Entradas por Jose Manuel Calabrus

El 7 de octubre está a la vuelta de la esquina…o el cumplimiento de la STUE de 17 de julio de 2014

…o cómo el Gobierno se aplica en el cumplimiento de la Sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de 17 de Julio de 2014. Un correo electrónico remitido hace pocos días por la Oficina Provincial de Intermediación Hipotecaria a mi dirección corporativa generó en mí bastante inquietud y me animó a escribir el presente post. Podría haberlo titulado “la (des)información y la (in)seguridad jurídica en la e-sociedad”, para referirme al contrasentido que puede provocar el exceso de fuentes de información, pero preferí aprovechar el guante lanzado por el subtítulo del correo recibido. Hasta ahora, los plazos procesales establecidos en la Ley los fijaban los Jueces en sus resoluciones -que son notificadas a las partes- y no un Gobierno por razones de urgencia en el BOE. De otro lado, las normas procesales -las formas y cauces del proceso- no deben cambiarse de forma reiterada y, mucho menos, repentina. Los antecedentes son los siguientes. Frisando el mes de Agosto, los medios de comunicación se hacían eco de un nuevo fallo del Tribunal de Luxemburgo (no publicado entonces en el DOUE), en relación con una cuestión prejudicial planteada por la Audiencia Provincial de Castellón, que ponía de nuevo en evidencia nuestra […]

Político y opositor. Parecidos razonables.

Como todo el mundo sabe, nuestro actual Presidente del Gobierno es Registrador de la Propiedad. Ignoro si habrán advertido ustedes la trascendencia de ello. No me malinterpreten. No me estoy refiriendo –Dios me libre- a la existencia de un lobby registral, que aprovechando tal circunstancia, quiera posicionarse bien de cara a la asunción de nuevas competencias u otras cosas por el estilo. Ni lo sé ni me importa. Lo que quiero decir es que Mariano Rajoy fue opositor y eso se nota. La oposición pasó por el ciudadano Rajoy, como pasa por todos aquellos jóvenes que aspiran a un empleo público, lo consigan o no. Si no, explíquenme cómo puede entenderse que soportase estoicamente dos convocatorias sin aprobar (las elecciones generales de 2004 y 2008) hasta que finalmente obtuvo su plaza; mediando entre ello nada menos que casi 8 años. Un ciudadano convencional no tiene tanta paciencia y a la mínima de cambio se hubiera desanimado. Máxime en circunstancias tan adversas. Seguro que pensó que 8 años no son tantos. La medida del tiempo, en el ámbito opositoril, es un tanto curiosa. Los años, como las convocatorias, van pasando y el opositor ni se percata. Ya le pasó a su […]