros anuales que disfrute de diez semanas de permiso, la empresa deberá abonar unos 750 euros. Con el aumento previsto en la ley y si la trabajadora disfrutase de quince semanas, este coste aumentaría a casi 1.100 euros. Si además la empresa tiene que buscar a un sustituto, tendría que hacer frente a su correspondiente retribución. Por suerte, la cotización del sustituto se encuentra totalmente bonificada (Real Decreto-ley 11/1998, de 4 de septiembre) con lo que en realidad la empresa sólo debe soportar la cotización de los trabajadores de permiso.

Estos costes pueden parecer poco elevados, pero son suficientes para que muchas empresas intenten evitar la contratación de trabajadores a quienes puedan presumir la intención de tener un hijo. De ahí que la propuesta contemple la bonificación del 100 por 100 de las cuotas durante las semanas de permiso. La misma bonificación se aplicaría además en las situaciones de incapacidad temporal relacionada con el embarazo y en las de riesgo durante el embarazo o la lactancia natural. Estas bonificaciones serían compatibles con las actuales sobre las cuotas de los trabajadores contratados para sustituciones por maternidad y paternidad, de modo que la empresa no sólo no soportaría ningún coste por el trabajador ausente, sino que también tendría bonificada la cotización del sustituto. En definitiva, el ejercicio de los permisos dejaría de generar costes a las empresas, y si éstas contratasen a un sustituto, incluso “ahorrarían”. Con ello se sientan las bases para un cambio de concepto trascendental: la maternidad y la paternidad pasarían a ser situaciones que beneficiarían a las empresas, en lugar de un coste que preferirían evitar. Sería muy optimista pensar que este cambio haría que las empresas comenzaran a contratar trabajadores que prevean tener hijos, pero sería un paso importante para dejasen de eludirlo.

En paralelo, la propuesta aborda una reforma de las prestaciones económicas por maternidad y paternidad, reguladas, respectivamente, en los artículos del 175 al 182 y del 183 al 185 de la Ley General de la Seguridad Social (LGSS). Estas dos prestaciones, como sucede con los permisos, se subsumen en un único subsidio tanto para el supuesto de maternidad como el de paternidad. Igualmente, el subsidio previsto en los artículos 181 y 182 de la LGSS para quienes no alcancen el mínimo de cotización que da derecho a la prestación se extiende también a las situaciones de paternidad y al de adopción, guarda con fines de adopción y acogimiento –actualmente sólo cubre el supuesto de maternidad biológica–. De este modo, se equipara la acción protectora de la Seguridad Social para todas las situaciones de maternidad y paternidad, además de extenderse a otros supuestos de vulnerabilidad que ahora carecen de protección.

Estas reformas se acompañan de otras medidas que buscan promover la igualdad efectiva de mujeres y hombres en las empresas (por ejemplo, introduciendo obligaciones de transparencia salarial o de fijación de objetivos de presencia de mujeres en los consejos de administración de las empresas de más de cien trabajadores) o reforzar los apoyos a las familias numerosas y monoparentales. También se mandata al Gobierno para aprobar una próxima regulación que garantice la gratuidad y la universalidad del primer ciclo de educación infantil de 0 a 3 años en todo el país, como medida fundamental para asegurar la igualdad de oportunidades de todos los niños y niñas con independencia de su contexto social y económico de origen.

En definitiva, se trata de una proposición de ley muy ambiciosa, acorde con la importancia de sus objetivos. Ahora sólo cabe esperar que, vista la connivencia de planteamientos e intereses entre los distintos partidos presentes en el Congreso de los Diputados, ésta pueda llegar a debatirse para que la conciliación de la vida personal, familiar y laboral sea por fin un derecho real y al alcance de todos.

4 comentarios
  1. O'farrill
    O'farrill Dice:

    ¿Qué es en definitiva la conciliación? Un simple acuerdo entre las partes que espontáneamente se produce (o no) en el seno de las parejas o de las familias. Quizás las palabras de amor más importantes son: “no te preocupes, ya me encargo yo…” Cuando las relaciones sentimentales pretenden regularse, como en otros casos, mal vamos como sociedad. Los matrimonios o parejas ya no se formarán a partir de la boda, sino que previamente habrán de establecerse reglamentos internos de funcionamiento común, firmados ante notario, con unos cuantos cientos de artículos más que añadir a todo lo que tenemos…. luego muchos pleitos más para resolver asuntos triviales de convivencia, que sólo se basan en la buena voluntad nacida de eso que se llama amor.
    Una cosa es que todos tengan derecho a satisfacer sus vidas profesionales y otra muy distinta es una planificación familiar continua en base a normas absurdas orwellianas.
    Vamos a ver. Si C,s pretende ser “liberal” tiene que empezar no por proponer más leyes, sino por limpiar el ordenamiento jurídico de todas las excrecencias legales. Empezando por la propia Constitución, siguiendo por el modelo de estado y de representación política, siguiendo por la organización territorial y competencial del Estado, siguiendo por la separación de poderes y funciones de los mismos, etc.etc. En definitiva, ser valiente de una vez e impulsar los cambios rotundos que este país necesita. Lo demás son parches acomplejados…. (dicho sea con todo el cariño del mundo).
    Un saludo.

  2. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Como bien dice el Sr. O’Farrill no se puede pretender ser liberal con esa enfermiza pasión por el control, la supervisión, la reglamentación y la regulación.
    Los efectos letales de estos vicios del actual modelo de poder, aparecen muy bien descritos en una obra de Hayek: The Constitution of Liberty. !950. No confundirla con el opúsculo del mismo autor, “camino de servidumbre” de 1948.

    El actual declive occidental –incluyendo su deriva militarista para imponer por la fuerza lo que no se puede imponer por carecer de razón– arranca en la incomprensión o el desconocimiento del capítulo 2 de dicha obra de la cual hay traducción española “Los Fundamentos de la Libertad”.

    Europa Continental tiene un grave problema: se cree democrática y libre y en realidad no lo es. Todo se regula y dicta desde “arriba”. El “abajo” no existe a estos efectos.

  3. Beatriz
    Beatriz Dice:

    Me parece muy necesaria la propuesta porque afecta a ambos progenitores. Cualquier medida que afecte a la maternidad debe tener un equivalente en la paternidad, porque es la única forma de garantizar igualdad de oportunidades laborales y corresponsabilidad de los deberes como padres.

    Pero como quien hizo la ley hizo la trampa… habría que tener en cuenta que hay muchas parejas que no son ni matrimonio, ni pareja de hecho… por tanto hay que especificar el alcance de las llamadas familias monoparentales.

  4. Manu Oquendo
    Manu Oquendo Dice:

    Equilibrio y sentido común en vez de imposición normativa y desconocimiento de las diferencias entre hombres y mujeres.
    ¿Diferencias? ¿Qué diferencias?
    Las hay, son diferencias muy importantes y no tienen nada que ver con derechos ni con dignidades personales.
    De hecho en las familias de mis hijos no son las esposas las que más dedican al hogar. Ni de lejos.
    Mis hijos han tenido todos, y todas, más de dos hijos que replican el modelo y sin embargo, las hijas, todas independientes y de momento con buenos trabajos, envidian explícitamente a su madre que según ellas, “tuvo la suerte” de poder dedicarse solo a su casa y a su familia.

    Esto del “dual income family” ha sido muchas cosas pero también ha sido una tomadura de pelo para un par de generaciones de mujeres que llegan al final de su vida con la sensación de haber sido estafadas y solas.

    Al final, como se hartó de explicar Elizabeth Warren (Concursal, Harvard) las familias actuales están con dos hijos y dos empleos, “considerablemente peor que las de sus padres con un empleo y tres hijos de media”. “The Dual income Trap”.

    Aquí: https://www.youtube.com/watch?v=akVL7QY0S8A

    Por otra parte, el resultado concreto de muchas de las políticas desarrolladas por el Sistema Socialista que impera en la Europa actual desde la Postguerra es la desaparición del DEMOS europeo y si sustitución por DEMOS más vitales y más pegados a la realidad. Demos, como el musulmán, perfectamente adaptados a la explotación del sistema de subvenciones prevalente y conscientes de que su futuro es una Sharía ganadora porque no van a adaptar su Código Civil, el Corán, al sistema legal occidental cuya finalidad en esta etapa no es otra que la destrucción, largamente anunciada, de la sociedad europea clásica.

    Está sucediendo delante de nuestros ojos ante el silencio de segmentos de población teóricamente ilustrados.

    Lo anterior viene de lejos.

    Tanto que Arnold Toynbee dedicó a la cuestión varios volúmenes de su obra, Brecht lo tocó en alguna obra de teatro, y Onfray, desde su óptica particular que goza de los favores del Poder, –al contrario de Toynbee y Brecht– lo vuelve a revivir en la actualidad en el segundo tomo de su trilogía “Decadencia, vida y muerte de Occidente” . En este caso como soporte intelectual del sistema de “valores destructivos” prevalente.

    Recomendaría a los más jóvenes que recuperen de la biblioteca paterna o adquieran un excelente resumen (“versión abreviada por el mismo Toynbee”) de “A study of history” (2 volúmenes) y lean al menos el primero de ellos donde el autor desarrolla magistralmente la cuestión en 1939. Tan magistralmente que hoy se reconoce con asombro lo allí explicado porque está sucediendo ahora mismo.

    Veo por otra parte que Ciudadanos sigue a su bola determinista pero me gustaría recordar que las élites del sistema ya saben que éste no es Sostenible. Lo saben desde hace mucho y están actuando en consecuencia.

    Dos muestras.

    Desde la presidencia –centro derecha– de un gran “mass media” europeo hace unos meses cerrando unas palabras en una cena: “La U.E tiene 7% de la Población global y bajando. 22% del PIB, global y bajando. 50% del Gasto Público, global y subiendo. ¿Y nos pretendemos los reyes de la Sostenibilidad?”

    Desde un libro de HACE 20 AÑOS, de Manuel Escudero, miembro de la actual ejecutiva de Pedro Sánchez:

    Aquí algunas frases de la obra (Pleno Empleo, 1998, Espasa) . Página 53.

    “El resultado de todo este conjunto de diferenciales en los costes de producción (incluye en ellos como no podía ser de otra forma los costes fiscales) es la nueva ventaja competitiva del resto del mundo frente a Europa”

    Un poco más abajo, antes del final del capítulo, cierra así:………….. ”..entonces sólo quedan dos salidas: O Europa hace un esfuerzo colectivo de moderación de rentas, de todas las rentas, o Europa desciende significativamente el tamaño del Estado, los impuestos y los costes sociales asociados a los salarios”.

    Lo traduzco. O en Europa se empobrece todo el mundo sustancialmente o hay que reducir de forma importante el tamaño del Estado y la Fiscalidad asociada a los Salarios.

    De todo esto, que es axioma para nuestras élites, parece que C’s no se quiere enterar y calla como los otros. Así, no reconociendo la realidad y actuando como si no estuviese pasando nada, es como se alimentan los populismos.

    Saludos

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