Flash Derecho: Proyecto de la PIPJ de bases de Reglamento para los nombramientos en la carrera judicial

Recientemente la Plataforma por la Independencia del Poder Judicial ha elaborado unas bases para modificar el Reglamento que regula en la actualidad los nombramientos de los altos cargos judiciales en España, y que es el utilizado por el Consejo General del Poder Judicial.

El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ)- como institución que tiene asignada la facultad del nombramiento de altos cargos judiciales en el Reino de España- viene ejerciendo dicha función de una manera que ha merecido críticas de amplios sectores, tanto dentro como fuera del ámbito jurídico. Y ello porque existe la duda de que haya incurrido en discriminación por motivos de ideología política entre los candidatos. Así, son muchas las voces que denuncian que dicho órgano no atiende únicamente a los principios de mérito y de capacidad de los aspirantes, sino que tiene en consideración su posicionamiento político o afinidad ideológica, si bien no refleja tales motivos en la fundamentación jurídica de sus decisiones. Así ha sido denunciado ante Naciones Unidas por la Plataforma Cívica por la Independencia Judicial en enero de este año 2016.

El Consejo General del Poder Judicial efectúa los referidos nombramientos con arreglo a un Reglamento interno 1/2010 que se ha revelado como un instrumento inútil para disipar las dudas antes expresadas, pues resulta en exceso vago y desprovisto del suficiente rigor para efectuar un control efectivo de las eventuales desviaciones de poder en que incurriere el mencionado Consejo.

Por tanto, proponemos las siguientes bases para la reforma del citado Reglamento.

PRIMERA. Los altos cargos judiciales cuya función sea esencialmente gubernativa (como presidentes de los Tribunales Superiores de Justicia o Audiencias Provinciales) serán elegidos mediante el principio “un juez/un voto” (sufragio universal, libre, igual, directo y secreto) por y entre todos los jueces destinados en el ámbito del territorio sobre el que hayan de ejercer su mandato.

SEGUNDO. Los altos cargos judiciales cuya función sea esencialmente jurisdiccional serán elegidos por el Consejo General del Poder Judicial conforme a los principios de mérito y capacidad que se valorarán por procedimientos objetivos. En supuestos excepcionales, se acudirá como último recurso al sorteo como procedimiento final y complementario de decisión. Serán excluidos expresamente como criterios de valoración el posicionamiento político o la afinidad ideológica de los candidatos.

TERCERA. El Consejo General del Poder Judicial convocará elecciones para la elección de los altos cargos judiciales de contenido esencialmente gubernativo entre los jueces destinados sobre el territorio en que hayan de ejercer su mandato y, una vez conocido el resultado de los sufragios, nombrará sin margen de discreción alguna a aquellos que hubieren recibido el mayor número de votos.

CUARTA. El margen de apreciación discrecional del Consejo General del Poder Judicial, aunque no será eliminado, sí que será reducido mediante la objetivación de los méritos de los candidatos en virtud del establecimiento de procedimientos de baremación y prelación normativamente prefijados en el propio Reglamento. La antiguedad tendrá un valor superior a los demás méritos y no podrá ser inferior al cincuenta por ciento del total. El tiempo de servicio en la jurisdicción de que se trate o en su caso especialización no podrá ser inferior al veinticinco. El porcentaje restante incluirá el resto de méritos invocados.

QUINTA. En ningún caso se someterán los nombramientos a condición de informe favorable de los superiores del peticionario ni a ponderación estadística de la calidad de sus resoluciones basada en la proporción en que sean revocadas o confirmadas.

SEXTA. Se extremará el deber de motivación de los nombramientos, de modo que queden trasparentes los criterios y razones de la elección, así como los de preterición de los candidatos concurrentes que no fueren nombrados. No serán admisibles las motivaciones genéricas o la valoración conjunta de los méritos. La futura regulación será singularmente estricta a la hora de proscribir cualquier duda de que hayan sido tenidas en cuenta para la decisión circunstancias que no se reflejen en el texto de la resolución.

SÉPTIMA. Tendrán legitimación para recurrir los nombramientos tanto los concursantes preteridos como las asociaciones judiciales, así como una pluralidad de jueces que reúna un determinado porcentaje de miembros de la carrera judicial.

OCTAVA. No podrán presentarse a cargos de nombramiento discrecional quienes hayan desempeñado cargos directivos en asociaciones con representación en el CGPJ, durante los últimos cuatro años anteriores a la fecha de la convocatoria. Los vocales tendrán la obligación de abstenerse cuando se trate de decidir sobre un nombramiento discrecional en el que participe como solicitante de la plaza un miembro de su asociación.

Flash Derecho: Proyecto de la PIPJ de bases de Reglamento para los nombramientos en la carrera judicial

Recientemente la Plataforma por la Independencia del Poder Judicial ha elaborado unas bases para modificar el Reglamento que regula en la actualidad los nombramientos de los altos cargos judiciales en España, y que es el utilizado por el Consejo General del Poder Judicial.

El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ)- como institución que tiene asignada la facultad del nombramiento de altos cargos judiciales en el Reino de España- viene ejerciendo dicha función de una manera que ha merecido críticas de amplios sectores, tanto dentro como fuera del ámbito jurídico. Y ello porque existe la duda de que haya incurrido en discriminación por motivos de ideología política entre los candidatos. Así, son muchas las voces que denuncian que dicho órgano no atiende únicamente a los principios de mérito y de capacidad de los aspirantes, sino que tiene en consideración su posicionamiento político o afinidad ideológica, si bien no refleja tales motivos en la fundamentación jurídica de sus decisiones. Así ha sido denunciado ante Naciones Unidas por la Plataforma Cívica por la Independencia Judicial en enero de este año 2016.

El Consejo General del Poder Judicial efectúa los referidos nombramientos con arreglo a un Reglamento interno 1/2010 que se ha revelado como un instrumento inútil para disipar las dudas antes expresadas, pues resulta en exceso vago y desprovisto del suficiente rigor para efectuar un control efectivo de las eventuales desviaciones de poder en que incurriere el mencionado Consejo.

Por tanto, proponemos las siguientes bases para la reforma del citado Reglamento.

PRIMERA. Los altos cargos judiciales cuya función sea esencialmente gubernativa (como presidentes de los Tribunales Superiores de Justicia o Audiencias Provinciales) serán elegidos mediante el principio “un juez/un voto” (sufragio universal, libre, igual, directo y secreto) por y entre todos los jueces destinados en el ámbito del territorio sobre el que hayan de ejercer su mandato.

SEGUNDO. Los altos cargos judiciales cuya función sea esencialmente jurisdiccional serán elegidos por el Consejo General del Poder Judicial conforme a los principios de mérito y capacidad que se valorarán por procedimientos objetivos. En supuestos excepcionales, se acudirá como último recurso al sorteo como procedimiento final y complementario de decisión. Serán excluidos expresamente como criterios de valoración el posicionamiento político o la afinidad ideológica de los candidatos.

TERCERA. El Consejo General del Poder Judicial convocará elecciones para la elección de los altos cargos judiciales de contenido esencialmente gubernativo entre los jueces destinados sobre el territorio en que hayan de ejercer su mandato y, una vez conocido el resultado de los sufragios, nombrará sin margen de discreción alguna a aquellos que hubieren recibido el mayor número de votos.

CUARTA. El margen de apreciación discrecional del Consejo General del Poder Judicial, aunque no será eliminado, sí que será reducido mediante la objetivación de los méritos de los candidatos en virtud del establecimiento de procedimientos de baremación y prelación normativamente prefijados en el propio Reglamento. La antiguedad tendrá un valor superior a los demás méritos y no podrá ser inferior al cincuenta por ciento del total. El tiempo de servicio en la jurisdicción de que se trate o en su caso especialización no podrá ser inferior al veinticinco. El porcentaje restante incluirá el resto de méritos invocados.

QUINTA. En ningún caso se someterán los nombramientos a condición de informe favorable de los superiores del peticionario ni a ponderación estadística de la calidad de sus resoluciones basada en la proporción en que sean revocadas o confirmadas.

SEXTA. Se extremará el deber de motivación de los nombramientos, de modo que queden trasparentes los criterios y razones de la elección, así como los de preterición de los candidatos concurrentes que no fueren nombrados. No serán admisibles las motivaciones genéricas o la valoración conjunta de los méritos. La futura regulación será singularmente estricta a la hora de proscribir cualquier duda de que hayan sido tenidas en cuenta para la decisión circunstancias que no se reflejen en el texto de la resolución.

SÉPTIMA. Tendrán legitimación para recurrir los nombramientos tanto los concursantes preteridos como las asociaciones judiciales, así como una pluralidad de jueces que reúna un determinado porcentaje de miembros de la carrera judicial.

OCTAVA. No podrán presentarse a cargos de nombramiento discrecional quienes hayan desempeñado cargos directivos en asociaciones con representación en el CGPJ, durante los últimos cuatro años anteriores a la fecha de la convocatoria. Los vocales tendrán la obligación de abstenerse cuando se trate de decidir sobre un nombramiento discrecional en el que participe como solicitante de la plaza un miembro de su asociación.

Flash Derecho: ¿Necesita España una reforma horaria? Y de otras cosas también.

El debate esta en la calle. Bueno en realidad, nosotros en ARHOE no lo vemos como debate. Sino como una realidad. Un reciente estudio de una app española “Wave Application” señala que 7 de cada 10 españoles desean salir antes del trabajo y el 80% de los encuestados echan la culpa de no pasar el tiempo suficiente con su familia y amigos a sus largas jornadas laborales. Algo debemos estar haciendo mal cuando la realidad primero (somos personas ante todo) y los datos después nos dicen que nuestro modelo socioeconómico no se corresponde con el deseo de ser mejores. Y los deseos no bastan sino van acompañados de nuestra acción concreta.

Pero empecemos por analizar algunos datos que nos pongan en situación.

Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE), los españoles trabajaron una media de 1.690 horas en el 2011. Menos que en países como Grecia (2.032) o Hungría (1.980), pero más que en la mayoría de los países europeos considerados un modelo en materia de organización laboral, como Alemania (1.413), Dinamarca (1.522) u Holanda (1.379). En España se trabaja muchas horas, pero estas son menos productivas que en los países europeos más avanzados. Está en la cuarta posición económica en Europa en horas trabajadas pero casi los octavos en productividad. En la parte económica empresarial, parece que hay algo que no funciona.

La oficina estadística de la U.E. señaló en mayo a nuestro país como líder en fracaso escolar. Aquí no hay medias tintas. Algo se esta haciendo muy mal.

El barómetro del CIS de marzo de 2014 refleja que el 45 % de los españoles señala que les es difícil realizar tareas familiares, con un 36;6% manifestando que disponía de menos de tres horas libres al día. En Dinamarca la diferencia de horas semanales dedicadas a los hijos por las madres con respecto a los padres es de 3 horas y en España se eleva a 18 ( European Quality of Life Survey 2011). Igualmente el barómetro 2015 de Edenred-Ipsos, señala que el 65 % de los trabajadores es requerido por la empresa fuera de su horario de trabajo y el 41 % no esta satisfecho con el equilibrio entre la vida familiar y laboral. En la parte no laboral, de familia y ocio personal los datos no son alentadores.

Según un informe del año 2015 del IESE Business School, en las empresas que armonizan horarios laborales con los personales  no solo se genera un mayor compromiso con la empresa, sino que aumenta hasta un 19% la productividad y se produce una caída del absentismo de hasta 30%. Como contrapunto, según la OMS, España duerme casi una hora menos que nuestros vecinos europeos.

En fin,las cifras son muy significativos y podríamos seguir. Pero la realidad, nuestro día a día,  lo es aun mas.  La conclusión es que una realidad socioeconómica que se ha venido implantando en nuestro país, no se sabe muy bien porqué, aunque intuimos que los horarios televisivos tienen algo que ver, esta generando una población que duerme poco, produce de forma no adecuada, impide generar relaciones familiares solidas, priva del tiempo para articular relaciones personales saludables, etc. Y no olvidemos que los horarios irracionales que muchos padecen no dejan de ser un problema importante de salud publica.

Piensen quien gana con programas de televisión cuyo “prime time” finaliza a la una de la madrugada. No es como decía Paolo Vasile el Consejero Delegado de Mediaset que a los españoles nos guste cenar tarde,  es que muchos no tienen la libertad de hacerlo a otra hora. Además del ahorro económico en los programas nocturnos ( que ya no hay).  Si un programa como Masterchef dura en su versión original una hora, en su versión española dura tres horas y media ( sí tambien la versión infantil Masterchef junior…) Todo a costa del interés general de los ciudadanos y la necesidad de articular un modelo “normal” y sobre todo saludable.

¿La responsabilidad de quien es?. En nuestra opinión hay una parte indudable de responsabilidad de los Gobiernos por dejación de sus funciones de promoción del cuidado e interés general, de obviar la conciliación como derecho fundamental de los ciudadanos, de tomar medias para que pueda ser real y efectiva.

Pero también es de algunos ciudadanos, en este ultimo caso amparándonos en frases como “España es así”, “somos singulares” , “ esto no hay quien lo cambie”… y muchas más que no hacen sino ocultar una realidad tozuda que nos aleja de los rankings  “buenos” de países desarrollados. Algunos son felices por ser así, y otros nos negamos a seguir así en una situación que, sin lugar a dudas, se puede cambiar.

Así lo hemos trasladado a las fuerzas políticas en los últimos 10 años y parece que ahora, en un momento de ruptura del bipartidismo, se han acogido casi de forma unánime por los partidos político estas propuestas. No quiero pensar en oportunismo sino en que las medidas que planteamos ( flexibilidad horaria, teletrabajo, horarios racionales, rebajas fiscales para sociedades y autónomos que favorezcan la conciliación, adaptación de horarios escolares, finalización del prime time televisivo en torno a las 11 de la noche, créditos de horas, etc.… ahí están todas en www.horariosenespana.com ) se lleven a efecto en un proceso de reforma horaria que mejore nuestro modelo socioeconómico.

No se trata de que todas las personas trabajadoras en España salgan a las 18 horas. Las situaciones desiguales exigen trato desigual.  Pero lo cierto es que un importante numero de empresas podría concentrar sus tiempos de trabajo como hacen el resto de países europeos, lo que permitiría que les permitiría usar de su tiempo libre de manera acorde con sus deseos ( estar con su familia, educar a sus hijos con su presencia, comprar, consumir cultura, hacer deporte, ocio etc.…). Sabemos que el capital humano en las empresas es clave. Pues valorémoslo de forma adecuada, hagamos que se trabaje de forma productiva, y no premiemos al que calienta la silla y no cumple los objetivos.

El reto es difícil sí pero vale la pena luchar por ello para ser una sociedad mas justa, humana, saludable y productiva.

 

 

 

 

Flash Derecho: ¿Necesita España una reforma horaria? Y de otras cosas también.

El debate esta en la calle. Bueno en realidad, nosotros en ARHOE no lo vemos como debate. Sino como una realidad. Un reciente estudio de una app española “Wave Application” señala que 7 de cada 10 españoles desean salir antes del trabajo y el 80% de los encuestados echan la culpa de no pasar el tiempo suficiente con su familia y amigos a sus largas jornadas laborales. Algo debemos estar haciendo mal cuando la realidad primero (somos personas ante todo) y los datos después nos dicen que nuestro modelo socioeconómico no se corresponde con el deseo de ser mejores. Y los deseos no bastan sino van acompañados de nuestra acción concreta.

Pero empecemos por analizar algunos datos que nos pongan en situación.

Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE), los españoles trabajaron una media de 1.690 horas en el 2011. Menos que en países como Grecia (2.032) o Hungría (1.980), pero más que en la mayoría de los países europeos considerados un modelo en materia de organización laboral, como Alemania (1.413), Dinamarca (1.522) u Holanda (1.379). En España se trabaja muchas horas, pero estas son menos productivas que en los países europeos más avanzados. Está en la cuarta posición económica en Europa en horas trabajadas pero casi los octavos en productividad. En la parte económica empresarial, parece que hay algo que no funciona.

La oficina estadística de la U.E. señaló en mayo a nuestro país como líder en fracaso escolar. Aquí no hay medias tintas. Algo se esta haciendo muy mal.

El barómetro del CIS de marzo de 2014 refleja que el 45 % de los españoles señala que les es difícil realizar tareas familiares, con un 36;6% manifestando que disponía de menos de tres horas libres al día. En Dinamarca la diferencia de horas semanales dedicadas a los hijos por las madres con respecto a los padres es de 3 horas y en España se eleva a 18 ( European Quality of Life Survey 2011). Igualmente el barómetro 2015 de Edenred-Ipsos, señala que el 65 % de los trabajadores es requerido por la empresa fuera de su horario de trabajo y el 41 % no esta satisfecho con el equilibrio entre la vida familiar y laboral. En la parte no laboral, de familia y ocio personal los datos no son alentadores.

Según un informe del año 2015 del IESE Business School, en las empresas que armonizan horarios laborales con los personales  no solo se genera un mayor compromiso con la empresa, sino que aumenta hasta un 19% la productividad y se produce una caída del absentismo de hasta 30%. Como contrapunto, según la OMS, España duerme casi una hora menos que nuestros vecinos europeos.

En fin,las cifras son muy significativos y podríamos seguir. Pero la realidad, nuestro día a día,  lo es aun mas.  La conclusión es que una realidad socioeconómica que se ha venido implantando en nuestro país, no se sabe muy bien porqué, aunque intuimos que los horarios televisivos tienen algo que ver, esta generando una población que duerme poco, produce de forma no adecuada, impide generar relaciones familiares solidas, priva del tiempo para articular relaciones personales saludables, etc. Y no olvidemos que los horarios irracionales que muchos padecen no dejan de ser un problema importante de salud publica.

Piensen quien gana con programas de televisión cuyo “prime time” finaliza a la una de la madrugada. No es como decía Paolo Vasile el Consejero Delegado de Mediaset que a los españoles nos guste cenar tarde,  es que muchos no tienen la libertad de hacerlo a otra hora. Además del ahorro económico en los programas nocturnos ( que ya no hay).  Si un programa como Masterchef dura en su versión original una hora, en su versión española dura tres horas y media ( sí tambien la versión infantil Masterchef junior…) Todo a costa del interés general de los ciudadanos y la necesidad de articular un modelo “normal” y sobre todo saludable.

¿La responsabilidad de quien es?. En nuestra opinión hay una parte indudable de responsabilidad de los Gobiernos por dejación de sus funciones de promoción del cuidado e interés general, de obviar la conciliación como derecho fundamental de los ciudadanos, de tomar medias para que pueda ser real y efectiva.

Pero también es de algunos ciudadanos, en este ultimo caso amparándonos en frases como “España es así”, “somos singulares” , “ esto no hay quien lo cambie”… y muchas más que no hacen sino ocultar una realidad tozuda que nos aleja de los rankings  “buenos” de países desarrollados. Algunos son felices por ser así, y otros nos negamos a seguir así en una situación que, sin lugar a dudas, se puede cambiar.

Así lo hemos trasladado a las fuerzas políticas en los últimos 10 años y parece que ahora, en un momento de ruptura del bipartidismo, se han acogido casi de forma unánime por los partidos político estas propuestas. No quiero pensar en oportunismo sino en que las medidas que planteamos ( flexibilidad horaria, teletrabajo, horarios racionales, rebajas fiscales para sociedades y autónomos que favorezcan la conciliación, adaptación de horarios escolares, finalización del prime time televisivo en torno a las 11 de la noche, créditos de horas, etc.… ahí están todas en www.horariosenespana.com ) se lleven a efecto en un proceso de reforma horaria que mejore nuestro modelo socioeconómico.

No se trata de que todas las personas trabajadoras en España salgan a las 18 horas. Las situaciones desiguales exigen trato desigual.  Pero lo cierto es que un importante numero de empresas podría concentrar sus tiempos de trabajo como hacen el resto de países europeos, lo que permitiría que les permitiría usar de su tiempo libre de manera acorde con sus deseos ( estar con su familia, educar a sus hijos con su presencia, comprar, consumir cultura, hacer deporte, ocio etc.…). Sabemos que el capital humano en las empresas es clave. Pues valorémoslo de forma adecuada, hagamos que se trabaje de forma productiva, y no premiemos al que calienta la silla y no cumple los objetivos.

El reto es difícil sí pero vale la pena luchar por ello para ser una sociedad mas justa, humana, saludable y productiva.

 

 

 

 

Flash Derecho: encuesta en tuiter sobre la prohibición de las esteladas en la final de la copa.

Se me ocurrió hacer ayer una encuesta de esas que permite tuiter sobre la prohibiciónEncuesta de las esteladas en la final copa del rey anunciada por Concepción Dancausa que, como pueden leer aquí, ha argumentado que el fútbol no debe “ser un escenario de lucha política”. La decisión responde a la aplicación del artículo 2.1 de la Ley del Deporte, que prohíbe “la exhibición en los recintos deportivos, en sus aledaños o en los medios de transporte organizados para acudir a los mismos de pancartas, símbolos, emblemas o leyendas que, por su contenido o por las circunstancias en las que se exhiban o se utilicen de alguna forma inciten, fomenten o ayuden a la realización de comportamientos violentos o terroristas, o constituyan un acto de manifiesto desprecio a las personas participantes en el espectáculo deportivo”. Como saben, tal prohibición ha generado altisonantes declaraciones y alharacas e incluso la incomparecencia del presidente de la Generalidad de Cataluña al magno acontecimiento; pero estas expresiones no son mi principal preocupación en este momento.

La cuestión que quería plantear es si tal prohibición está suficientemente justificada. En la encuesta proponía varias respuestas, que pueden ver en la imagen. La opción de la “inconstitucionalidad” (la herramienta de tuiter no permite muchas matizaciones) se referiría a lo inadecuado de mostrar símbolos que reflejan inquietudes contrarias a los valores o preceptos consagrados en la Constitución, tal y como está redactada. Aunque en la noticia no aparece, en la letra d) del art. 2.2 de la ley del Deporte también se hace referencia a esos valores constitucionales.

La segunda quiere reflejar la fundamentación de Dancausa, es decir, la posibilidad de que con los símbolos políticos se generara o fomente un clima de violencia. La tercera hace referencia a la preferencia por la libertad de expresión, que no debe ser limitada sin una causa justificada, y la última, a la duda.

Realmente, y con independencia de que te guste o repatee la estelada y lo que representa su exhibición en un acto deportivo, la primera opción no me parece válida, porque los valores constitucionales no impiden anhelar la reforma de la Constitución, que puede ser perfectamente modificada. En este sentido, Tsevan Rabtan. Incluso aunque se considerara todo el procès un acto ilegal desde principio al fin, habrá gente para la que la estelada no se identifique necesariamente con saltarse la Constitución. Otra cosa es que predicara hacerlo por la violencia, que no es el caso.

La segunda opción me parece dudosa porque no me parece que la estelada pueda considerarse que “incite, fomente o ayude a la realización de comportamientos violentos o terroristas”.

Por ello, yo me inclino por la tercera, salvo que se me demuestre, y no lo han hecho públicamente las autoridades, que sea ilegal portar símbolos políticos en actos deportivos por imposición de alguna norma que desconozco y que pudiera dar lugar a multas como a las que le cayeron al Barcelona en el ámbito europeo

Y esa es la opción que, de momento, está ganando. El que quiera votar, aun está a tiempo, hasta las 21, de hacerlo aquí:

 

 

Flash Derecho: encuesta en tuiter sobre la prohibición de las esteladas en la final de la copa.

Se me ocurrió hacer ayer una encuesta de esas que permite tuiter sobre la prohibiciónEncuesta de las esteladas en la final copa del rey anunciada por Concepción Dancausa que, como pueden leer aquí, ha argumentado que el fútbol no debe “ser un escenario de lucha política”. La decisión responde a la aplicación del artículo 2.1 de la Ley del Deporte, que prohíbe “la exhibición en los recintos deportivos, en sus aledaños o en los medios de transporte organizados para acudir a los mismos de pancartas, símbolos, emblemas o leyendas que, por su contenido o por las circunstancias en las que se exhiban o se utilicen de alguna forma inciten, fomenten o ayuden a la realización de comportamientos violentos o terroristas, o constituyan un acto de manifiesto desprecio a las personas participantes en el espectáculo deportivo”. Como saben, tal prohibición ha generado altisonantes declaraciones y alharacas e incluso la incomparecencia del presidente de la Generalidad de Cataluña al magno acontecimiento; pero estas expresiones no son mi principal preocupación en este momento.

La cuestión que quería plantear es si tal prohibición está suficientemente justificada. En la encuesta proponía varias respuestas, que pueden ver en la imagen. La opción de la “inconstitucionalidad” (la herramienta de tuiter no permite muchas matizaciones) se referiría a lo inadecuado de mostrar símbolos que reflejan inquietudes contrarias a los valores o preceptos consagrados en la Constitución, tal y como está redactada. Aunque en la noticia no aparece, en la letra d) del art. 2.2 de la ley del Deporte también se hace referencia a esos valores constitucionales.

La segunda quiere reflejar la fundamentación de Dancausa, es decir, la posibilidad de que con los símbolos políticos se generara o fomente un clima de violencia. La tercera hace referencia a la preferencia por la libertad de expresión, que no debe ser limitada sin una causa justificada, y la última, a la duda.

Realmente, y con independencia de que te guste o repatee la estelada y lo que representa su exhibición en un acto deportivo, la primera opción no me parece válida, porque los valores constitucionales no impiden anhelar la reforma de la Constitución, que puede ser perfectamente modificada. En este sentido, Tsevan Rabtan. Incluso aunque se considerara todo el procès un acto ilegal desde principio al fin, habrá gente para la que la estelada no se identifique necesariamente con saltarse la Constitución. Otra cosa es que predicara hacerlo por la violencia, que no es el caso.

La segunda opción me parece dudosa porque no me parece que la estelada pueda considerarse que “incite, fomente o ayude a la realización de comportamientos violentos o terroristas”.

Por ello, yo me inclino por la tercera, salvo que se me demuestre, y no lo han hecho públicamente las autoridades, que sea ilegal portar símbolos políticos en actos deportivos por imposición de alguna norma que desconozco y que pudiera dar lugar a multas como a las que le cayeron al Barcelona en el ámbito europeo

Y esa es la opción que, de momento, está ganando. El que quiera votar, aun está a tiempo, hasta las 21, de hacerlo aquí:

 

 

Flash Derecho: Atentados en el corazón de Bruselas

 

banderasLamentablemente ayer nos tuvimos que enfrentar de nuevo con la violencia terrorista del ISIS en el corazón de Europa, literalmente el corazón de Europa porque hablamos del Aeropuerto Zaventem de Bruselas y de la estación de metro de Maalbeck, muy cerca de las instituciones europeas. Muchos de nosotros, editores y colaboradores del blog, frecuentamos por razones profesionales estos dos sitios; nuestro ex coeditor Fernando Rodriguez Prieto volvió de Bruselas el lunes por la tarde, pocas horas antes de los atentados ayer. Esto inevitablemente hace que este suceso nos impresione y nos toque más de cerca que otros que ocurren en sitios más lejanos o en los que nunca hemos estado ni a los que es probable que viajamos. Bruselas es la capital de Europa y en ese sentido demostrar que es vulnerable es, sin duda,un objetivo muy importante para los terroristas: nadie está seguro.

Y en esta situación ¿Qué podemos hacer los ciudadanos de a pie? Pues más allá de la solidaridad y de ayuda a las víctimas, y de colaboración con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad cuando hay atentados nos parece que es fundamental mantener la calma y no  renunciar a nuestros principios y valores como ciudadanos europeos. El miedo y el odio son siempre muy malos consejeros y en política son sencillamente desastrosos, como ha demostrado tantas y tantas veces la Historia. Es verdad que Europa como proyecto no pasa por su mejor momento, y que se han cometido muchos errores, pero también es verdad que nunca se había intentado nada parecido y que podemos estar muy orgullosos de lo que se ha conseguido hasta ahora. Es lo que tiene emprender caminos por los que nadie ha pasado antes, una característica muy europea. Parece claro que el populismo, la histeria y la xenofobia no son la solución y nos llevan a un camino sin futuro, como nos demuestra nuestra historia reciente. Recordemos que nos matan por ser europeos; reaccionemos entonces como europeos, con los valores de un territorio que después de haber sufrido mucho ha alcanzado unas cotas envidiables de libertad, tolerancia e igualdad.

Esto no quiere decir que haya que renunciar a proteger a las personas con todas las medidas necesarias en el marco de la Ley. Según los expertos hay muchos agujeros de seguridad en Bruselas, que no resultan fácilmente explicables, como recordaban este artículo del corresponsal de El Mundo en Bruselas, Pablo  R.Suances, y este otro de El Economista, ambos de hace unos meses. Es evidente que hay que mejorar notablemente en lo relacionado con la inteligencia y la prevención de atentados y por supuesto en la cooperación a nivel nacional e internacional.

En último término, en el delicado equilibrio entre seguridad y libertad somos nosotros los que tenemos la última palabra porque Europa es una democracia. Y uno de los mejores sitios para vivir en este planeta.

 

 

Flash Derecho: Atentados en el corazón de Bruselas

 

banderasLamentablemente ayer nos tuvimos que enfrentar de nuevo con la violencia terrorista del ISIS en el corazón de Europa, literalmente el corazón de Europa porque hablamos del Aeropuerto Zaventem de Bruselas y de la estación de metro de Maalbeck, muy cerca de las instituciones europeas. Muchos de nosotros, editores y colaboradores del blog, frecuentamos por razones profesionales estos dos sitios; nuestro ex coeditor Fernando Rodriguez Prieto volvió de Bruselas el lunes por la tarde, pocas horas antes de los atentados ayer. Esto inevitablemente hace que este suceso nos impresione y nos toque más de cerca que otros que ocurren en sitios más lejanos o en los que nunca hemos estado ni a los que es probable que viajamos. Bruselas es la capital de Europa y en ese sentido demostrar que es vulnerable es, sin duda,un objetivo muy importante para los terroristas: nadie está seguro.

Y en esta situación ¿Qué podemos hacer los ciudadanos de a pie? Pues más allá de la solidaridad y de ayuda a las víctimas, y de colaboración con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad cuando hay atentados nos parece que es fundamental mantener la calma y no  renunciar a nuestros principios y valores como ciudadanos europeos. El miedo y el odio son siempre muy malos consejeros y en política son sencillamente desastrosos, como ha demostrado tantas y tantas veces la Historia. Es verdad que Europa como proyecto no pasa por su mejor momento, y que se han cometido muchos errores, pero también es verdad que nunca se había intentado nada parecido y que podemos estar muy orgullosos de lo que se ha conseguido hasta ahora. Es lo que tiene emprender caminos por los que nadie ha pasado antes, una característica muy europea. Parece claro que el populismo, la histeria y la xenofobia no son la solución y nos llevan a un camino sin futuro, como nos demuestra nuestra historia reciente. Recordemos que nos matan por ser europeos; reaccionemos entonces como europeos, con los valores de un territorio que después de haber sufrido mucho ha alcanzado unas cotas envidiables de libertad, tolerancia e igualdad.

Esto no quiere decir que haya que renunciar a proteger a las personas con todas las medidas necesarias en el marco de la Ley. Según los expertos hay muchos agujeros de seguridad en Bruselas, que no resultan fácilmente explicables, como recordaban este artículo del corresponsal de El Mundo en Bruselas, Pablo  R.Suances, y este otro de El Economista, ambos de hace unos meses. Es evidente que hay que mejorar notablemente en lo relacionado con la inteligencia y la prevención de atentados y por supuesto en la cooperación a nivel nacional e internacional.

En último término, en el delicado equilibrio entre seguridad y libertad somos nosotros los que tenemos la última palabra porque Europa es una democracia. Y uno de los mejores sitios para vivir en este planeta.

 

 

Flash Derecho: la “segunda oportunidad para el empresario que fracasa” llega a la gran pantalla y se convierte en el cortometraje más premiado de la historia

EL CORREDOREn este blog hemos hablado y mucho de la importancia de dar una segunda oportunidad al empresario que fracasa, del impacto que tiene para la economía esta medida y sobre todo, su impacto social: condenar al deudor a la exclusión no es bueno para nadie.

Pues bien esta es la temática del cortometraje “El Corredor”, dirigido por José Luis Montesinos y producido por José María Torres.

Conocí al empresario José María Torres en una reunión con miembros de Patronato de la Fundación PIMEC (Pequeña y mediana empresa de Cataluña). Allí conté lo que era el régimen de “segunda oportunidad” y la necesidad de que desde todos los frentes se impulsara esta medida. Desde luego, José María Torres tuvo claro inmediatamente su importancia en lugar de dedicar todos sus esfuerzos a su propia y exitosa empresa, se centró en emplear tiempo y dinero de su bolsillo para concienciar a la gente y a los políticos de la importancia de mejorar nuestro actual régimen de segunda oportunidad para los empresarios.

Entre otras, su forma de apoyar esta causa fue produciendo el cortometraje “El Corredor” que se ha convertido en el corto español más premiado de la historia. Ha ganado lo cuatro premios más importantes: Gaudí, José María Forqué, mejor corto europeo en La Seminci, y ahora acaba de ganar el Goya. Además de conseguir más de 30 premios, ha estado nominado en más de 100 festivales en todo el mundo, destacando el EFA e incluso fue preseleccionado para los Óscar.

Desde el blog queremos dar la enhorabuena a todo el equipo que ha participado en este proyecto y también agradecer que se haya escogido este tema. El cine es un buen instrumento para “visualizar” los problemas y también para alumbrar soluciones.

Nuestro agradecimiento a José María Torres por su implicación. No se ha quedado, como otros, mirando desde la barrera y dedicándose a su empresa. Su interés por ayudar a los demás es digno de elogio y confirma lo que tantas veces he dicho en este blog: tenemos buen capital humano en España. Ahora solo necesitamos políticos que estén a la altura de las circunstancias y de los ciudadanos.

En este enlace se puede ver el cortometraje pagando un alquiler de 0,5 euros.

Flash Derecho: la “segunda oportunidad para el empresario que fracasa” llega a la gran pantalla y se convierte en el cortometraje más premiado de la historia

EL CORREDOREn este blog hemos hablado y mucho de la importancia de dar una segunda oportunidad al empresario que fracasa, del impacto que tiene para la economía esta medida y sobre todo, su impacto social: condenar al deudor a la exclusión no es bueno para nadie.

Pues bien esta es la temática del cortometraje “El Corredor”, dirigido por José Luis Montesinos y producido por José María Torres.

Conocí al empresario José María Torres en una reunión con miembros de Patronato de la Fundación PIMEC (Pequeña y mediana empresa de Cataluña). Allí conté lo que era el régimen de “segunda oportunidad” y la necesidad de que desde todos los frentes se impulsara esta medida. Desde luego, José María Torres tuvo claro inmediatamente su importancia en lugar de dedicar todos sus esfuerzos a su propia y exitosa empresa, se centró en emplear tiempo y dinero de su bolsillo para concienciar a la gente y a los políticos de la importancia de mejorar nuestro actual régimen de segunda oportunidad para los empresarios.

Entre otras, su forma de apoyar esta causa fue produciendo el cortometraje “El Corredor” que se ha convertido en el corto español más premiado de la historia. Ha ganado lo cuatro premios más importantes: Gaudí, José María Forqué, mejor corto europeo en La Seminci, y ahora acaba de ganar el Goya. Además de conseguir más de 30 premios, ha estado nominado en más de 100 festivales en todo el mundo, destacando el EFA e incluso fue preseleccionado para los Óscar.

Desde el blog queremos dar la enhorabuena a todo el equipo que ha participado en este proyecto y también agradecer que se haya escogido este tema. El cine es un buen instrumento para “visualizar” los problemas y también para alumbrar soluciones.

Nuestro agradecimiento a José María Torres por su implicación. No se ha quedado, como otros, mirando desde la barrera y dedicándose a su empresa. Su interés por ayudar a los demás es digno de elogio y confirma lo que tantas veces he dicho en este blog: tenemos buen capital humano en España. Ahora solo necesitamos políticos que estén a la altura de las circunstancias y de los ciudadanos.

En este enlace se puede ver el cortometraje pagando un alquiler de 0,5 euros.